La cosecha bajó frente a octubre de 2025. Las cifras de comercio exterior muestran diferencias entre el café sin tostar y sus derivados.

Colombia comenzó el año cafetero 2026–2027 con una producción de octubre inferior a la registrada en el mismo mes de 2025. La producción del mes alcanzó 1,114 millones de sacos de 60 kilogramos, frente a los 1,208 millones registrados un año antes, una caída del 8% que prolonga el retroceso de la actividad.

El balance, divulgado este 6 de noviembre por Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, muestra que la recuperación de la cosecha sigue pendiente. Entre enero y octubre, el país produjo 10,059 millones de sacos, 10% menos que en los mismos meses de 2025.

“El ciclo de menor producción cafetera persiste”, señaló Bahamón al presentar las cifras de la Dirección de Investigaciones Económicas del gremio.

Octubre abre el año cafetero, que se extiende hasta septiembre del próximo año. Su resultado es el primer registro del nuevo ciclo y llega después de varios meses de menor producción: en los doce meses terminados en octubre, la cosecha sumó cerca de 12,56 millones de sacos, frente a los 14,74 millones del periodo anterior.

El descenso interanual fue del 15%. Aunque un solo mes no determina cómo terminará el nuevo ciclo, octubre todavía no muestra un cambio de tendencia frente a 2025.

El negocio exportador tiene resultados distintos

La menor cosecha coincide con un desempeño desigual de las exportaciones cafeteras. El boletín del DANE publicado el 4 de noviembre permite distinguir qué ocurre con el grano y con algunos de sus derivados.

Entre enero y septiembre, el valor exportado de café sin tostar cayó 10%, de US$4.215,9 millones a US$3.793,2 millones. La reducción equivale a US$422,7 millones y corresponde a ventas externas, no a utilidades de productores o comercializadores.

En cambio, los extractos, esencias y concentrados de café alcanzaron US$462,5 millones, un crecimiento del 22,2%. El café tostado tuvo un resultado diferente: sus exportaciones descendieron 41,1%, hasta US$51,8 millones.

La transformación del grano, por tanto, tampoco presenta un comportamiento uniforme. El avance de los extractos y concentrados convive con la caída del tostado, mientras el café sin tostar conserva un peso mucho mayor en el valor exportado.

Estas cifras cubren los primeros nueve meses del año y sirven como contexto para el balance de producción de octubre. Miden, además, variables diferentes: los sacos permiten seguir la cosecha y los dólares muestran el valor de los productos vendidos al exterior.

La recuperación sigue pendiente

El nuevo año cafetero comienza con el reto de recuperar la producción, que ha caído tanto en lo corrido de 2026 como en los últimos doce meses.

Los resultados comerciales añaden otro matiz: algunas categorías están aumentando sus ventas externas, pero ese crecimiento aún convive con un retroceso del principal producto exportado de la cadena.

La cosecha de octubre prolongó la caída de la producción. Habrá que esperar los resultados de los próximos meses para saber si el nuevo ciclo trae una recuperación.

Registrado por Sebastián Tovar

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