El respaldo llega cuando el país calcula que necesitará cerca de $99 billones hasta 2030 para cumplir sus metas de biodiversidad y enfrenta una brecha de financiación del 82%.
Colombia recibirá hasta 8 millones de euros para estructurar proyectos y mecanismos financieros que permitan atraer nuevos recursos hacia la protección de bosques y biodiversidad. El anuncio llega en momentos en que las necesidades para cumplir las metas ambientales del país se acercan a los $100 billones y buena parte de esos recursos todavía no tiene una fuente de financiación identificada.
El respaldo proviene de The Seed Fund y fue anunciado en Nueva York durante la Semana del Clima. Los recursos estarán destinados al Country Package for Forests, Nature and Climate de Colombia, un paquete que busca combinar apoyo técnico, financiación, inversión y alianzas alrededor de las prioridades ambientales del país.
La cifra anunciada, sin embargo, cuenta solo una parte de la historia.
Una evaluación elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a través de BIOFIN y en articulación con el Ministerio de Ambiente, calcula que Colombia necesitará aproximadamente $98,95 billones entre 2025 y 2030 para implementar las seis metas de su Plan de Acción de Biodiversidad.
Son cerca de $16,5 billones cada año. El mismo estudio estima que existe una brecha de financiación cercana al 82%, por lo que el país tendrá que aumentar sustancialmente los recursos públicos, privados y de cooperación destinados a biodiversidad.
Los €8 millones anunciados esta semana no están diseñados para cubrir directamente esa brecha. La apuesta consiste en utilizarlos para preparar iniciativas y construir instrumentos capaces de movilizar inversiones posteriores de mayor tamaño.
De €8 millones a inversiones mayores
The Seed Fund es un fondo multidonante conformado por el Gobierno de Francia, Rob Walton Foundation, Gordon and Betty Moore Foundation y Conservation International Foundation. Su administración está en manos de Conservation International.
En Colombia, el trabajo tendrá dos frentes: gobernanza y financiación. El objetivo es mejorar la estructuración de iniciativas ambientales y generar condiciones para atraer nuevos recursos.
El fondo ya financia dos consultorías en el país orientadas a fortalecer las capacidades y los instrumentos necesarios para convertir prioridades ambientales en oportunidades de inversión con resultados medibles.
Entre las herramientas que se estudian aparecen mecanismos de financiación combinada, pagos basados en resultados y obras por impuestos. La intención es construir una cartera en la que puedan converger recursos públicos, privados, multilaterales y filantrópicos.
La diferencia es relevante. Una cosa es financiar directamente una intervención ambiental y otra utilizar recursos para preparar proyectos que posteriormente puedan conseguir capital.
En este caso, todavía no existe una cifra pública sobre cuánto dinero adicional podrían movilizar los €8 millones. Tampoco el comunicado establece un multiplicador esperado de la inversión.
Ese será uno de los puntos para medir el resultado de la iniciativa: cuánto capital termina llegando efectivamente a proyectos de conservación después de la etapa de estructuración.
Un déficit de financiación del 82%
El tamaño del desafío aparece con mayor claridad en las cifras de BIOFIN.
Los $98,95 billones estimados para el periodo 2025-2030 corresponden a los recursos necesarios para ejecutar el Plan de Acción de Biodiversidad de Colombia. La evaluación incluyó el gasto existente y calculó posteriormente cuánto dinero adicional será necesario para alcanzar las metas nacionales.
El resultado deja una brecha cercana al 82%.
Esto obliga a buscar recursos por fuera del presupuesto público y explica el creciente interés por instrumentos capaces de involucrar empresas, cooperación internacional, multilaterales, fundaciones e inversionistas.
También plantea una prueba para el nuevo esquema: convertir conservación y biodiversidad en proyectos que puedan recibir financiación sin reducir su valor únicamente a su rentabilidad financiera.
El Ministerio plantea que el Country Package permitirá articular esas distintas fuentes de capital y ampliar las posibilidades de financiación de bosques, biodiversidad y clima.
El Niño eleva la presión
El anuncio también coincide con un deterioro del panorama climático.
El Ideam reportó el 10 de septiembre que El Niño continúa fortaleciéndose y calcula una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026. La entidad también estima en 75% la posibilidad de que se convierta en el episodio más intenso registrado desde 1950.
Las consecuencias no son iguales en todo el territorio ni significan que vaya a dejar de llover. El Ideam advierte, sin embargo, que históricamente un evento de estas características aumenta la probabilidad de temperaturas superiores a lo normal, déficit de precipitaciones en algunas regiones, presión sobre fuentes hídricas y condiciones favorables para incendios de cobertura vegetal.
Algunos de esos efectos ya comienzan a hacerse visibles. Esta semana Colombia declaró calamidad pública por el incendio que afectó las montañas alrededor de Villa de Leyva. Cerca de 20 incendios permanecían activos en el país y desde mediados de junio más de 7.000 hectáreas habían resultado afectadas, de acuerdo con un reporte de AP.
El comunicado del Ministerio vincula expresamente el nuevo respaldo financiero con este escenario y señala que El Niño puede aumentar la presión sobre el recurso hídrico y los ecosistemas.
La financiación de biodiversidad deja así de ser únicamente una discusión sobre compromisos ambientales de largo plazo. La disponibilidad de agua, la protección de ecosistemas y la capacidad para enfrentar incendios también tienen consecuencias para actividades productivas, generación eléctrica y abastecimiento.
El reto será movilizar el dinero
El anuncio se produjo durante la agenda del Gobierno colombiano en Nueva York y en el marco de Misión Crecer, la estrategia de inversión liderada por el vicepresidente José Manuel Restrepo durante su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas.
“En Nueva York, el equipo del Ministerio de Ambiente logró 8 millones de euros para un programa de cooperación en temas de bosques, en el marco de la Agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades)”, señaló Restrepo.
El dinero será un punto de partida, no la solución al déficit.
Frente a necesidades estimadas en casi $99 billones hasta 2030 y una brecha de financiación del 82%, el resultado del programa dependerá de cuánto capital adicional consiga movilizar y de cuántos de los proyectos estructurados logren convertirse finalmente en inversiones.
Ahí estará la verdadera dimensión de los €8 millones anunciados en Nueva York.
Registrado por: Sebastián Tovar
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