La subasta recibió posturas por $1,8 billones, el doble del monto ofrecido. La operación ocurre en un momento de fuerte deterioro de las cuentas fiscales y mayor dependencia del financiamiento vía deuda.
El Ministerio de Hacienda colocó $900.000 millones en Títulos de Tesorería a Corto Plazo (TCO) en el mercado público de valores colombiano, en una subasta que recibió una demanda equivalente al doble del monto ofrecido.
La emisión corresponde a una referencia denominada en pesos con vencimiento el 23 de febrero de 2027. Durante la operación se recibieron intenciones de compra por $1,8 billones en valor nominal, mientras que la tasa de interés de corte se ubicó en 13,144% para la referencia a un año.
Los TCO forman parte de la estrategia de financiamiento del Gobierno Nacional y buscan fortalecer el mercado de capitales local mediante la incorporación de instrumentos líquidos en el tramo corto de la curva de rendimientos.
La colocación se produce en un contexto de creciente presión sobre las finanzas públicas. Según un informe reciente de investigaciones económicas de Corficolombiana, Colombia atraviesa la situación fiscal más compleja en al menos tres décadas.
El déficit fiscal del Gobierno Nacional Central alcanzó el 6,4% del producto interno bruto (PIB) en 2025, mientras que el déficit primario -que excluye el pago de intereses de la deuda- llegó al 3,5% del PIB. Ambos niveles solo tienen antecedentes en episodios extraordinarios como la recesión de finales de los años noventa o la pandemia de covid-19.
El análisis señala que, a diferencia de esos episodios, el deterioro actual no responde a un choque externo sino a una expansión sostenida del gasto público. Entre 2022 y 2025, el gasto primario del Gobierno aumentó 2,7 puntos porcentuales del PIB, mientras los ingresos prácticamente no variaron.
En 2025, el gasto total del Gobierno se ubicó en 22,1% del PIB, frente a ingresos equivalentes a 16,3% del PIB. Esa brecha cercana a seis puntos del producto ha obligado al Estado a financiarse con mayores emisiones de deuda.
A este panorama se suma la incertidumbre sobre la estrategia de financiamiento para este año. El Gobierno aún no ha publicado el Plan Financiero de 2026 -documento que tradicionalmente se divulga entre diciembre y febrero- y la regla fiscal permanece suspendida.
De acuerdo con Corficolombiana, en este escenario la principal restricción efectiva al gasto público es la disponibilidad de liquidez en caja, lo que aumenta la relevancia de operaciones de financiamiento como las subastas de deuda pública.
