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Mi hija quiere trabajar en un startup ¿Es una buena idea?

Una empresa tradicional, una consultora o una startup pueden ser algunas de las opciones que considerará. Aquí pros y contras de cada una de ellas.

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Elegir profesión parecía más fácil en los años de nuestros abuelos. Las carreras más prestigiosas a perseguir eran: abogado, doctor y cura. Después de los estudios, uno se dedicaba a la practica y listo.

Con el progreso y una economía más diversa, aumentó también el interés por las finanzas, y administración de empresas. Más recientemente, la carrera más “segura” es ingeniería, en particular de sistemas, que cuenta con un desempleo por debajo del 1 % a nivel mundial. Ahora no es solo importante la carrera que uno estudia, sino que tipo de trabajo y en qué compañía hacerlo.

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Gracias al crecimiento de Latinoamérica en actividad económica, las opciones se han ampliado aún más. Se puede trabajar en empresas tradicionales, multinacionales farmacéuticas, banca de inversión, consultoras, empresas de tecnología grandes como Google o Uber, o en el exterior en una ONG.

En la última década he entrevistado y reclutado más de 500 universitarios recién egresados, en Colombia, Brasil, México, Nueva York y San Francisco. Puedo decir con conocimiento de causa, que cuando los muchachos se gradúan de la universidad no tienen la más remota idea de qué hacer.

Más aún, las decisiones de dónde aplicar o trabajar son supremamente arbitrarias: “Todos dicen que esa es la más prestigiosa.” “En la entrevista fueron muy amables.” “Mis amigos fueron allá.” “Mi papá me recomendó que trabaje ahí.” “Esta es la que más paga.” “El profe dijo que estaban reclutando.” Mi favorita: “Envié la hoja de vida y me llamaron.”

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Una nueva forma de iniciar carreras

Uno de esos paths de carrera es trabajar en emprendimientos. Esta es una opción absolutamente nueva, especialmente en Colombia. En los últimos 5 años se han creado más de 10.000 trabajos en startups. La gran mayoría de amigos, padres, compañeros y profesores no tienen una claridad de los beneficios y riesgos de trabajar en Frubana vs. Telefónica porque el sector no ha cumplido varios ciclos. 

Hay un test fácil para saber qué tanto conoces de este tipo de carrera. Si tu hijo/amigo te dice “voy a trabajar haciendo user-acquisition con performance marketing en redes y un poquito de orgánico.” Y sientes que te está hablando en chino, no estás calificado para recomendar o no trabajar en startups

A continuación comparo paths de 3 personas:

  1. Consultor de Big 3 – McKinsey /Bain/BCG
  2. Fast Growing Startup
  3. Multinacional tradicional

Empecemos por la conclusión: Si quieres recomendarle a tu hija que trabaje en alguna parte y no tienes información, la segura es recomendarle que trabaje en una consultora Big 3 (Mckinsey, Bain, bcg). Con eso, tus preocupaciones por la vida profesional de tu hija pueden ser cosa del pasado.

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El trabajo en una consultora:

La oportunidad es increíble: las consultoras, tienen un programa de analista donde los revientan trabajando muy duro por dos o tres años, viendo proyectos en múltiples sectores y países, trabajando de la mano con excelentes mentores y profesionales.

Reciben feedback constante que los obliga a tratar de ser mejores todo el tiempo. Aprenden a enfrentar problemas de manera estructurada. A mi juicio cada año de consultoría vale por 3 de industria. Cuentan con una red poderosa de exalumnos, y son lo más parecido a la élite del mundo de negocios.

“El lado malo del feedback constante es que puede generar inseguridades que los perseguirán toda su carrera”.

Daniel Bilbao.

Lo mejor: desarrollan una ética de trabajo tan alta que por el resto de su vida cualquier trabajo que hagan, por pesado o intenso que sea, les va a parecer más bien fácil.

*Las siguientes son observaciones habiendo contratado – 50 consultores/banqueros en la última década.

