El respaldo a esta técnica pasó del 30% al 34% en un año, según el Barómetro Petrolero 2026. Aunque las empresas recuperan sus expectativas de expansión, disminuye la aceptación ciudadana de la industria, incluso en los municipios productores.

El apoyo al fracking en Colombia aumentó durante el último año, en medio de las preocupaciones por el abastecimiento de gas natural y el debate sobre la necesidad de incrementar las reservas del país. Sin embargo, esta técnica de extracción de hidrocarburos sigue sin contar con el respaldo de la mayoría de los ciudadanos.

Según los resultados del Barómetro Petrolero 2026, el 34% de los colombianos está de acuerdo con que el país desarrolle fracking, frente al 30% registrado en 2025. La aceptación llega al 38% cuando se pregunta a los ciudadanos si permitirían su aplicación en su propio municipio con el propósito de aumentar las reservas de gas.

Los resultados muestran una mayor disposición frente a una tecnología que ha generado controversia por sus posibles impactos ambientales, especialmente sobre los recursos hídricos. No obstante, también evidencian las dificultades que podrían enfrentar las empresas y el Gobierno para conseguir el respaldo de las comunidades donde eventualmente se desarrollarían estos proyectos.

La discusión cobra relevancia en un momento en que el país busca alternativas para fortalecer su abastecimiento de gas. El fracking, o fracturamiento hidráulico, permite extraer hidrocarburos de yacimientos no convencionales mediante la inyección de fluidos a alta presión, pero su desarrollo ha enfrentado cuestionamientos ambientales y sociales.

Más inversión, menos respaldo ciudadano

El Barómetro Petrolero también revela una paradoja para la industria de hidrocarburos: mientras las empresas recuperan sus expectativas de crecimiento en Colombia, disminuye la percepción positiva que tienen los ciudadanos sobre sus actividades.

La proporción de directivos que espera expandir las operaciones de sus compañías en el país durante los próximos cinco años pasó del 18% en 2025 al 53% en 2026, un aumento de 35 puntos porcentuales y el nivel más alto desde que comenzó la medición en 2019.

Al mismo tiempo, el porcentaje de colombianos que considera positiva la industria de petróleo y gas cayó del 80% al 70%, su nivel más bajo en siete años.

El deterioro también se observa en los municipios productores, donde la percepción positiva de la industria disminuyó del 83% al 74% en un año.

“La industria volvió a creer en Colombia, pero los colombianos le creen menos a la industria. Las empresas vuelven a planear crecimiento y en los municipios productores mejora la confianza en la Presidencia, pero el reto es convertir la reactivación en presencia territorial y legitimidad social”, señaló Jaime Arteaga, director general de Arteaga Latam.

Esta divergencia plantea uno de los principales desafíos para el sector: recuperar la confianza de las comunidades y fortalecer la llamada licencia social para operar, especialmente ante la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos de exploración y producción.

El estudio también encontró que la confianza en la Presidencia de la República entre los habitantes de municipios productores aumentó del 36% al 45%, mientras que a escala nacional pasó del 42% al 46%.

Otro resultado relevante corresponde a Ecopetrol. La percepción favorable de la compañía entre los directivos del sector cayó del 76% al 44%, mientras que la confianza ciudadana disminuyó del 51% al 48%.

El Barómetro Petrolero 2026 fue elaborado por Arteaga Latam, en alianza con el Centro Nacional de Consultoría y Ensamble XL, con el apoyo de Campetrol, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) y la ANDI. La medición incluyó 2.553 encuestas a ciudadanos de 182 municipios, además de consultas a 162 directivos y 239 autoridades.

Reportado por Narciso De la Hoz G.