El Gobierno declaró estratégico el gasoducto Antonio Ricaurte, que conecta a Colombia con Venezuela. Ecopetrol prevé importar inicialmente 50 millones de pies cúbicos diarios, aunque necesita rehabilitar la infraestructura y obtener autorización estadounidense.
El Gobierno Nacional dio un nuevo paso para facilitar la importación de gas natural desde Venezuela, en momentos en que Colombia enfrenta una creciente estrechez en el abastecimiento de este combustible y una mayor dependencia de las compras externas para atender su demanda.
Ecopetrol informó este miércoles que el Gobierno incluyó la recuperación del Gasoducto Binacional Antonio Ricaurte entre los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico (PINES), una decisión que permitirá coordinar desde la Vicepresidencia de la República las gestiones necesarias para rehabilitar esta infraestructura.
El gasoducto, inaugurado en 2007, tiene una longitud de 225 kilómetros, de los cuales 88 se encuentran en Colombia y 137 en Venezuela. Conecta La Guajira con la región del Lago de Maracaibo y permanece inactivo desde hace más de una década.
Su capacidad de transporte alcanza los 450 millones de pies cúbicos diarios, equivalentes a cerca de la mitad del consumo nacional. Sin embargo, Ecopetrol contempla una primera fase de importaciones de 50 millones de pies cúbicos diarios, aproximadamente el 5% de la demanda colombiana.

La iniciativa cobra importancia ante las dificultades que enfrenta Colombia para garantizar el suministro de gas natural, como consecuencia de la insuficiencia de la producción nacional para cubrir toda la demanda. Esta situación ha obligado al país a recurrir a mayores importaciones de gas natural licuado (GNL), una alternativa que implica costos adicionales.
Según Ecopetrol, la importación por gasoducto desde Venezuela permitiría evitar los procesos de licuefacción, transporte marítimo y regasificación, lo que podría traducirse en precios más competitivos para los hogares y la industria.
Venezuela dispone de las mayores reservas probadas de gas natural de América Latina, aunque su aprovechamiento para abastecer el mercado colombiano depende de la recuperación de la infraestructura y de las condiciones comerciales y jurídicas necesarias para concretar las importaciones.
El principal obstáculo sigue siendo la autorización de Estados Unidos. Ecopetrol advirtió que la entrada en operación del gasoducto estará condicionada tanto a su rehabilitación como a la obtención de la licencia correspondiente de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense.
La petrolera no precisó una fecha para la reanudación del transporte ni el monto de las inversiones requeridas. Por ahora, la declaratoria como proyecto estratégico constituye un avance institucional, pero no garantiza que Colombia pueda comenzar a importar gas venezolano en el corto plazo.
Reportado por Narciso De la Hoz G.