Ahora, no todo es perfecto: por la carga de trabajo, no exagero cuando digo que no los vas a poder ver por dos años, el nivel de estrés emocional es alto, y hay temporadas muy duras y lágrimas así no lo reconozcan.

Lo más peligroso: la personalidad les cambia un poco. Aunque no todos, muchos se vuelven impacientes, un poco entitled y egocéntricos (más egocéntricos que antes). El lado malo del feedback constante es que puede generar inseguridades que los perseguirán toda su carrera. Mis amigos de McKinsey leen esto con risa nerviosa de seguro.

Cabe aclarar que entrar es muy difícil, en 2020 estas empresas contratarán no más de 100 egresados en todo el país. Haciendo un balance de todo lo bueno y poco malo, consultoría en Big 3 es la segura.

La evidencia más contundente: he conocido cientos de consultores/banqueros (mi hermano y yo incluidos) que se quejaron mucho de su trabajo y por momentos les dio durísimo. Pero jamás he conocido un ex-consultor que se arrepienta de haberlo hecho, ni uno solo.

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Trabajar en una empresa tradicional:

Estos tienen los pros que conocemos todos. Buenas prácticas laborales, una marca reconocida, bastante estabilidad si la empresa va bien. Es un buen lugar para tener un trabajo porque cuando uno solo sabe lo que aprendió en la universidad descubre cómo funciona el mundo.

“A medida que vas subiendo en la empresa, el camino al éxito pasa por la política. Es ingenuo pensar que con ‘trabajar duro’ uno crece”.

Daniel Bilbao.

El balance trabajo-vida es razonable, no se trabaja fines de semana ni noches usualmente. Existe un plan claro de progresión, uno sabe quién es el jefe, y su jefe y su jefe, y ver hacia dónde podría ir la carrera. Si se cuenta con la fortuna de tener un buen manager, se aprende bastante y se logra satisfacción personal.

Hay dos contras, aunque menores, son considerables.

La política: A medida que vas subiendo en la empresa, el camino al éxito pasa por la política. Es ingenuo pensar que con ‘trabajar duro’ uno crece, de hecho la carrera en una multinacional depende más de las jefes que de uno. Ellas son quienes deciden qué nuevos retos o responsabilidades puedes tomar y te recomiendan para promociones.

El ritmo es lento: Una multinacional que crece de un año al otro sus ventas 10 % la saca del estadio. De la misma manera, se está expuesto a menos problemas, se aprende pero despacio. La vida no es una carrera, pero profesionalmente si uno puede aprender más y más rápido, por que no hacerlo?

Recomendación: esto es mejor que trabajar en empresa pública, pero de los caminos más buscados actualmente; es bueno, pero es el menos atractivo.

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Iniciar una carrera en startups es interesante:

Impacto: Michael Seibel, presidente de la aceleradora YCombinator explico muy bien la razón número uno para trabajar en un startup. Si uno quiere trabajar duro y crecer, tiene la línea más directa al impacto.

Trabajando en Pfizer, serás uno de 50.000 empleados. Eso significa que tu impacto en la empresa es -1/50.000. Si trabajas durísimo, será 3/50.000? Si trabajas en un startup de 10 personas tu esfuerzo será literalmente 1/10. 10 % de lo que logre el startup es en promedio tu responsabilidad o tu ‘culpa’.

“Si uno quiere trabajar duro y crecer, tiene la línea más directa al impacto”.

Daniel Bilbao.

Esa sensación, y realidad de impacto, es intoxicante. Pasar en una semana de “creemos esta funcionalidad”, a verla lanzada, o “trabajemos con este cliente”, a verlo en vivo es una de las mayores satisfacciones.

Siguiendo la línea de crecimiento como referente, si un startup crece 100 %, 200 % o 300 % en doce meses (cifras normales para un startup en expansión) todo lo que sucede dentro de ella cambia de manera dramática. Lo que hacían sus empleados hace tres meses es distinto, y lo volverá a ser en tres meses.

