Los eventos en vivo generan más mientras que las industrias audiovisuales y editoriales se sigue estancando desde la pandemia en la capital colombiana.

Según el reciente Boletín Técnico de la Cuenta Satélite de Economía Cultural y Creativa, publicado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Bogotá concentró el 62,1% del valor agregado sectorial de Colombia.

Durante 2025, la economía creativa bogotana generó 22,8 billones de pesos, cifra que representó el 4,9% del Producto Interno Bruto (PIB) de la ciudad y permitió sostener 231.860 puestos de trabajo formales.

El contexto de la cultura

La publicación del Boletín del Dane fue dada a conocer en un momento en el que el gobierno nacional, a través de MinCulturas, suspendió la asignación económica para 1.308 proyectos y aplicó recortes sustanciales a la política de fomento. Santiago Trujillo, secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, le dijo a Forbes Colombia que la estrategia de la ciudad se centrará en la autonomía financiera. “Defendemos, fortalecemos y dinamizamos las fuentes presupuestales que pertenecen a los territorios y que en un proceso correcto de descentralización del Estado colombiano deben respetarse”, enfatizó Trujillo. Este enfoque se apoya en instrumentos de recaudo como la Ley del Espectáculo Público, la cual reportó un incremento superior al 27% frente a los niveles de 2024.

La administración distrital ha optado por blindar su ecosistema mediante el recaudo propio, alejándose de disputas políticas . El funcionario es pragmático al respecto: “Más allá de buscar culpables, desde Bogotá quisiéramos propiciar siempre un escenario de solución”.

Auge de los eventos en vivo y el liderazgo digital

Para el sector privado, fondos de inversión y patrocinadores, el segmento con mayor tracción y escalabilidad en este momento es el de “Artes y Patrimonio”. Mientras a nivel nacional esta área creció un 4,3% en volumen, en Bogotá el repunte alcanzó el 5,5%, inyectando 2,9 billones de pesos a la economía local.

Este crecimiento está apalancado por el dinamismo de los eventos en vivo. Trujillo confirma este apetito del mercado: “La gente está comprando boletas de manera masiva, como nunca antes para espectáculos escénicos, conciertos, teatros, en eso vamos no solamente bien, vamos muy bien y en franco crecimiento”.

Paralelamente, es imperativo destacar el peso de las “Creaciones funcionales” (medios digitales, software, diseño y publicidad). A nivel nacional, esta categoría concentra el 53,5% del valor agregado de toda la economía cultural creativa. En Bogotá, este renglón dominó los balances al aportar 16,5 billones de pesos con un sólido crecimiento del 3,3%.

Alerta en el audiovisual y las editoriales

La Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales españoles (EGEDA) y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA) habían advertido que la asistencia a cines en Iberoamérica bajó 7% en 2025 y los ingresos cayeron 8%. Y en línea con lo anterior, el área de “Industrias culturales” (que agrupa los nichos audiovisual y editorial) registró una contracción del 1,1% en Colombia y una caída más pronunciada del 2,1% en Bogotá. Esta desaceleración plantea un reto de reconversión de audiencias.

Frente al consumo cinematográfico tradicional, el secretario advirtió que “no hemos llegado a las cifras históricas de venta de boletas para cine”. El funcionario explicó la magnitud del problema: “Llegamos a tener un promedio antes de pandemia en todo el país de 70 millones de espectadores en las salas de cine. No hemos llegado a esa cifra de nuevo”. Respecto al descenso editorial, precisó que, si bien “no es una reducción sustancial, es una reducción que llama la atención y que tenemos que revisar”.

Proyecciones a futuro

La visión más institucional de la política distrital quiere consolidar a Bogotá como un hub internacional diversificando el turismo y escalando la infraestructura para megaproyectos de entretenimiento. Recientemente, a la capital han vuelto grandes eventos como el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV), la Feria Internacional de Arte de Bogotá (ARTBO), el Festival Estereo Picnic y el Festival Cordillera, que han generado grandes volúmenes de ingresos y empleos en el sector cultural. Los datos consolidados demuestran que la cultura es una industria de alto impacto financiero, la pregunta es si este crecimiento logrará mantenerse sostenido en el tiempo independientemente de los cambios en administraciones locales y nacionales.

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