La Junta pausó el ciclo de alzas y dejó la tasa en 11,25%, al balancear presiones inflacionarias, recuperación económica y riesgos externos como el conflicto en Medio Oriente.

El Banco de la República decidió por unanimidad mantener su tasa de interés en 11,25%, en una señal de búsqueda de consensos dentro de la Junta Directiva en medio de un entorno de presiones inflacionarias y señales mixtas de la economía.

La decisión sorpresiva se da tras el incremento de 100 puntos básicos en la sesión anterior y en un contexto en el que el mercado anticipaba mayoritariamente un nuevo ajuste al alza. Sin embargo, la Junta optó por hacer una pausa en el ciclo de endurecimiento monetario.

“Si bien los miembros de la Junta Directiva tienen opiniones diversas en torno a la política monetaria, han tomado por consenso la decisión de mantener inalterada la tasa de interés, en la búsqueda de lograr acuerdos en la actual coyuntura”, señalaron.

De acuerdo con la más reciente encuesta de ANIF, la mayoría de analistas esperaba un nuevo incremento: siete de los 16 consultados proyectaban un alza de 50 puntos básicos y otros siete anticipaban un aumento de 75 puntos básicos.

En su comunicado, la Junta advirtió que la inflación sigue mostrando presiones. En marzo se ubicó en 5,6%, por encima del cierre de 2025, mientras que la inflación básica sin alimentos ni regulados subió a 5,8%. A esto se suma un repunte en algunas expectativas de inflación, particularmente las que apuntan al cierre de 2026.

Al mismo tiempo, el Banco señaló que la actividad económica muestra señales de recuperación. Indicadores como la demanda de energía, la producción manufacturera y el comercio sugieren que el crecimiento del primer trimestre habría superado el del cierre de 2025, en un contexto de mercado laboral dinámico y niveles de desempleo históricamente bajos.

El Emisor también advirtió riesgos externos, en particular por la prolongación del conflicto en Medio Oriente, que podría presionar al alza los precios de la energía, los fertilizantes y otros bienes, así como endurecer las condiciones financieras internacionales.

Pese a este balance, la Junta señaló que la decisión de mantener la tasa “continúa apoyando la recuperación de la actividad económica sin poner en riesgo la convergencia de la inflación a la meta”, y dejó claro que las próximas decisiones dependerán de la evolución de la información.