La CREG activó medidas preventivas que establecen un nivel mínimo de generación térmica, dependiendo de la situación de los embalses. Los aportes hídricos completan cuatro meses por debajo del promedio histórico.

Colombia recurrirá a una mayor generación térmica cuando las condiciones del sistema eléctrico lo requieran, con el propósito de reducir el uso del agua almacenada en los embalses y contar con mayores reservas para enfrentar el fenómeno de El Niño.

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) activó el mecanismo para el sostenimiento de la confiabilidad, previsto en la Resolución CREG 101 127 de 2026, después de evaluar los indicadores del sistema y las recomendaciones técnicas del Centro Nacional de Despacho (CND) y del Consejo Nacional de Operación (CNO).

La principal medida consiste en que el CND programará un nivel mínimo de generación térmica de acuerdo con la situación de los embalses. De esta manera, una mayor parte de la demanda podrá ser atendida por las plantas térmicas cuando sea necesario, reduciendo la utilización de las reservas hídricas.

La decisión llega en momentos en que varios indicadores empiezan a generar señales de alerta. Los aportes hídricos completaron cuatro meses consecutivos por debajo de la media histórica y en agosto se situaron en 74,46% de ese promedio.

Al mismo tiempo, la demanda de energía alcanzó un máximo histórico de 263,27 gigavatios hora por día (GWh/día), mientras que al 3 de septiembre el nivel de los embalses se encontraba en 83,22%, por debajo del umbral técnico establecido para la condición de alerta.

“Esta es una decisión preventiva. Los indicadores muestran que es necesario actuar de manera anticipada y utilizar oportunamente las herramientas previstas en la regulación para preservar la confiabilidad del Sistema y reducir el riesgo de que la demanda de energía de los colombianos no pueda ser atendida”, señaló Adriana María Jiménez Delgado, directora ejecutiva de la CREG.

Las medidas no se limitan a aumentar el respaldo térmico. La regulación también modifica las reglas para las ofertas de precios de las plantas de generación y establece que el CND de XM hará un seguimiento diario de los indicadores y podrá ajustar la operación de acuerdo con la evolución de la situación energética.

Además, hasta donde las condiciones del sistema lo permitan, la generación solar y eólica será despachada en la base de la operación.

El objetivo, según la Comisión, es reducir el consumo de las reservas hídricas cuando sea necesario contar con un mayor respaldo térmico, recuperar gradualmente los niveles de los embalses frente a sus referencias y disponer de mayores herramientas para atender la demanda durante El Niño.

La medida complementa otras decisiones adoptadas para enfrentar el fenómeno climático. La CREG señala que ha expedido 11 resoluciones relacionadas con El Niño, entre ellas un programa transitorio de incentivos al uso eficiente de la energía.

Mientras ese programa busca reducir la demanda mediante un consumo más eficiente, las nuevas medidas actúan directamente sobre la operación del sistema eléctrico y sobre los recursos de generación disponibles.

Las térmicas vuelven al centro de la discusión

La decisión se conoce, además, en momentos en que los generadores térmicos vienen advirtiendo sobre la necesidad de aumentar el respaldo disponible en el sistema eléctrico durante los próximos años.

Andeg y Fenalcarbón señalaron esta semana que, de acuerdo con proyecciones de la UPME y análisis de XM y Andeg, Colombia podría enfrentar un faltante de energía firme de 8% en 2028-2029 y de hasta 10% en 2030-2031. Los gremios consideran necesario incorporar al menos 800 MW adicionales de generación térmica para reducir ese riesgo.

En particular, los dos gremios pidieron al Ministerio de Minas y Energía y a la CREG permitir la participación de la generación termoeléctrica a carbón en la próxima subasta de expansión, bajo condiciones de neutralidad tecnológica.

Según su propuesta, el país tendría un portafolio potencial de hasta 870 MW adicionales de generación a carbón: 135 MW en proyectos ya estructurados, 437 MW mediante ampliaciones de plantas existentes y cerca de 300 MW a través de proyectos de pequeña y mediana escala a boca de mina.

La discusión de largo plazo coincide así con una necesidad inmediata: preservar el agua disponible en los embalses y garantizar suficiente generación de respaldo mientras evolucionan las condiciones de El Niño.