El Concejo aprobó en segundo debate una reforma que modifica las tarifas del impuesto de Industria y Comercio, crea un aporte para financiar el alumbrado público y establece alivios para más de dos millones de contribuyentes. El sector financiero estará entre los que asumirán una mayor tarifa.

Bogotá está a un paso de poner en marcha uno de los mayores ajustes recientes a su esquema tributario.

La plenaria del Concejo aprobó en segundo debate el proyecto de Acuerdo por una Ciudad Inteligente, una iniciativa de la Administración Distrital que modifica las tarifas del impuesto de Industria y Comercio (ICA), crea un aporte ligado al predial para financiar la modernización del alumbrado público, establece alivios para contribuyentes en mora y ofrece incentivos para nuevas inversiones y empresas que se formalicen.

El texto terminó su trámite en el Concejo y ahora deberá pasar a sanción del alcalde Carlos Fernando Galán. Una vez sancionado y publicado, varias de sus disposiciones comenzarán a aplicarse desde el 1.º de enero de 2027.

Uno de los principales cambios está en el ICA. En total, 275 actividades económicas tendrán una reducción de tarifa y 169 registrarán un aumento.

Entre las actividades que pagarán menos están restaurantes y hoteles, bares, edición y publicación de libros, cooperativas financieras y fondos de empleados.

El mayor ajuste recaerá sobre algunas de las principales actividades del sector financiero. Su tarifa, actualmente de 14 por mil, pasará a 20 por mil en 2027. Posteriormente bajará a 19 por mil en 2028 y quedará en 18 por mil desde 2029.

El aumento había generado reparos de gremios como Asobancaria y Colombia Fintech durante la discusión del proyecto, por sus posibles efectos sobre los costos de los servicios financieros y la competitividad de Bogotá. La Administración ha defendido el ajuste argumentando, entre otras razones, que el sector cuenta con una base gravable especial y que el ICA pagado puede deducirse al calcular el impuesto de renta.

No todas las entidades financieras tendrán el mismo tratamiento. Las cooperativas financieras quedarán con una tarifa de 13 por mil y los fondos de empleados, de 10 por mil.

También habrá cambios para otras actividades. La comercialización de vehículos tendrá una tarifa de 8 por mil para eléctricos, 10 por mil para híbridos y 11 por mil para los demás. El comercio de alcohol y tabaco tendrá una tarifa de 19 por mil, sin incluir bares y restaurantes.

Un nuevo aporte para el alumbrado público

Otro de los componentes de mayor impacto es la creación de un aporte ligado al impuesto predial para financiar la transformación del alumbrado público de Bogotá.

El objetivo es migrar progresivamente hacia una red con tecnología LED, sensores, telegestión y monitoreo remoto, que permita detectar fallas y ampliar las capacidades de la infraestructura para asuntos como seguridad, movilidad y atención de emergencias.

Los predios residenciales de estratos 1, 2 y 3 no estarán sujetos al aporte, salvo aquellos cuya base gravable supere las 20.000 Unidades de Valor Tributario (UVT), equivalentes a cerca de $1.000 millones.

Para el estrato 4, la Administración estima un aporte promedio cercano a $11.000. Los estratos 5 y 6 también estarán sujetos al esquema definido para financiar el servicio.

Alivios para más de dos millones de contribuyentes

El acuerdo también abre una ventana para personas y empresas que tengan obligaciones pendientes con Bogotá.

En materia tributaria, cerca de 1,2 millones de contribuyentes podrán acceder a una reducción del 60% en intereses y sanciones, siempre que paguen la totalidad del capital y cumplan las condiciones y plazos establecidos.

En obligaciones no tributarias, el beneficio podría alcanzar a otros 845.476 contribuyentes. Para las multas de tránsito aplicará a obligaciones que hayan entrado en mora hasta el 30 de junio de 2024.

El universo potencial supera así los dos millones de beneficiarios.

El texto aprobado también elimina el impuesto de Fondo de Pobres, Azar y Espectáculos y el impuesto de Publicidad Exterior Visual, además de retirar la retención de ICA en algunos pagos con tarjetas débito y crédito para quienes cumplan las condiciones establecidas.

El incentivo para las empresas que se formalicen

Las microempresas también tendrán un tratamiento especial.

Aquellas que se formalicen e inscriban en el Registro de Información Tributaria (RIT) podrán acceder a una entrada gradual al ICA durante diez años. En el primero no pagarán la tarifa y posteriormente el porcentaje aumentará de manera progresiva hasta llegar al 100% en el décimo año.

Este punto terminó siendo más amplio que en las primeras versiones conocidas del proyecto, que contemplaban un periodo de progresividad menor.

El esquema general del ICA también cambió durante la discusión. La propuesta presentada inicialmente por la Administración buscaba reducir las 13 tarifas existentes a siete. El texto que terminó su trámite en el Concejo las reduce a nueve.

Los alivios para morosos igualmente fueron modificados. En etapas anteriores del proyecto se contemplaba una reducción del 50% en intereses y sanciones; el texto aprobado elevó el beneficio al 60%.

Las apuestas del Distrito

La Administración Distrital calcula que el conjunto de medidas podría generar aproximadamente $1,08 billones adicionales al año para las finanzas de Bogotá.

También proyecta que los incentivos incluidos en el acuerdo permitan atraer $78,3 billones en nuevas inversiones privadas y generar 215.000 empleos durante los próximos diez años.

Estas cifras corresponden a proyecciones de la Administración y dependerán de la inversión que efectivamente llegue a la ciudad y de la respuesta de empresas y contribuyentes a los incentivos aprobados.

Las estimaciones también contemplan 94.500 nuevas viviendas y 30.000 opciones de arriendo, apoyadas por incentivos para proyectos de renovación urbana y construcción sostenible.

El proyecto había llegado al Concejo con la intención de combinar esas medidas de estímulo con nuevas fuentes de recaudo y una reorganización de la carga tributaria. El resultado deja ganadores y sectores que tendrán que aportar más: mientras cientos de actividades económicas recibirán una reducción en el ICA y las microempresas tendrán incentivos para formalizarse, las principales actividades financieras enfrentarán un incremento significativo de su tarifa y los propietarios sujetos al nuevo aporte comenzarán a financiar la modernización del alumbrado público.

La última instancia antes de que esas medidas entren en vigor será la sanción del alcalde Galán.

Registrado por: Sebastián Tovar

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