Hay gabelas en el impuesto de delineación urbana y predial para proyectos VIS y de renovación. ¿En qué consisten?
La reforma tributaria que acaba de aprobar el Concejo de Bogotá incluye incentivos en varios impuestos para impulsar la construcción de vivienda de interés social (VIS) en estratos 4,5 y 6 en la Capital y para impulsar la renovación urbana.
Así lo explicó la concejal Sandra Forero quien respaldó un paquete de estímulos tributarios orientados a reactivar el sector de la construcción y promover el desarrollo urbano sostenible. Forero, cabe recordar, fue presidenta de Camacol Nacional durante varios años y por eso, explica ella, entiendo qué se necesita para impulsar la actividad.

Sin embargo, Forero también sentó una postura firme al oponerse a cobros adicionales que, a su juicio, recargan tributariamente a los ciudadanos, especialmente de la clase media, y que desincentivan la actividad productiva.
Uno de los principales avances destacados en la nueva norma fue la aprobación de incentivos dirigidos al Impuesto de Delineación Urbana, el tributo local que grava la ejecución de obras, construcciones y adecuaciones de edificaciones en Bogotá.
Forero enfatizó la relevancia constructiva de permitir que la Vivienda de Interés Social (VIS) acceda a beneficios tributarios en proyectos desarrollados en estratos 4, 5 y 6. Esta medida busca promover la integración socioespacial y superar la segregación urbana, incentivando a los desarrolladores a construir en zonas donde tradicionalmente no se desarrollan esta clase de proyecto.
El incentivo en el Impuesto de Delineación Urbana para Vivienda de Interés Social (VIS) en estratos 4, 5 y 6 consiste en una exención del 50% del impuesto cuando se desarrollen proyectos en zonas delimitadas alrededor de infraestructura clave de transporte, como las líneas del metro y de TransMilenio. En los estratos 1, 2 y 3 se mantiene la exención del 100%.
Asimismo, la concejal valoró la inclusión de alivios temporales en el Impuesto Predial Unificado para aquellos inmuebles aportados a proyectos de Renovación Urbana. Quienes entreguen voluntariamente su inmueble para estos desarrollos contarán con una exención total (100%) del impuesto predial durante los primeros 5 años de la nueva edificación; posteriormente, en el sexto año pagarán solo el 10% del tributo, hasta llegar gradualmente al 90% en el décimo año. A partir de ese momento, pagarán el 100% del impuesto.
Más incentivos
Otros de los beneficios que incorpora la reforma es la exención para Distritos Aeroportuarios. Se trata de una exención del 100% del impuesto de delineación urbana para las obras o construcciones requeridas en los proyectos de inversión desarrollados en las actuaciones estratégicas de los Distritos Aeroportuarios de Fontibón y Engativá. Allí deberá desarrollarse la ampliación del actual aeropuerto Eldorado.
Igualmente se verán beneficiados los proyectos con valor patrimonial y los incluidos en los Planes Especiales de Manejo y Protección (Pemp). En estos casos habrá una exención del 100% del impuesto de delineación urbana por un período de cinco años para proyectos que cuenten con licencia bajo las modalidades de adecuación, ampliación, modificación y/o reforzamiento estructural ubicados en las áreas de los Pemp. Es el caso del Centro Histórico de Bogotá y Teusaquillo. También recibirán este beneficio aquellos inmuebles con valor patrimonial situados en las áreas de influencia de las plazas fundacionales de Usaquén, Bosa, Suba, Usme, Engativá y Fontibón.
Reparos y voto en contra
A pesar de apoyar los estímulos para el desarrollo urbano, la concejal Sandra Forero votó en contra y manifestó sus cuestionamientos sobre otros componentes del estatuto fiscal aprobados en el Concejo de Bogotá.
Lo primero a lo que se opuso fue a la sobretasa al Impuesto Predial para Alumbrado Público. En su consideración, vincular un cobro adicional destinado a la financiación del alumbrado público a través de la factura del Impuesto Predial Unificado incrementa innecesariamente la presión fiscal sobre los propietarios de inmuebles, gravando la propiedad más allá de su capacidad objetiva de pago. Además, los recursos que van a quedar disponibles para modernizar el alumbrado no van a ser suficientes, porque la mayor parte se va a cubrir los gastos de Enel en la renovación de bombillas.
El otro frente al que le encontró reparos fue a los ajustes al Impuesto de Industria y Comercio (ICA). Forero se mostró preocupada por las modificaciones en los rangos y tarifas aplicables a sectores clave del comercio local.
Finalmente, la concejal advirtió por un Impacto negativo en el Microcrédito. Según ella, endurecer los costos tributarios a la intermediación financiera y al microcrédito afectará directamente la bancarización de pequeños empresarios, empujando a los microemprendedores hacia circuitos de crédito informal. Esto será así, porque si bien los grandes bancos y entidades financieras pueden soportar un mayor costo de ICA, las pequeñas cooperativas y otras instituciones que ofrecen soluciones de microcrédito, van a resentir su balance y probablemente se queden por fuera del negocio.
La reforma tributaria de Bogotá finalmente tuvo aprobación en el Concejo y permite recaudar recursos para temas clave como el alumbrado público y la modernización de los sistemas de iluminación y semaforización. Además, incluye beneficios para ciertas actividades que podrían tener un impacto favorable en nuevos proyectos VIS y de renovación urbana.
Sin embargo, también hay efectos negativos tanto en sectores de población como los estratos 4 y 5 que, aunque tienen niveles de ingreso superiores al promedio, van a sentir un impacto negativo por el incremento en su carga tributaria.
Consulte aquí el texto completo del acuerdo 1084 o reforma tributaria de Bogotá