Este crecimiento genera mas y mas oportunidades. Las startups pequeñas no son políticas, porque hay muchos más problemas y cosas que hacer que personas. La estructura jerárquica es muy plana. Si alguien quiere ‘ponerse la 10’ y aprender de marketing, alianzas, blogs, facturación, contratación, lo que sea, lo más probable es que no haya nadie contratado o experto.

No se pide permiso, se pide perdón. Hay pocas cosas que producen tanta satisfacción a un fundador de startup que cuando alguien del equipo dice “vi este problema, le di vueltas el fin de semana, implemente la solución y parece que funcionó, mañana les cuento si hay que mejorarlo” ¡Qué maravilla!

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Los beneficios del path de carrera  aquí son distintos:

  • Impacto: ven exactamente los resultados de lo que hacen.
  • Expertos en ejecución: la necesidad de crecer todo el tiempo, obliga a aprender a priorizar, Volverse eficiente y moverse muy rápido.
  • Responsabilidades: si quieren hacer algo, pueden y sin pedir permiso
  • Aprendizaje: Se aprenden más que en cualquier otra parte. Se enfrentan a problemas nuevos todo el tiempo, y nadie sabe como hacerlos, entonces aprenden a resolverlos ellos mismo.
  • Flexibilidad: conocen muchas áreas y roles en corto tiempo

Lo negativo:

  • El balance trabajo-vida es peor o no existe. Es mejor que consultoría/banca pero es pesado.
  • Hay incertidumbre laboral, el startup se puede quebrar rápidamente.
  • Estrés es alto porque no hay donde esconderse. Si no vas un mes a tu trabajo en una multinacional no pasa nada. Si no trabajas dos días en un startup todo se cae pedazos y no se avanza
  • El plan de carrera no es claro: así como pueden crecer mucho con el negocio, es muy probable que estén en el mercado buscando trabajo próximamente.
  • Por las presiones de resultados el aprendizaje sucede haciendo las tareas ellos mismos. El lado negativos es que en pocas ocasiones hay mentoría formal de mejores prácticas.

Recomendación final

Si tu hija tiene ofertas de consultoría/banca – esa es la segura. Si tuviera hijas, esto es lo que les recomendaría (a menos que quieran empezar un negocio, eso es mejor todavía).

“Las empresas con mayores desempeños en diversas industrias dividen su capital a partes iguales entre transformación de su negocio y generación de nuevos negocios al estilo de startups”.

Si está decidiendo entre una buena startup y la ruta tradicional, startup es en muchas ocasiones la mejor opción. Ahí tiene el mayor potencial de crecimiento, personal y profesional.

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Sin demeritar el trabajo de compaَñias grandes, va a aprender más skills, más rápido, y se volverá autosuficiente, sabrá ejecutar, priorizar, resolver problemas pragmáticamente y desarrollará resiliencia. Estas son habilidades que le servirán en su vida cuando tenga 25, 30, 40 y 70 años de edad.

Además es una decisión de carrera defensiva. El mundo está cambiando rápidamente, y el rol que va a desempeñar en 10 o 15 años posiblemente todavía no existe. Performance Marketing,  Product Manager o Data Scientist, son algunos de los roles más necesarios en la industria hoy. En Latinoamérica estos roles son adoptados primero por los startups. Tiene un chance literalmente de estar trabajando en la ‘carrera del futuro’.

Ella como adulta, tomará sus decisiones por sí misma, pero si te sueñas con que ella llegue a ser CEO y te preocupa que si no arranca en una multinacional no va a llegar, recomiendale que busque la forma de volverse Product Manager en un startup.

En las palabras del último estudio de McKinsey “Las empresas con mayores desempeños en diversas industrias dividen su capital a partes iguales entre transformación de su negocio core y generación de nuevos negocios al estilo de startups. Sin embargo, muy pocas han logrado convertir conceptos innovadores en las máquinas de crecimiento de billones de dólares de la manera como las startups lo hacen.”

Esos consultores son muy inteligentes, y si ellos recomiendan ir a startups, algo de razón deben tener.

