Un estudio español encontró más aumentos que rebajas en 2025. En Colombia, las promociones también tienen obligaciones.

Un porcentaje de descuento no cuenta toda la historia de una compra. Para saber cuánto se ahorra, también importa el precio que tenía el producto antes de la promoción. Esa comparación está detrás de la advertencia que lanzó este viernes la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, a tres semanas del Black Friday del 27 de noviembre.

La organización recordó que, en su seguimiento de 2025, hubo más aumentos que rebajas frente a los precios mínimos registrados en septiembre y octubre. El análisis abarcó más de 14.000 precios de electrónica y electrodomésticos en 60 tiendas en línea.

El 37% subió, el 35% bajó y el 28% se mantuvo igual. Además, los incrementos fueron mayores que los descuentos: los productos que se encarecieron lo hicieron un 12% en promedio, mientras que aquellos que bajaron registraron una reducción media del 8%.

Con ese antecedente, la OCU advirtió sobre las ofertas de este año, según informó EFE. Las cifras corresponden al mercado español y a la campaña de 2025; el seguimiento de 2026 todavía está en marcha.

El precio que se usa para anunciar el ahorro

La diferencia entre una oferta atractiva y un ahorro real puede estar en el valor utilizado para calcular la rebaja.

En España, la regla citada por la OCU establece que el precio anterior debe ser el menor aplicado a un producto idéntico durante los treinta días precedentes. Comparar la oferta con otro valor, como el recomendado por el fabricante, puede dar una impresión distinta del ahorro.

Por eso, revisar cuánto costaba el mismo artículo antes de la campaña permite evaluar la promoción con más información que el porcentaje anunciado.

La organización ya está recopilando precios para examinar las ofertas de noviembre. Su advertencia no constituye un balance de este Black Friday, que aún no ha ocurrido.

En Colombia, las condiciones también cuentan

Las obligaciones colombianas deben revisarse bajo las normas locales. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) explica que una promoción ofrece temporalmente condiciones más favorables que las habituales y que sus términos obligan al comercio que la anuncia.

La información debe permitir identificar los productos incluidos, la vigencia y los requisitos para obtener el beneficio. Si el descuento depende del medio de pago o la oferta está limitada a determinadas unidades, el comprador debe conocer esas condiciones.

Existe un antecedente concreto de vigilancia. El 25 de noviembre de 2025, la SIC informó multas por más de $3.068 millones a diez empresas, después de monitorear alrededor de sesenta establecimientos durante el Black Friday de 2024.

Entre las infracciones reportadas figuraron condiciones incompletas de las promociones, información insuficiente para comprar y obstáculos para ejercer derechos como la garantía. El comunicado no atribuyó todas las sanciones a descuentos falsos.

Cuánto termina pagando el comprador

El precio final también puede cambiar la comparación. El Estatuto del Consumidor exige informar los impuestos y los costos adicionales, y detallar el motivo y el valor de cobros como el transporte.

Antes de pagar, conviene comparar el mismo modelo y presentación en distintos comercios, revisar el costo de entrega y confirmar si la rebaja exige una tarjeta o una compra mínima.

Guardar la publicidad y las condiciones de la oferta permite conservar un respaldo de lo anunciado. Si el valor cobrado no coincide con el informado, el consumidor cuenta con ese soporte para reclamar.

El Black Friday puede ofrecer oportunidades, pero el tamaño del aviso no demuestra el ahorro. La comparación útil es cuánto costaba el producto, cuánto cuesta en otros comercios y cuánto se tendrá que pagar finalmente para recibirlo.

Registrado por Sebastián Tovar con información de EFE.

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