Una alianza empresarial busca financiar proyectos solares para más de 5.000 pymes en cinco años, con créditos de hasta $300 millones.
La financiación de proyectos solares para pequeñas y medianas empresas abre un nuevo frente de negocio en Colombia. Sempli, enerBit e Ímpetu Energía lanzaron una alianza con la que proyectan colocar $300.000 millones en créditos durante los próximos cinco años, con el propósito de que más de 5.000 compañías puedan producir parte de la electricidad que consumen.
La iniciativa busca superar una de las principales barreras para la adopción de estos sistemas: la inversión inicial. Aunque la autogeneración puede reducir el gasto en electricidad, instalar paneles solares requiere recursos para equipos, ingeniería, adecuaciones y trámites que no todas las empresas están en capacidad de asumir con capital propio.
En entrevista con Forbes Colombia, los responsables de la alianza explicaron que los $300.000 millones corresponden a una meta de colocación a cinco años, no a un fondo de recursos comprometidos exclusivamente para el programa. Su ejecución será gradual y dependerá de la demanda empresarial, la aprobación de los créditos y la viabilidad técnica de los proyectos.
Felipe Llano, COO y cofundador de Sempli, señaló que las compañías esperan financiar proyectos de energía solar por aproximadamente $100.000 millones durante los primeros tres años y otros $200.000 millones en los dos siguientes. La iniciativa se concentrará inicialmente en Bogotá, Medellín y Barranquilla, y estará dirigida a empresas con una facturación anual de entre $500 millones y $15.000 millones.
Los créditos tendrán montos de entre $50 millones y $300 millones, con un valor promedio estimado de $60 millones por empresa. La inversión dependerá del consumo energético, las características de cada instalación y la capacidad financiera del solicitante.
El modelo reúne tres actividades. Sempli se encargará de la evaluación y financiación de los créditos; Ímpetu desarrollará los proyectos fotovoltaicos, desde el diseño hasta la instalación de los sistemas, mientras que enerBit participará en la comercialización de energía y la gestión del consumo de los clientes.
Créditos de hasta seis años para instalar paneles solares
Una de las principales características de la nueva línea es su plazo de financiación. Sempli ofrecerá créditos de hasta 72 meses, incluidos cuatro meses de gracia a capital, durante los cuales las empresas pagarán intereses mientras se adelantan las actividades necesarias para poner en funcionamiento los sistemas.
La financiación podrá cubrir hasta el 100 % del valor del proyecto, sujeta a aprobación crediticia. Los equipos instalados podrán utilizarse como respaldo mediante garantías mobiliarias.
El plazo busca ajustarse a una inversión cuyos beneficios económicos se producen durante varios años. Sin embargo, el ahorro esperado en la factura eléctrica no garantiza por sí solo que una empresa pueda cubrir las cuotas del crédito. La capacidad de pago seguirá siendo determinante para la aprobación.
La tasa de financiación estará vinculada al Indicador Bancario de Referencia (IBR), al que se suma un margen definido para cada operación. Ese margen permanece constante durante la vigencia del préstamo, mientras que las variaciones del indicador pueden modificar el costo financiero.
Bajo el esquema presentado por la compañía, las cuotas ordinarias se mantienen constantes y los movimientos del IBR se reflejan en un ajuste de la última cuota. El valor definitivo de ese pago dependerá de la evolución de las tasas durante el plazo del crédito.
Por eso, las empresas deberán evaluar el costo total del endeudamiento y no únicamente el monto de la cuota inicial al decidir si financian una instalación solar.
Esteban Velasco, CEO y cofundador de Sempli, explicó que la compañía financiará estos proyectos con recursos propios y créditos obtenidos de entidades financieras. Según indicó, la fintech cuenta con un patrimonio cercano a $46.000 millones.
La meta de $300.000 millones corresponde al valor de los proyectos que las compañías esperan financiar durante los próximos cinco años, y no a recursos que ya estén comprometidos para esta iniciativa.
¿Qué empresas podrían beneficiarse?
La alianza buscará negocios con consumos de electricidad que justifiquen la inversión y espacios adecuados para instalar paneles solares.
Santiago Restrepo, CEO de Ímpetu, identificó oportunidades en sectores como confecciones, almacenamiento e industria, además de establecimientos educativos y otros negocios que cuenten con techos adecuados para instalar paneles solares.
La viabilidad no depende únicamente del valor de la factura eléctrica. También intervienen las características de la infraestructura, el espacio disponible, los horarios de consumo, las condiciones de conexión y la capacidad financiera de cada empresa.
El ahorro será mayor para las empresas que consuman más energía durante el día. También dependerá de las tarifas eléctricas, el mantenimiento de los equipos y el aprovechamiento de los excedentes de energía.
Ímpetu se encargará de evaluar esas condiciones y desarrollar las instalaciones. EnerBit, por su parte, participará en la gestión energética de los clientes y en la integración de los proyectos con sus servicios de comercialización.
Gabriel Vizcaíno, de CEO y CIO de enerBit, explicó durante la entrevista que la compañía identificó el acceso a financiación como una barrera para clientes interesados en instalar sistemas solares. La alianza busca conectar esa necesidad con una solución técnica y una línea de crédito específica.
Las compañías también contemplan facilitar el seguimiento del consumo y la administración de los pagos asociados a la financiación mediante herramientas digitales. Su funcionamiento a escala dependerá de la implementación de los proyectos y de la adopción de estos servicios por parte de las empresas.
El desafío para las tres compañías será convertir el interés empresarial por reducir los costos de electricidad en inversiones financieramente viables. El acceso al crédito puede facilitar la instalación de paneles solares, pero no elimina los riesgos asociados al endeudamiento, los tiempos de ejecución ni las diferencias que puedan presentarse entre el ahorro proyectado y el efectivamente obtenido.
La apuesta de $300.000 millones dependerá, en última instancia, de la capacidad de la alianza para llevar estos proyectos a empresas que puedan aprovechar la autogeneración y sostener financieramente la inversión durante los próximos años.
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