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Capital Humano

¿Cómo saber si es un mal momento para tomar esa decisión en su empresa?

Lo más importante es saber en dónde están los problemas y correr hacia el miedo que da enfrentarlos para tomar decisiones pertinentes.

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La empresa que fundamos -hacemos parte de o simplemente somos responsables por- tiende a conectarse a nuestro sistema nervioso. La realidad es que por más de que logremos buscar el tan preciado “balance”, si trabajamos en una industria de alta exigencia y crecimiento probablemente esto nunca pase. Banca de inversión, consultoría o tecnología son algunas de ellas.

Dicho esto, durante mi día a día yo solía enfermarme, (de manera literal), cada vez que había algo mal en la empresa, incluso si no sabía qué era. Incluso si no pudiera verlo, tenía la capacidad de sentirlo. Esto para nada es un sentimiento agradable.

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No obstante, la mayoría de los buenos fundadores o managers que conozco tienen esta misma no tan grata experiencia. Desafortunadamente, este malestar físico tiende a ser la parte fácil del trabajo, pues el verdadero precio es mental y emocional.

La parte realmente difícil de estas situaciones es preguntarnos ¿qué hacer cuando sientes ese temor de que algo está terriblemente mal? ¿Corres hacia tu miedo o huyes de él?

Hace unos meses contratamos a un gerente de ventas y notamos que su comprensión de algunas de las proyecciones en el pronóstico eran bastante escasas respecto a lo que normalmente estábamos acostumbrados a ver.

Escuchamos un par de comentarios sobre su formalidad en el trabajo y su gran gestión comercial, pero no estaba llegando a los números necesarios durante sus primeros meses en la empresa. Mi primer instinto ante estas situaciones, es entender que efectivamente tenemos problemas y tomar control.

Sin embargo lo último que se quiere hacer en el mundo es realizar otra búsqueda ejecutiva, normalmente se está muy cerca de los deadlines y la junta directiva necesita resultados. ¿Qué haces cuando se presentan este tipo de problemas?¿Cuando es un buen o mal momento para tomar decisiones que conllevan un impacto profundo sobre nuestra organización?

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Normalmente tendemos a racionalizar los problemas y sopesamos los costos y los beneficios de actuar o no. Realizamos muchos juegos mentales para encontrar una respuesta, pero al final sabemos que va a ser un gran problema. ¿Lo dejamos pasar? Tal vez no es el momento para poner en riesgo el futuro cercano, después de todo estamos cerca de un deadline.

Durante mi primer año en Fitpal, estábamos creciendo tan rápido que nuestra junta directiva nos llamó para advertirnos que cerraría la compañía si no encontrábamos más espacio para todas las personas que teníamos. Le dijimos a nuestra controller que nos encontrara algo de espacio de inmediato, pero en el fondo no nos sentimos bien haciendo esa solicitud.

En algún lugar de mi cuerpo, sabía que el final del año entraríamos a competir fuertemente contra otras empresas que venían por nuestro mercado, pero no podía articularlo lógicamente, así que delegué la decisión. Huí del miedo.

Firmamos un nuevo contrato de arrendamiento para lo que se conocería como “El Edificio de Fitpal”. Esto nos dio espacio para crecer durante los próximos meses y triplicar nuestra planta comercial. Doblamos nuestros costos fijos en el proceso.

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No obstante como bien sabíamos una fuerte competencia en el sector corporativo se desató, y perdimos casi la mitad de nuestros clientes en uno de nuestros segmentos más importantes. El contrato de arrendamiento que firmamos seguía siendo el doble del original pero ahora teníamos un gran hueco en nuestras ventas.

Cuando intentamos alquilarlo, descubrimos que el mercado no estaba dispuesto siquiera a pagar una tercera parte de lo que considerábamos justo, y con justo me refiero a no irnos a pérdida.

