La organización enfoca su plan de sostenibilidad en la autogeneración solar, la compensación de emisiones y la expansión de infraestructura eléctrica, fijando el 2040 como año límite para alcanzar la neutralidad en carbono.
Con una participación de mercado cercana al 43 % y más de 2.000 estaciones de servicio en el país, Terpel ejecuta una hoja de ruta corporativa enfocada en la transición energética y la reducción de emisiones de sus operaciones.
La estrategia no plantea una sustitución inmediata de los hidrocarburos, sino que opera bajo un concepto de “agregación energética“. Este modelo le permite a la compañía diversificar su oferta comercial para incluir alternativas de menor impacto ambiental como el Gas Natural Vehicular (GNV), el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y la electricidad.

Para respaldar esta transición, los vicepresidentes de la empresa le explicaron a Forbes Colombia las directrices a largo plazo que buscan mitigar su impacto en la industria de combustibles fósiles. A nivel operativo, la meta intermedia consiste en disminuir en un 50% su huella de carbono total para el año 2030. A largo plazo, la empresa trazó el objetivo estratégico de alcanzar un balance neto de cero emisiones (carbono neutralidad) para el año 2040.
Para apalancar estas cifras, la compañía figura dentro del mercado de bonos de carbono, medida que se complementa con procesos de economía circular enfocados en la recuperación de aceites usados y empaques en su línea de lubricantes. Además de la refinería de sus gasolinas para reducir el impacto ecológico.

Como parte fundamental de su estrategia de descarbonización, la empresa ha venido invirtiendo recursos en autogeneración fotovoltaica y la movilidad eléctrica. A través de sus filiales especializadas, Terpel Energía y Terpel Sonex, instaló infraestructura de paneles solares para abastecer el consumo de más de 60 estaciones de servicio y diversas plantas de producción, incluyendo su fábrica de lubricantes en Cartagena.
En paralelo, su infraestructura de electromovilidad cuenta actualmente con cerca de 60 puntos de carga habilitados a nivel nacional, manteniendo una proyección de expansión establecida entre 15 y 20 nuevas estaciones eléctricas instaladas cada año.
A nivel corporativo, los avances en estas métricas de sostenibilidad y gobernanza le han permitido a la empresa figurar durante nueve años consecutivos en el Sustainability Yearbook de S&P Dow Jones dentro de la industria de retail, manteniéndose como la única firma colombiana comercializadora de combustibles listada en este indicador.
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