El mandatario presentó su dimisión al cargo mientras la Cámara de Diputados debatía en sesión extraordinaria la apertura de un juicio político en su contra, una determinación precipitada por la intervención y liquidación de Ueno bank por parte del Banco Central del Paraguay tras registrar un desplome en sus indicadores de solvencia.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre en momentos en que la Cámara de Diputados adelantaba una sesión extraordinaria con más de dos horas de deliberaciones orientadas a someterlo a juicio político.
La dimisión se produjo como consecuencia del proceso de intervención y posterior resolución de Ueno bank, entidad financiera privada a la que el mandatario estuvo vinculado y que, durante su administración, captó depósitos de organismos públicos como el Instituto de Previsión Social (IPS), entidad rectora de las pensiones de los trabajadores del país. Mediante una alocución en video transmitida en la red social X, Peña comunicó:
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
El detonante de la contingencia administrativa correspondió a las determinaciones del Banco Central del Paraguay, organismo técnico que verificó que el coeficiente de solvencia de Ueno bank —que registraba 2,9 millones de clientes en un país con una población de 6,1 millones de habitantes— cayó por debajo del 50 % del límite reglamentario establecido, “como consecuencia de ajustes realizados a sus estados financieros durante el proceso de regularización”. El procedimiento de liquidación y disolución conllevó el congelamiento preventivo de las cuentas y ahorros de los depositantes en dicha institución, la cual mantenía presencia en el mercado como patrocinadora de equipos del torneo de fútbol local, la selección nacional y competencias internacionales como la fecha del Campeonato Mundial de Rally.
Peña, quien restringió sus pronunciamientos a publicaciones en plataformas digitales desde la intervención del establecimiento financiero el pasado martes, manifestó atravesar “uno de los momentos más difíciles” de su trayectoria y afirmó que la historia “se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir”. En su declaración pública, el exmandatario señaló que su determinación busca salvaguardar la “tranquilidad de los paraguayos”, y agregó:
“También quiero pedir disculpas al pueblo. Si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí”.
En cuanto a los mecanismos institucionales, el saliente jefe de Estado remarcó que tramita su separación del cargo “con absoluto respeto” al marco legal de la Constitución y demandó que a los usuarios del sistema financiero se les “garantice la devolución de esos recursos”, puntualizando: “Que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos”.
El vacío en el Ejecutivo da paso a la sucesión en el mando nacional, prevista para ser asumida por el vicepresidente Pedro Alliana, al tiempo que, como efecto de la crisis gubernamental, la presidencia paraguaya canceló de forma previa la participación de su delegación en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en Madrid.
Con información de EFE
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