No fueron tiempos fáciles, pero escapé de mi miedo y perdimos varios miles de dólares. Dinero que necesitábamos con urgencia para sobrevivir. Sin embargo, de alguna manera, y en contra de los pronósticos, sobrevivimos, y tal vez sobrevivimos porque nunca más me escapamos a tomar decisiones difíciles a pesar del “mal o buen momento” de su ocurrencia. Hasta el día de hoy, cada vez que siento miedo, corro directamente hacia él, y cuanto más aterrador es, más rápido corro.

La forma en que se ejecuta es a menudo el diferenciador clave entre los líderes efectivos e ineficaces. Casi todos los grandes managers saben dónde están los problemas, pero solo los verdaderamente excepcionales corren hacia el miedo y toman las decisiones pertinentes sin importar el momento, por que en mi experiencia, este nunca va a ser oportuno.

Contacto:
LinkedIn: Santiago Aparicio
*El autor es cofundador de Fitpal, la plataforma que permite acceder a una oferta de más de 90.000 servicios deportivos (clases y gimnasios) en un solo lugar y por un costo fijo mensual.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes.

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Red Forbes

Rappi, el unicornio colombiano que impacta millones de vidas

Además de ser el primer unicornio colombiano, la compañía es punto de atracción de capital de inversión en el país y motivación para la creación de empresa.

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Según el más reciente Reporte Global de Emprendimiento de EY, el 90 % de los nuevos emprendimientos fracasan en sus primeros cinco años, cifra que refleja la carencia de mercado para los productos o servicios que se están creando.

Sin embargo, este hecho contrasta con el crecimiento exponencial y el éxito que ha tenido Rappi, el primer unicornio 100 % colombiano y uno de los emprendimientos tech más importantes de América Latina.

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En países como los latinoamericanos y en especial con las realidades que vivimos en Colombia, crear empresas con modelos de negocio sostenibles, escalables y replicables es vital para dinamizar nuestra economía de la mano con la creacion de nuevas alternativas de generacion de ingresos eficientes. Por eso lo hecho todo el equipo humano de Rappi, en cabeza de sus fundadores, toma mayor relevancia y valor.

Pero el aporte de Rappi va más allá de las cifras, pasa por la oportunidad de ser una potente fuente de inspiración para quienes le apuestan a la creación de empresas, de brindar la opción a miles de personas de tener ingresos extra, potenciar las ventas de miles de comercios aliados, contribuir a mejorar la movilidad de las ciudades, aportar a la calidad de vida de sus usuarios, ayudar al posicionamiento de Colombia como referente de emprendimientos tecnológicos a nivel mundial y traer al país inversión extranjera para generar riqueza interna y competetitividad.

Un emprendimiento de alto impacto

Con cuatro años en el mercado, Rappi ha logrado consolidar un crecimiento constante del 20 % por mes y ha alcanzado cerca de 50.000 aliados en América Latina, que han visto en la plataforma el aliado perfecto para dinamizar sus negocios.

“Sin Rappi, Grin no hubiera llegado donde está ahora”, manifiesta Sergio Romo, cofundador de Grin, el emprendimiento que le apuesta a la movilidad urbana de patinetas eléctricas. Testimonios como este dan muestra del rol que Rappi como detonante y jalonador dentro del ecosistema de emprendimiento.

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En el 2018 el Rappi superó los 13 millones de descargas de su aplicación (quedó dentro de las 10 mejores aplicaciones en el App Store) y consolidó su presencia en 9 países y más de 50 ciudades, posicionándose como el emprendimiento de mayor proyección del continente.

Gracias a estos resultados, la empresa logró entrar al selecto grupo de unicornios latinoamericanos en 2018 y convertirse en el primero 100 % hecho en Colombia.

Rappi ha logrado facilitar la vida de la gente por medio de una experiencia de acceso y compra practica y eficiente. Esto ha cambiado sus hábitos de consumo, así como los esquemas de mercadeo de comercios y grandes superficies, ofreciéndoles mayor visibilidad, la posibilidad de obtener información relevante, que permiten tener un mejor conocimiento del consumidor y, a la vez, identificar tendencias de mercado, desarrollar nuevos productos y personalizar promociones.

