El Gobierno prepara una nueva emergencia económica por El Niño. Entre las medidas anunciadas están congelar temporalmente pagos de productores y reperfilar deudas del agro, cuya cartera ronda los $55 billones.

El Gobierno prepara una nueva declaratoria de emergencia económica para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño, una decisión que abriría la puerta a medidas extraordinarias para aliviar las deudas de productores agropecuarios y responder a los riesgos que el evento climático representa para el campo, el abastecimiento de agua, la energía y los precios de los alimentos.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, anunció ante la Comisión Quinta del Senado que la declaratoria se proyecta para el próximo lunes 28 de septiembre. Uno de sus principales frentes estaría en las obligaciones financieras del sector agropecuario, cuya cartera ronda los $55 billones.

“Con la emergencia decretada, la Superintendencia Financiera inmediatamente le permite a la banca congelar por lo menos tres, cuatro meses, como hicieron con el Covid, el pago de las deudas”, explicó Dangond durante el debate.

La propuesta busca que los productores puedan suspender temporalmente esos pagos sin deteriorar su calificación crediticia. El Ministerio de Agricultura también trabaja en reperfilar obligaciones a plazos de hasta dos años.

La decisión se prepara mientras El Niño continúa fortaleciéndose. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) calcula una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. Además, elevó al 75% la probabilidad de que este episodio sea el más intenso de los últimos 76 años.

¿Qué medidas contempla la emergencia económica por El Niño?

El alivio financiero para los productores es una de las primeras medidas conocidas.

La cartera agropecuaria que está en el centro de la discusión ronda los $55 billones, según las cifras presentadas por el ministro Dangond. El Gobierno trabaja en alternativas para reperfilar las obligaciones de sectores como flores, caña, café, cacao, palma, aguacate, cítricos, pasifloras y tilapia.

Según el ministro de Agricultura, los sectores incluidos en estas medidas generan alrededor de US$11.000 millones anuales en exportaciones.

El congelamiento planteado tendría una duración inicial de tres o cuatro meses. El objetivo, según Dangond, es evitar que productores afectados caigan inmediatamente en mora o sufran un deterioro en su calificación crediticia.

A ese alivio se sumaría el reperfilamiento de obligaciones a plazos de hasta dos años, con lo que se buscaría reducir temporalmente el peso de las amortizaciones.

El Gobierno también trabaja en acelerar las devoluciones del IVA para los agroexportadores. De acuerdo con el ministro, trámites que podían tardar entre dos y tres meses se están reduciendo a cerca de un mes, con el objetivo de mejorar el flujo de caja de las empresas.

¿Qué significa declarar una emergencia económica?

La declaratoria le entrega al Ejecutivo facultades extraordinarias, aunque temporales y sujetas a controles constitucionales.

El artículo 215 de la Constitución establece que el presidente de la República, con la firma de todos sus ministros, puede declarar un Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica cuando se presenten hechos que perturben o amenacen de manera grave e inminente el orden económico, social o ecológico del país, o constituyan una grave calamidad pública.

La emergencia puede declararse por períodos de hasta 30 días y el conjunto de estos períodos no puede superar 90 días en un mismo año calendario.

Durante su vigencia, el Gobierno puede expedir decretos legislativos destinados específicamente a enfrentar las causas de la emergencia e impedir la extensión de sus efectos.

Eso puede acelerar decisiones que, en condiciones ordinarias, tendrían que surtir otros procedimientos legislativos o regulatorios. Tanto la declaratoria como los decretos legislativos que se expidan posteriormente quedan sujetos al control de la Corte Constitucional.

El Niño se fortalece y aumenta la presión sobre la economía

El anuncio no ocurre de manera aislada.

El Ideam confirmó el 10 de septiembre que Colombia completa cuatro trimestres móviles consecutivos con condiciones de El Niño presentes tanto en el océano como en la atmósfera y que el fenómeno mantiene una tendencia de fortalecimiento.

La probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte supera el 90% para el último trimestre de 2026 y el primero de 2027.

Además, el instituto estima en 75% la probabilidad de que este episodio sea el más intenso desde 1950.

Los efectos no necesariamente serán iguales en todo el territorio. El Niño tampoco significa ausencia absoluta de lluvias: sus impactos sobre las precipitaciones varían según la región y el momento.

Para la economía, los riesgos señalados por el Gobierno abarcan la producción agropecuaria, el abastecimiento de agua, la seguridad energética, la salud pública y los precios de los alimentos.

El presidente ordenó una hoja de ruta nacional

El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, expidió el 22 de septiembre la Directiva Presidencial No. 03, mediante la cual ordenó a cinco ministerios y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) construir una hoja de ruta nacional para anticipar, prevenir y mitigar los efectos de El Niño.

