ISA ejecutó inversiones pero sus utilidades cayeron. El efecto cambiario y los resultados financieros explican el contraste.
ISA está aumentando sus inversiones en América Latina, pero el crecimiento de sus operaciones no se refleja en la misma proporción en las ganancias que reporta en Colombia. Entre enero y septiembre de 2026, la multilatina ejecutó $5,2 billones, un 19 % más que en el mismo periodo del año anterior, mientras su utilidad neta cayó un 3 %, hasta $1,8 billones.
El contraste tiene una explicación que va más allá de los gastos de operación. La apreciación del peso colombiano redujo el valor de los resultados obtenidos por ISA en otros países al convertirlos a la moneda en la que presenta sus estados financieros. A esto se sumaron otras variables macroeconómicas y el resultado financiero neto, según el reporte divulgado por la compañía el 4 de noviembre.
La empresa, controlada por Ecopetrol, registró ingresos operacionales por $12,4 billones, un crecimiento del 8 %, mientras su Ebitda alcanzó $7,1 billones, también con un aumento del 8 %. Es decir, la operación continuó creciendo, aunque ese avance no se trasladó íntegramente a la utilidad neta.
El resultado refleja uno de los desafíos de las compañías colombianas con negocios internacionales: una moneda local más fuerte puede reducir el valor contable de los ingresos generados en el exterior, incluso cuando sus filiales mantienen una actividad comercial favorable.
El efecto del peso en las cuentas de ISA
La exposición internacional de ISA es una de las características centrales de su negocio. La compañía participa en infraestructura eléctrica y vial en distintos países latinoamericanos, con una presencia particularmente relevante en Brasil.
Sus filiales generan ingresos en las monedas de los mercados donde operan, pero los resultados consolidados se presentan en pesos colombianos. Por esa razón, los movimientos cambiarios pueden modificar las cifras reportadas sin que necesariamente se produzca una variación equivalente en las operaciones locales.
ISA identificó la apreciación del peso frente a otras monedas regionales como uno de los principales factores que afectaron la variación de su Ebitda y su utilidad neta hasta septiembre.
El crecimiento operativo, por su parte, estuvo impulsado por la actualización contractual de ingresos asociada a la inflación, una mayor utilidad de la actividad constructiva y la entrada en operación de infraestructura.
Entre los proyectos destacados aparecen Riacho Grande, Piraquê y Jacarandá, en Brasil, además de Copey-Cuestecitas, en Colombia, que entró en operación en 2025.
Los resultados muestran que la caída de las utilidades no equivale a una reducción generalizada de la actividad. Sin embargo, también evidencian que el desempeño operativo es apenas una parte de la rentabilidad final de un grupo con inversiones y financiación en varios mercados.
Brasil: un negocio que crece y una ganancia que requiere explicación
La operación brasileña ofrece otro elemento para entender los resultados del grupo.
ISA Energia Brasil informó que su utilidad neta regulatoria llegó a 1.900 millones de reales durante el tercer trimestre, un aumento del 246 % frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, buena parte de ese resultado estuvo relacionada con una operación corporativa extraordinaria.
La filial concluyó en julio una reorganización de participaciones con AXIA Energia, mediante la cual consolidó el control del 100 % de Interligação Elétrica do Madeira (IE Madeira) y dejó de participar en IE Garanhuns.
La transacción produjo un efecto contable positivo de aproximadamente 1.900 millones de reales en el Ebitda, sin entrada de efectivo. Por esa razón, la compañía aclaró que ese reconocimiento extraordinario no forma parte de la base de distribución de dividendos de 2026.
Al excluir los efectos no recurrentes, la utilidad neta regulatoria proforma del tercer trimestre fue de 625 millones de reales, con un crecimiento del 14 % frente al año anterior.
El Ebitda proforma también avanzó un 41 %, hasta aproximadamente 1.300 millones de reales. La filial atribuyó el desempeño a la entrada en operación de nuevos proyectos, reajustes tarifarios, mejoras operativas y la consolidación de IE Madeira.
Estas cifras corresponden a ISA Energia Brasil y a sus criterios regulatorios de presentación. No deben sumarse directamente a los resultados consolidados de la matriz colombiana.
La distinción es importante para los inversionistas: una ganancia extraordinaria puede elevar considerablemente la utilidad reportada de una filial sin representar un ingreso recurrente de efectivo.
Una expansión de miles de millones de dólares
Mientras enfrenta los efectos de las monedas y los resultados financieros, ISA mantiene su estrategia de crecimiento regional.
Entre enero y septiembre ejecutó inversiones por $5,2 billones, de los cuales $2,1 billones correspondieron al tercer trimestre.
Además, reportó adjudicaciones y cierres de transacciones por US$2.708 millones, equivalentes a aproximadamente $9,5 billones. Este monto representa operaciones y oportunidades de expansión, no necesariamente recursos desembolsados durante los primeros nueve meses del año.
Entre los movimientos destacados se encuentran la consolidación de IE Madeira, la adjudicación de la concesión vial Ruta de los Lagos en Chile y un paquete de obras urgentes de infraestructura eléctrica en Colombia.
En el mercado colombiano, ISA puso en operación tres proyectos con inversiones por US$29,6 millones. Entre ellos figuran la modernización de la subestación Betania, en Huila, y la reubicación de dispositivos Smartvalves en Termoguajira.
En Brasil, la empresa ejecutó 13 proyectos de refuerzo, mejora y conexión a la red, con inversiones cercanas a US$81 millones.
La magnitud de estas operaciones ilustra el tipo de negocio en el que participa ISA: proyectos de infraestructura que requieren capital considerable y cuyos ingresos se materializan durante periodos prolongados.
El desafío de convertir inversiones en rentabilidad
ISA cerró septiembre con una rentabilidad sobre el patrimonio promedio, medida por el ROAE, del 13,5 %.
El indicador ofrece una referencia sobre el rendimiento obtenido para sus accionistas, aunque su evolución debe analizarse junto con la generación de caja, los costos financieros y los compromisos de inversión.
La compañía también enfrenta el desafío de financiar nuevos proyectos mientras administra los efectos cambiarios sobre sus resultados consolidados.
En su balance de los primeros nueve meses, ISA sostuvo que la expansión de sus operaciones y las transacciones estratégicas fortalecieron su presencia regional. Olga Patricia Castaño, presidenta encargada de la compañía, destacó que los resultados permiten ampliar su capacidad para desarrollar nuevas oportunidades de infraestructura en América Latina.
Los próximos balances mostrarán cuánto de las inversiones ejecutadas comienza a convertirse en ingresos recurrentes y qué proporción del crecimiento operativo logra reflejarse en las ganancias consolidadas.
Por ahora, las cifras dejan una diferencia clara: ISA está invirtiendo más y ampliando su operación, pero el fortalecimiento del peso y otras variables financieras han limitado el crecimiento de las utilidades que presenta a sus accionistas en Colombia.
Redactado por Sebastián Tovar
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