Tras el éxito de las transferencias persona a persona, los grandes jugadores del ecosistema financiero apuestan por los pagos B2B para encontrar la rentabilidad, mientras esperan la nueva regulación del Banco de la República.

El sistema de pagos inmediatos Bre-B consolidó su adopción en Colombia a un ritmo que superó las expectativas iniciales frente al modelo Pix de Brasil. Las cifras más recientes del Banco de la República señalan, con corte al 3 de septiembre de 2026, que la plataforma registra más de 35,8 millones de clientes inscritos, ha procesado 1.546 millones de transacciones por un valor acumulado superior a los $230 billones y mantiene un ticket promedio de $149.458. Sin embargo, esta avalancha de pagos digitales es apenas la cuota inicial de una transformación mayor.

Aunque el ecosistema persona a persona (P2P) fue un éxito rotundo de adopción, el modelo no genera retornos operativos directos al ser gratuito para el usuario final. La verdadera sostenibilidad financiera y el nuevo campo de batalla de la industria se trasladaron al mundo de las empresas (B2B). Allí es donde las redes transaccionales y los bancos ven el negocio real.

En ACH Colombia, pioneros de la infraestructura de pagos con Transfiya y PSE -que ya superó los 600 millones de transacciones procesadas entre enero y agosto de 2026-, observan el nuevo escenario como una oportunidad de expansión. “El servicio de persona a persona no es rentable. El negocio y la sostenibilidad están en el mundo de las empresas”, declaró Gustavo Vega, presidente de la compañía, en entrevista con Forbes Colombia.

Pero llevar la inmediatez a la caja corporativa exige superar barreras operativas. El esquema actual de Bre-B, con un tope transaccional de $12 millones y una exigencia de procesamiento de 20 segundos, resulta insuficiente para la dispersión de nóminas masivas o grandes pagos a proveedores.

“Si queremos que esto realmente tenga una segunda fase, el Banco de la República tiene que normar rápidamente el comercio electrónico, la iniciación de pagos y las empresas”, detalló Vega. Además, el ejecutivo señala que, en este contexto de alta competencia, el Emisor entra a actuar como “juez y parte” de Bre-B desde su rol como administrador del sistema y riel de pago con Drixi, habilitado por la tecnología de ACI Worldwide.

Ante la oportunidad de mercado, los jugadores han empezado a habilitar transferencias empresariales por fuera de los rieles tradicionales de Bre-B. En el caso de ACH, avanzan en fase de estabilización con un grupo inicial de siete entidades financieras. Otros nodos como Redeban, Credibanco, Servibanca y fintechs como Minka y Cobre también avanzan en la carrera de los pagos inmediatos para empresas. Por su parte, Grupo Aval lanzó recientemente GOU Payments para desarrollar más casos de uso para Bre-B.

El horizonte para 2027 se dibuja positivo para la industria. Mientras el ecosistema presiona por una hoja de ruta clara del Banco de la República para las transferencias empresariales, la industria ya afina sus motores para la entrada obligatoria de las finanzas abiertas, trazando la línea donde la rentabilidad transaccional y la inmediatez financiera finalmente se encuentren.

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