La entidad proyecta que la economía crecerá 2% en 2027, mientras la inflación permanecerá en 5,5% y las tasas de interés seguirán elevadas. El ajuste fiscal y El Niño complican el panorama.

El equipo de investigaciones económicas de la entidad prevé que el PIB del país se modere al 2,3% en 2026 y al 2,0% en 2027 ante el agotamiento del gasto público como motor de la demanda. A los desbalances fiscales y requerimientos de deuda se suma la consolidación de un fenómeno climático extremo, con 100% de probabilidad en el cierre de año y riesgos directos sobre el sector agropecuario y la inflación de alimentos.

Durante la presentación de perspectivas macroeconómicas de Corficolombiana, César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de la corporación, detalló que el dinamismo observado en periodos previos pierde tracción a medida que el gasto público debe replegarse forzosamente.

Agotamiento del gasto público y freno en el PIB

Las estimaciones de Corficolombiana indican que el Producto Interno Bruto (PIB) registrará una expansión de 2,3% en 2026 y descenderá a 2,0% en 2027. Los modelos de la entidad revelan que el crecimiento acumulado entre 2024 y 2026 dependió de manera sustancial del consumo y la ejecución estatal. Sin embargo, el gasto público pasará de crecer a tasas del 7,9% en 2026 a apenas 1,4% en 2027.

En esa misma línea, el consumo privado se moderará desde un 2,8% en 2026 hasta un 2,2% en 2027. Para compensar el retiro del estímulo fiscal, la inversión productiva deberá asumir el relevo, con una aceleración proyectada del 2,0% al 4,3% el próximo año. Por su parte, las exportaciones pasarían de un avance de 0,4% en 2026 a 1,8% en 2027, mientras que las importaciones desacelerarían su ritmo del 5,6% al 3,7%.

No obstante, el impacto del sismo de agosto sobre el capital físico mantiene presiones sobre la capacidad productiva del país. El golpe se reflejó en una contracción intermensual de -0,04% en el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) de ese mes, con caídas pronunciadas en los sectores de agro y minería (-3,2%), industria y construcción (-3,0%), y comunicaciones (-1,9%).

El Niño más intenso del siglo XXI

Al panorama productivo se añade la confirmación de presiones sobre el sector primario. De acuerdo con las mediciones presentadas con base en la NOAA, la probabilidad de ocurrencia de un fenómeno de El Niño muy fuerte en el último trimestre de 2026 alcanzó el 100% entre septiembre y noviembre, manteniéndose en un 96% para diciembre y en un 81% hacia enero de 2027, antes de moderarse al 46% en febrero y 6% en marzo.

Las anomalías en la temperatura oceánica superan los 2,2°C sobre el promedio histórico en sus primeros meses de desarrollo, consolidando a este evento como el más fuerte registrado en lo corrido del siglo XXI, por encima de los episodios de 1997 y 2015.

Los registros históricos de Corficolombiana advierten que este evento meteorológico genera una contracción promedio en el PIB agropecuario de -0,9%, con impactos que alcanzan variaciones negativas de hasta -4,2% en pesca, -3,1% en café, -2,5% en silvicultura, -1,3% en ganadería y -0,5% en cultivos agrícolas.

Esto trasladaría presiones directas sobre los costos de la canasta básica: en episodios de intensidad muy fuerte o fuerte, la inflación promedio de alimentos escala al 7,8%, frente a un 5,9% en episodios estándar y un 5,0% registrado en periodos de clima neutral.

Inflación persistente y senda cautelosa para las tasas

El choque de oferta agrícola y la indexación salarial retrasan la convergencia de los precios hacia el rango meta del Banco de la República. De acuerdo con Corficolombiana, la inflación cerraría 2026 en 6,8% y se situaría en 5,5% al término de 2027, completando siete años consecutivos por encima del objetivo del 3,0% fijado por la autoridad monetaria.

Ante este escenario, la Tasa de Política Monetaria (TPM) no contaría con margen para disminuciones agresivas:

  • Tasa esperada para 2026: 12,50% al cierre del año.
  • Tasa esperada para 2027: 11,50% hacia diciembre del próximo periodo.

La entidad recalca que la definición del salario mínimo para 2027 y la magnitud del ajuste fiscal serán las variables determinantes para que la junta del Emisor pueda acelerar o mantener en pausa los recortes graduales en los tipos de interés.

Presiones de financiamiento y perspectiva cambiaria

El frente fiscal permanece como el principal foco de vulnerabilidad macroeconómica. Corficolombiana subraya que el déficit del Gobierno Nacional Central se mantendría en un rango elevado de 7,2% a 7,6% del PIB, mientras que el nivel de endeudamiento público se estabilizaría apenas alrededor del 66% del producto en 2027.

El plan de ajuste gubernamental —que oscila entre 1,6% y 2,2% del PIB— dependerá no solo de la contención del gasto, sino de mayores ingresos efectivos para estabilizar las cuentas. Este desbalance mantendrá una alta oferta de títulos de deuda pública (TES) en el mercado, presionando las tasas de largo plazo por encima del 13% hasta que el ajuste gane credibilidad de ejecución.

En cuanto al dólar, tras descontarse los factores coyunturales y el flujo de recursos externos, el tipo de cambio cerraría 2026 en un rango de $3.350 a $3.450, sujeto a la postura restrictiva de la Reserva Federal de Estados Unidos y a la credibilidad del ajuste fiscal en Colombia.

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