Mientras el Dane reporta caída del desempleo, los datos de cotización a la seguridad social muestran una dinámica distinta del empleo formal, lo que abre interrogantes sobre la calidad del trabajo y su medición.

Las cifras recientes del mercado laboral siguen generando debate sobre la calidad del empleo en Colombia. Tras el reporte del Dane que mostró una caída del desempleo en febrero, el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, advirtió que el país está perdiendo empleo formal.

Según el dirigente gremial, desde 2023 se han destruido más de 500.000 empleos formales, lo que contrasta con la lectura positiva que dejan los indicadores tradicionales de desempleo. 

“Las familias colombianas solo están encontrando oportunidades en el rebusque y la informalidad”, afirmó.

Mac Master sostuvo que esta tendencia implica una expulsión de trabajadores del sistema formal hacia esquemas sin protección social. De acuerdo con sus cálculos, cerca del 80% de quienes han salido del empleo formal perciben ingresos por debajo del salario mínimo.

El señalamiento se apoya en los registros del sistema PILA/UGPP, que dan cuenta del número de cotizantes al sistema de protección social. Según estos datos, el número de afiliados pasó de 13,8 millones en septiembre de 2024 a cerca de 13,3 millones en diciembre de 2025, lo que sugiere una reducción del empleo formal en ese periodo.

En contraste, el Dane reporta una mejora en el mercado laboral. En febrero de 2026, la población ocupada aumentó en 624.000 personas frente al mismo mes del año anterior, mientras la tasa de desempleo se ubicó en 9,2%, la más baja para ese mes desde 2001.

Sin embargo, la informalidad sigue marcando la lectura del mercado laboral. El 55,3% de los ocupados -equivalente a cerca de 13,3 millones de trabajadores- se encuentra en condiciones informales, lo que evidencia que una parte importante del empleo se genera sin acceso a seguridad social.

A esto se suma la composición del crecimiento reciente del empleo. De los nuevos ocupados, cerca de 244.000 se concentraron en actividades asociadas al sector público, como administración, educación y salud. 

Según Bancolombia, el buen desempeño del empleo ha estado “sostenido por la creación de empleo en el sector público y con una informalidad persistente”, lo que plantea dudas sobre su sostenibilidad.

Mac Master también cuestionó la coherencia entre las distintas fuentes oficiales. “Existe una gran inconsistencia entre los datos publicados por el Dane y los datos incluidos en el sistema PILA/UGPP”, señaló, al tiempo que pidió una explicación sobre estas diferencias.

El dirigente agregó que sectores como el agropecuario muestran caídas relevantes en el empleo, posiblemente asociadas al aumento de costos en actividades como la floricultura.