Conexiones que transforman

Rappi nació con la misión de hacerle la vida más fácil a las personas, para que ahorren tiempo y lo puedan usar en lo que más les guste. Esta premisa los llevó a consolidar su presencia en Colombia, México, Brasil, Perú, Ecuador, Uruguay, Chile, y Argentina.

El unicornio llegó a América Latina como alternativa para solucionar problemas de movilidad y calidad de vida que tienen las grandes ciudades del continente, optimizando los tiempos de sus usuarios para que puedan destinarlo a sus familias, a ellos mismos y las actividades que más disfrutan. Sebastián Mejía y Simón Borrero fueron seleccionados como Emprendedores Endeavor en el 2016.

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Desde entonces, se han convertido en fuente de inspiración para otros emprendedores que han visto en su disciplina y tenacidad un modelo a seguir para emprender en grande.

Ejemplo de esto es el caso de Santiago Gómez quien, siguiendo los consejos de Simón Borrero, creó Simetrik, la startup que ofrece un software que permite organizar y conciliar las transacciones de las empresas, conocida porque nació sin generar pérdidas y que encontró en Rappi uno de sus clientes más importantes.

De esta forma, Rappi no solo ha contribuido a inspirar a jóvenes emprendedores de todo el continente sino también a apoyar el crecimiento de empresas que prestan sus servicios a través de su plataforma. A esto llamamos en Endeavor, el Efecto Multiplicador, un concepto que hace referencia al impacto de los Emprendedores Endeavor cuando son modelos de rol para otros, mentores, inversionistas o referentes del desarrollo empresarial y de las economías en las que operan.

Oportunidades que construyen país

Los Rappitenderos son personas de muy diversas caracteristicas independientes que han encontrado en Rappi la posibilidad de generar ingresos extra para hacer realidad sus proyectos personales y profesionales. Muchos de ellos han logrado continuar sus estudios, terminarlos o, incluso, crear sus propios negocios.

Pocos conocen que desde 2016 la plataforma brinda una póliza de seguro que protege a los Rappitenderos frente a accidentes que se puedan ocasionar.

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Vale la pena resaltar que los rappitenderos pueden conectarse y desconectarse cuando quieran de la plataforma y que no hay ningún tipo de horario ni periodo de conexión establecido para su uso, es decir, pueden hacerlo una vez al mes o a la semana e, inclusive, una sola hora si así lo desean.

La flexibilidad es total para que se acomode a su estilo de vida y necesidades. Esto refleja que no hay ninguna relación de subordinación, menos aún la obligación de cumplir un horario y tampoco la exclusividad de usar esta plataforma para obtener recursos.

Es de destacar que Rappi ha contribuido a amortiguar una crisis migratoria en Colombia sin precedentes. La empresa le ha brindado a cientos de ciudadanos venezolanos la posibilidad de conseguir recursos para subsistir y brindarle sustento a sus familias sin trabas ni excusas de ninguna naturaleza. Hoy son personas que generan valor en la sociedad y en la economía local y nacional.

Referentes en innovación e inversión

Rappi ha logrado acelerar su crecimiento exponencialmente y ha levantado capital de destacados fondos de inversión en Silicon Valley. Entró a formar parte de la aceleradora “Y Combinator” y fue catalogada como una de las apps más innovadoras del mundo. 

A ella se le suman las inversiones de grandes fondos inversionistas como DST Global, Andreessen Horowitz y Sequoia Capital, que en 2018 invirtieron una suma que supera los 200 millones de dólares para financiar su crecimiento y expansión.

Gracias a Rappi, hoy los ojos de los inversionistas más importantes están Colombia y la región, logrando traer capital extranjero para ser utilizado en la generación de riqueza local y la dinamización del ecosistema de emprendimiento del país.

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Este éxito radica en gran parte al talento humano de la empresa. Más de 2.000 personas en la región hacen parte de la compañía y más del 90 % son jóvenes entre 18 y 35 años.

