Con una capitalización bursátil cercana a US$771 millones, GeoPark avanza en una operación por el campo petrolero Bare, en Venezuela, que contempla entregar al Grupo Gilinski acciones valoradas en unos US$515 millones. El negocio permitiría al conglomerado colombiano convertirse en accionista mayoritario de la petrolera.
Las acciones de GeoPark, la petrolera que está en el centro de una de las mayores apuestas empresariales del Grupo Gilinski, se han valorizado más de 41% desde comienzos de marzo, cuando el conglomerado colombiano anunció su entrada a la compañía.
Los títulos de GeoPark, que cotizan en la Bolsa de Nueva York, pasaron de US$8,42 el 4 de marzo a US$11,88 al cierre del lunes 12 de octubre, lo que representa una valorización de 41,1% en poco más de siete meses, sin incluir dividendos.
El comportamiento bursátil coincide con una transformación de la compañía, que busca ampliar sus operaciones en América Latina y que recientemente anunció un acuerdo para desarrollar el campo petrolero Bare, en Venezuela, junto con la estatal PDVSA.
La llegada del Grupo Gilinski comenzó a tomar forma en marzo, cuando anunció una inversión inicial de US$107 millones para adquirir aproximadamente el 20% de GeoPark. Posteriormente, mediante nuevas compras de acciones, elevó su participación hasta cerca del 28%, con desembolsos acumulados estimados en unos US$170 millones.
Pero el movimiento más importante llegó en septiembre, cuando GeoPark anunció un acuerdo para adquirir el 95% restante de la sociedad vinculada al desarrollo del campo Bare, en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Según Bloomberg, el Grupo Gilinski recibirá acciones de GeoPark valoradas inicialmente en unos US$515 millones como contraprestación por transferir esa participación. La operación contempla la emisión de 42,1 millones de acciones nuevas a un precio de referencia de US$12,22 cada una. La cifra corresponde al valor de referencia de los títulos que recibirá el grupo, no a una ganancia neta ni a un desembolso de efectivo de GeoPark por ese monto.
La magnitud de la operación se aprecia al compararla con el valor bursátil de GeoPark. Según los datos consultados el lunes en TradingView, la petrolera registraba una capitalización de mercado cercana a US$771 millones.
Esto significa que la contraprestación accionaria por Bare equivale aproximadamente al 66,8% de ese valor. Sin embargo, se trata de acciones nuevas cuya emisión modificará la estructura de capital de la compañía.
De concretarse la transacción, el Grupo Gilinski pasaría de controlar aproximadamente el 28% al 56,3% de GeoPark, convirtiéndose en su accionista mayoritario.
Además: GeoPark confirma su entrada a Venezuela y el Grupo Gilinski pasará a controlar la petrolera
La apuesta por Venezuela
La operación de Bare es una pieza central de los planes de expansión de GeoPark. El acuerdo con PDVSA tiene una duración prevista de 25 años y contempla una participación económica neta del 65% para la petrolera.
Durante la formalización del acuerdo en Caracas, el pasado 4 de septiembre, Jaime Gilinski defendió el alcance de la apuesta empresarial ante la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
“Cuando el Grupo Gilinski decide invertir en un país, lo hace pensando en décadas, no en irse”, afirmó el empresario. En ese mismo encuentro aseguró que el grupo llegaba a Venezuela como un socio comprometido con el desarrollo de proyectos de largo plazo.
El campo Bare produce actualmente alrededor de 11.000 barriles diarios, pero la compañía considera que podría alcanzar una producción de entre 85.000 y 95.000 barriles diarios mediante un programa de rehabilitación de pozos, perforación y recuperación de infraestructura.
Felipe Bayón, presidente de GeoPark, ha señalado que el desarrollo del proyecto podría representar cerca de US$7.000 millones durante la vigencia del contrato, entre inversiones de capital y gastos operativos.
El acuerdo todavía está sujeto al cumplimiento de condiciones contractuales y administrativas, para lo cual se estableció un plazo de hasta 120 días. Su ejecución también depende de las autorizaciones regulatorias correspondientes.

La operación también ha generado cuestionamientos. El economista venezolano Ricardo Hausmann, profesor de la Universidad de Harvard, criticó en su cuenta de X el mecanismo de asignación de derechos petroleros en Venezuela.
A su juicio, la ausencia de licitaciones competitivas favorece operaciones en las que inversionistas obtienen derechos sobre campos petroleros y posteriormente los transfieren por sumas elevadas.
En cuanto a la aprobación de la transacción dentro de la compañía, GeoPark informó que contó con el apoyo de asesores independientes, entre ellos BTG Pactual, que emitió una opinión financiera sobre sus términos. La petrolera también señaló que los directores vinculados al Grupo Gilinski se abstuvieron de participar en las deliberaciones y en la aprobación de la operación.
La reacción bursátil alrededor del anuncio de Venezuela fue significativa. Entre el cierre del 28 de agosto, cuando la acción se negociaba alrededor de US$9,83, y el 2 de septiembre, cuando se anunció la operación, el título avanzó cerca de 19%.
Sin embargo, parte de esa subida ocurrió antes del anuncio público y posteriormente la cotización registró una corrección. Por ello, no es posible atribuir toda la valorización de GeoPark al negocio venezolano.
Vea además: De US$170 millones a una participación de más de US$700 millones: la jugada de Gilinski con GeoPark
Una petrolera de mayor escala
La expansión de GeoPark no se limita a Venezuela. La compañía también está fortaleciendo su presencia en Argentina, particularmente en Vaca Muerta, donde desarrolla proyectos de hidrocarburos no convencionales mediante perforación horizontal y fracturamiento hidráulico.
En septiembre, obtuvo el mayor puntaje provisional por el área Corralera Noreste, en la Ronda 1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén. Según la última información divulgada por la compañía, la adjudicación definitiva estaba sujeta a la evaluación de las propuestas y a la decisión del Directorio de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
Colombia, por su parte, continúa siendo una de las principales bases de producción y generación de caja de la petrolera.
La compañía proyecta alcanzar entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes diarios de producción hacia 2030, junto con un Ebitda ajustado cercano a US$1.200 millones. Se trata de metas que dependen de la ejecución de sus proyectos y de las condiciones del mercado petrolero.
Para los inversionistas, uno de los principales asuntos por evaluar será el efecto de la emisión de nuevas acciones sobre la estructura de capital de GeoPark y el valor que pueda generar el desarrollo de Bare. El precio de referencia de US$12,22 por acción utilizado en la operación venezolana supera el cierre de US$11,88 registrado el lunes 12 de octubre.
La compañía enfrenta ahora el desafío de convertir sus planes de expansión en mayor producción y rentabilidad, mientras el mercado evalúa los riesgos de operar en Venezuela y las oportunidades de crecimiento en Argentina y Colombia.
También le puede interesar: “No llegamos como observadores curiosos a Venezuela, llegamos como socios convencidos”: Gilinski