La instrucción está dirigida a los ministerios de Minas y Energía; Ambiente y Desarrollo Sostenible; Agricultura y Desarrollo Rural; Vivienda, Ciudad y Territorio; y Salud y Protección Social, además de la UNGRD.

El documento deberá identificar los principales riesgos y territorios potencialmente afectados, con énfasis en seguridad hídrica, energética, alimentaria, ambiental y de salud pública.

También deberá establecer qué medidas están actualmente en marcha, cuál es su avance y capacidad efectiva de respuesta, así como las brechas existentes en infraestructura, recursos, información y coordinación institucional.

La hoja de ruta deberá ser presentada ante el próximo Consejo de Ministros y servirá como insumo para la toma de decisiones del Gobierno.

Energía: el otro frente de El Niño

El campo no es el único sector bajo presión.

El sistema eléctrico colombiano depende en buena medida de la generación hidroeléctrica, por lo que períodos prolongados de menores aportes hídricos pueden obligar a preservar las reservas de los embalses y aumentar el uso de generación térmica.

El Gobierno ya activó el denominado Plan Energía YA para anticiparse a los efectos de El Niño y proteger el suministro eléctrico.

La estrategia incluye medidas relacionadas con el ahorro de energía y una mayor disponibilidad de generación térmica para preservar las reservas hídricas.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público también anunció que presentará al Congreso un proyecto de ley con mensaje de urgencia para conseguir $1,2 billones destinados a mantener medidas de liquidez del sistema eléctrico y garantizar el abastecimiento de energía.

El anuncio se suma a una inyección de $1,5 billones anunciada previamente para 2026.

El campo ya tiene un plan de choque

Antes de plantear la nueva emergencia económica, el Gobierno había comenzado a desplegar medidas específicas para el sector agropecuario.

A comienzos de septiembre, el Ministerio de Agricultura puso en marcha un plan de choque que incluye el programa Forrajes Milagro, destinado a producir heno y silos de forraje en instalaciones de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia) para garantizar alimento al ganado durante períodos de sequía.

Ahora, la eventual emergencia económica añadiría un componente financiero a esa estrategia.

El Gobierno también busca modificar la forma en que el crédito llega a los pequeños productores y ofrecer financiación de largo plazo para mecanización y sistemas de riego.

Colombia ya estaba bajo una declaratoria por El Niño

La nueva emergencia económica no parte de cero.

Desde el 23 de julio, Colombia se encuentra bajo una situación de desastre nacional declarada para anticipar los efectos de El Niño 2026-2027.

Esa figura, adoptada en el marco del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, tiene una vigencia inicial de 12 meses y permite utilizar instrumentos administrativos, técnicos y presupuestales para prevenir y atender los impactos del fenómeno.

La emergencia económica que ahora prepara el Gobierno es una figura diferente: se trata de un estado de excepción constitucional que habilita temporalmente al Ejecutivo para expedir decretos legislativos directamente relacionados con la situación que da origen a la declaratoria.

Sería la segunda emergencia económica en poco más de un mes

La declaratoria por El Niño sería además la segunda emergencia económica del Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella en poco más de un mes.

El Ejecutivo declaró en agosto un Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica durante 30 días para responder a los daños provocados por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto.

El Decreto 1261 de 2026 habilitó medidas extraordinarias en materia presupuestal, contractual, crediticia, tributaria y financiera, entre otros frentes.

También contempló mecanismos como compensación de tasas, coberturas, subsidios de comisiones, períodos de gracia y garantías para apoyar la recuperación de las zonas y poblaciones afectadas.

Ese antecedente permite dimensionar el alcance potencial de una declaratoria de este tipo, aunque las medidas de una eventual emergencia por El Niño deberán estar relacionadas específicamente con las circunstancias que la justifiquen.

¿Cuándo entra en vigor la emergencia económica por El Niño?

La fecha anunciada por el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, es el lunes 28 de septiembre.

Hasta este miércoles 23, sin embargo, el decreto de emergencia económica por El Niño no ha sido publicado y, por tanto, la nueva declaratoria todavía no está vigente.

El Gobierno deberá definir en el decreto su alcance, duración y las circunstancias que justifican el uso de las facultades extraordinarias.

También quedan preguntas importantes por resolver.

Todavía no se conoce qué proporción de los cerca de $55 billones de cartera agropecuaria podría acogerse a los alivios, cuáles serían los requisitos para los productores, qué entidades financieras estarían involucradas ni si el congelamiento anunciado cubriría capital, intereses o ambos.

Esos detalles serán determinantes para establecer el impacto económico real de las medidas.

Por ahora, el anuncio marca un nuevo paso en la respuesta del Gobierno a El Niño: después de activar medidas para proteger el sistema eléctrico y la producción agropecuaria, el Ejecutivo prepara una emergencia económica que pondría el financiamiento del campo en el centro de la estrategia.

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