El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el vicepresidente José Manuel Restrepo presentaron la iniciativa ante la Cámara. Se espera un ajuste equivalente a 2,2 puntos del PIB, aunque todavía no se conocen sus medidas específicas.
“Nos dejaron una bomba de tiempo y estamos en una situación muy difícil”. Con esta advertencia, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, presentó este jueves ante la Cámara de Representantes la ley de rescate fiscal, con la que el Gobierno busca contener el crecimiento de la deuda pública y corregir el desequilibrio de las finanzas del Estado.
La iniciativa, radicada junto con el vicepresidente José Manuel Restrepo, apunta a un ajuste equivalente a 2,2 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), estimado entre $40 billones y $45 billones. Sin estas medidas, el déficit fiscal podría alcanzar el 9,4% del PIB en 2027, según las proyecciones conocidas.
“Sin esta reforma habría una crisis fiscal porque sin ajuste no podríamos conseguir los recursos que necesitamos para financiar el presupuesto que tenemos que cerrar para el año próximo. Tenemos que frenar el aumento de la deuda”, aseguró Gómez.
Aunque todavía no se conocen los detalles del articulado ni la distribución precisa de las medidas, el Gobierno plantea una estrategia que combina ajustes fiscales, reducción de gastos del Estado, estímulos a la inversión y recursos para programas sociales.
Cinco frentes de la ley de rescate
El ministro explicó que la iniciativa contempla cinco componentes: rescate fiscal, rescate social, recuperación del sistema de salud, estímulos a la inversión y reducción de los gastos asociados a la burocracia y al funcionamiento del Estado.
En materia social, anunció la devolución del impuesto al valor agregado (IVA) a 19 millones de colombianos de menores ingresos, mediante mecanismos tecnológicos que permitan realizar las transferencias de manera individual.
Para el sistema de salud, el Gobierno plantea destinar $30 billones durante los próximos cuatro años, con el propósito de fortalecer la atención y recuperar la capacidad de prestación de servicios.
En el frente empresarial, Gómez anunció reducciones tributarias para los pequeños empresarios e incentivos destinados a estimular la inversión, la generación de empleo y los ingresos.
“A los pequeños empresarios les vamos a bajar los impuestos y les vamos a dar estímulos para que se pueda invertir, generar empleo y mejores ingresos”, señaló el funcionario.
El quinto componente apunta a reducir el costo de funcionamiento del Estado y revisar gastos que el Gobierno considera innecesarios, como parte de su estrategia de austeridad.
Por su parte, el vicepresidente José Manuel Restrepo recordó la presión que ejerce la deuda pública sobre las finanzas nacionales. Según afirmó, de cada tres pesos que recauda el Gobierno, uno se destina al pago de intereses de la deuda.
La iniciativa inicia ahora su trámite legislativo en el Congreso, donde deberán definirse el alcance de los recortes, los cambios tributarios y los mecanismos de financiación de las medidas sociales anunciadas.
El proyecto llega después de que el Gobierno expidiera por decreto el Presupuesto General de la Nación para 2027, por $634,9 billones, en un escenario de mayores necesidades de financiación y presiones sobre las cuentas públicas.
