La producción de gas cayó 12% en 2025 y las reservas probadas se redujeron a 1.717 Gpc. Promigas propone asegurar importaciones, recuperar la exploración y ampliar la infraestructura para evitar mayores presiones sobre consumidores e industria.
El déficit de gas natural en Colombia dejó de ser un fenómeno coyuntural y se convirtió en un problema estructural que obliga al país a combinar mayores importaciones con la recuperación de la producción nacional y nuevas inversiones en infraestructura.
Esa es una de las principales conclusiones del XXVII Informe del Sector Gas Natural en Colombia, InfoGas 2026, presentado por Promigas, que propone una hoja de ruta con cinco decisiones prioritarias para enfrentar la reducción de la oferta nacional y garantizar el abastecimiento.
Las cifras muestran el deterioro. En 2025, la producción fiscalizada de gas cayó 12% y acumuló una reducción de 31% frente a 2021. En ese mismo periodo, las reservas probadas pasaron de 3.164 Gpc a 1.717 Gpc.
La menor disponibilidad de gas nacional ha obligado a incrementar las importaciones. Los volúmenes regasificados a través de SPEC LNG pasaron de un promedio de apenas 5 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) en 2021 a 174 MPCD en 2025.
La tendencia se ha profundizado este año. Según Promigas, el gas importado representó 28% del suministro total en lo corrido de 2026 y alcanzó 34% en agosto.
Precisamente, una de las respuestas inmediatas será ampliar la capacidad de SPEC LNG, la terminal de regasificación ubicada en Cartagena y actualmente la única conexión de Colombia con el mercado internacional de gas natural licuado.
Promigas anunció que adelantará para octubre de 2026, mediante una solución temporal, la ampliación que inicialmente estaba prevista para septiembre de 2027. Con ella se incorporarán 58 MPCD adicionales, llevando la capacidad total de regasificación de la terminal a 533 MPCD.
El proyecto recibió un impulso clave en agosto. La ANLA aprobó la modificación de la licencia ambiental de SPEC mediante la Resolución 002149 del 11 de agosto. La autorización contempla, entre otras obras, un nuevo gasoducto de 9,3 kilómetros y 24 pulgadas, una estación de compresión e infraestructura de regulación y medición, además de un nuevo buque de almacenamiento.

El mayor recurso a las importaciones, sin embargo, es solo una parte de la solución que plantea Promigas.
“Colombia necesita resolver simultáneamente dos horizontes. En el corto plazo, asegurar las importaciones y la infraestructura necesarias para atender la demanda y responder a escenarios de mayor exigencia del sistema. Y en el mediano y largo plazos, recuperar la producción nacional y fortalecer la confiabilidad”, dijo Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas.
Según Rojas, ambos caminos deben desarrollarse al mismo tiempo y no plantearse como alternativas.
El informe advierte además sobre los efectos que ya está teniendo la menor disponibilidad y el mayor costo del gas. Entre enero y agosto de este año, la demanda no térmica disminuyó 58 GBTUD, una caída de 7% frente al mismo periodo de 2025. La demanda industrial fue la más afectada, con una reducción de 23%, seguida por los segmentos de gas natural vehicular y petrolero.
Para Promigas, un suministro insuficiente, costoso o incierto puede llevar a consumidores e industrias a reducir su actividad o sustituir el gas por otros energéticos que pueden tener mayores emisiones y costos.
Las cinco medidas
La primera propuesta de InfoGas es asegurar y diversificar las importaciones, mediante nueva infraestructura, mayores alternativas de contratación y reglas claras para reconocer los costos de suministro, regasificación y almacenamiento. Promigas incluye entre las posibilidades el gas proveniente de Venezuela, pero advierte que debería complementar y diversificar la oferta sin generar una nueva dependencia.
La segunda consiste en recuperar la oferta nacional. Para ello plantea retomar la exploración, acelerar la conversión de recursos contingentes en reservas y facilitar proyectos como Sirius. También propone definir una ruta para aprovechar los yacimientos no convencionales, acompañada de mayor agilidad en licenciamiento ambiental y consulta previa, seguridad jurídica y condiciones tributarias competitivas.
El tercer frente es fortalecer el transporte y la confiabilidad del sistema. Entre los proyectos señalados está la conexión VIM-Interior, entre Jobo y Vasconia, que podría habilitar hasta 400 MPCD y mejorar la conexión entre los sistemas de la Costa Caribe y el interior del país.
Promigas plantea además como cuarta decisión recuperar la estabilidad regulatoria, preservando la capacidad técnica de la CREG y la UPME, agilizando los proyectos incluidos en el Plan de Abastecimiento de Gas Natural y resolviendo las actualizaciones tarifarias pendientes.
Finalmente, propone proteger la competitividad y a los consumidores, para evitar que los problemas de oferta y los mayores costos aceleren la caída de la demanda o la sustitución del gas por combustibles más contaminantes. Esto incluye garantizar el giro oportuno y mejorar la focalización de los subsidios destinados a los hogares vulnerables.
El mensaje central de InfoGas 2026 es que Colombia no debe escoger entre gas nacional o importado. Para Promigas, las importaciones son necesarias para atender el déficit inmediato, pero la solución estructural pasa por recuperar reservas y producción, ampliar la infraestructura y restablecer márgenes de confiabilidad en un sistema que tiene cada vez menos holgura.
Reportado por Narciso De la Hoz G.
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