La fintech busca consolidarse como el 'marketplace' de inversiones de América Latina y anuncia su entrada al mercado de acciones de Estados Unidos para diversificar los portafolios de sus más de 310.000 usuarios activos.

Hubo un tiempo en que las personas naturales participaban más activamente del mercado de valores en Colombia. El punto más alto llegó en 2011, cuando el país superó el millón de cuentas activas, una cifra que, aunque representaba menos del 2 % de la población, marcaba un hito en materia de inversión.

Sin embargo, los desplomes de Interbolsa y Pacific Rubiales quebraron la confianza de los inversionistas y vaciaron el mercado. Para 2021, el número se había encogido a apenas la mitad de cuentas. “Es algo muy grave. No es solo malo para la bolsa y los emisores, es malo para la economía, porque la bolsa de valores no está siendo el motor de desarrollo que debería ser”, explicó Carlos Guayara, cofundador de Trii, en entrevista con Forbes Colombia en el marco del Congreso Regional Mercado de Capitales nuam–Asobolsa 2026 en Cartagena.

El rezago es evidente al mirar hacia mercados desarrollados como Estados Unidos o Europa, donde cerca de la mitad de la población invierte en bolsa. En Colombia, el reto va más allá de reconstruir la confianza tras un historial de pirámides y estafas digitales; requiere una transformación cultural profunda. Históricamente, el colombiano promedio ha preferido instrumentos tradicionales como los CDT o la finca raíz. “El reto mayor es la educación financiera. Necesitamos que invertir en acciones sea un tema cotidiano. Que, por ejemplo, en una primera comunión se regalen acciones como regalo”, dijo el ejecutivo.

En este escenario de recuperación, Trii se ha posicionado como el principal catalizador de los inversionistas naturales en el país. En apenas cinco años, la plataforma logró sacudir una industria que llevaba décadas estancada, logrando un crecimiento cercano al 50 %. Hoy cuentan con aproximadamente 790.000 cuentas listas para operar solo en Colombia, de las cuales 310.000 ya han realizado al menos una inversión en el mercado.

El modelo de negocio de la compañía también ha madurado. Lo que nació estrictamente como una plataforma de compra y venta de acciones locales se transformó para atender distintos perfiles de riesgo y de rentabilidad. “Nos dimos cuenta de que no a todo el mundo le gustan o entiende las acciones, o que simplemente prefieren un CDT o un fondo. Nuestra visión evolucionó para que Trii sea el ‘marketplace’ de inversiones de los latinoamericanos, ese centro comercial donde conviven todos los productos”, explicó Guayara. Hoy, la aplicación ofrece desde opciones en renta fija hasta fondos de inversión colectiva.

Como parte de esa consolidación, la compañía anunció su entrada al mercado de Estados Unidos. A través de una alianza con Alpaca Securities, un bróker regulado por la SEC, los usuarios en Colombia ahora pueden acceder a más de 10.000 activos y ETF estadounidenses directamente desde la aplicación. La movida elimina barreras de entrada al permitir la compra de acciones fraccionadas desde un dólar y arranca con una estrategia de cero comisiones durante su fase de lanzamiento. Además, los dólares que permanezcan en la cuenta sin invertir podrán generar rendimientos.

Para Trii, este salto internacional no era una opción, sino una obligación con el mercado. A medida que los inversionistas se educan y exigen alternativas más sofisticadas, el ecosistema financiero colombiano debe mantener el ritmo global. “Si no tenemos disponibilidad de nuevos productos, se van a ir a otra parte. Afuera hay opciones más interesantes a las que ya cualquier persona puede acceder; si no lo hacemos, vamos a tener una fuga masiva de capitales por perder competitividad”, dijo el cofundador.

De cara al futuro, la hoja de ruta de la compañía mantiene un ritmo acelerado. Con US$600 millones en activos bajo custodia actualmente a nivel local, la plataforma proyecta duplicar su operación el próximo año y superar la barrera del billón de dólares. A esto se suma la habilitación de cuentas corporativas y perfiles para menores de edad, previstos para finales de este año. “Yo sueño con llegar al millón de colombianos invirtiendo. Creo que estamos a unos años y, con todo lo que venimos haciendo, esa es la meta: volver a bajar la banderita del primer millón”, concluyó Guayara.

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