Es admirable que Rappi cuenta con uno de los equipos de programadores más grandes del país y con uno de los mejores equipos de desarrollo de América Latina. Cerca de 280 jóvenes hacen parte del equipo de programadores que trabajan en construir país e innovan a través de la aplicación.

Como manifiesta Simón, “el talento de Colombia no tiene nada que envidiarle al del resto del mundo”. Esto se ve reflejado en que el 90 % de su equipo de programadores es colombiano.

Emprendedores con mentalidad ganadora

Para emprender en grande hay que pensar en grande. Y eso es algo que nos cuesta asimilar como latinoamericanos. Los emprendedores que conforman la red Endeavor coinciden en que Colombia tiene el talento suficiente para crear empresas de alto impacto. Lo que nos impide hacerlo es “no creérnosla” y pensar que somos inferiores a los profesionales de otros países.

Bajo esta premisa, Rappi sigue avanzando con su obsesión de transformar las ciudades latinoamericanas para mejorar la calidad vida de sus habitantes a través de la tecnología, la innovación y la creación de oportunidades para generar ingresos.

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Sin perder el espíritu de construcción, y de la mano de un equipo humano excepcional que se esfuerza todos los días por sorprender a los usuarios y seguir generando cifras y crecimiento espectacular, Borrero identifica tres grandes claves que todo emprendedor debe tener para lograr el crecimiento de su empresa:

  • Adoptar la mentalidad correcta.
  • Articular la estrategia de crecimiento.
  • Aprovechar las tendencias mundiales para lograr saltos en crecimiento.

Los retos que se deben sortear para avanzar

Los diferentes actores del ecosistema deben sentarse a trabajar para facilitar la creación de empresas y empleo en Colombia y así cubrir sus necesidades económicas y sociales. En ese sentido, es imperioso comprender que el emprendimiento es una de las vías para reducir la pobreza y cerrar la brecha de desigualdad de nuestro país.

Pero mirar los temas regulatorios y legislativos no será suficiente si no trabajamos conjuntamente y evitamos exaltar las cosas buenas que los demás colombianos están haciendo, pues estamos convencidos de que mejorar es más fácil en un ambiente positivo y si se está rodeado de personas que hacen críticas constructivas porque quieren nuestro crecimiento.

Y ese es el apoyo que debemos darle a Rappi para que fortalezca sus debilidades, multiplique sus buenos resultados, continúe siendo fuente de inspiración y siga impactando positivamente la vida de millones de personas.

Contacto:
LinkedIn: Camila Salamanca
*La autora es directora ejecutiva de Endeavor Colombia.

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Emprendedores

El mito del emprendedor de 20 años

La historia del adolescente que construye empresa en el sótano de sus papás ha sido más atractiva para la prensa, pero no es la real.

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Todos los días oímos y vemos noticias que hablan de jóvenes que se hacen millonarios con una simple idea o un app. Estas, naturalmente son tremendamente mediáticas pues rompen con los tabúes de trabajo duro y persistencia, y nos abren la mente a la posibilidad de que tal vez hacernos ricos de manera casi instantánea es posible, incluso fácil en algunos casos.

Si no es así entonces, (se preguntarán) ¿Por qué jóvenes de 20 años lo están haciendo todos los días?, o al menos así nos lo ha hecho creer la mayoría de medios de comunicación.

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Las grandes ideas vienen a cualquier edad, pero la realidad es que toma experiencia y en especial ejecución impecable el convertirlas en historias de éxito rotundo. Tomemos a Steve Jobs por ejemplo, quién tenía apenas 21 años cuando fundó Apple, pero cuando su primer producto estrella salió al mercado, (el iMac), tenía 43. Más aún, en el día que anunció al mundo el iPhone, tenía 52.

Dicho esto, olviden todo lo que han oído hablar a cerca de prodigios de 22 años de edad, sentados en sus oficinas de miles de empleados con comida gratis, jeans y hamacas, (muy populares de Silicon Valley de hecho), si queremos encontrar a la mayoría de los empresarios realmente exitosos, es necesario observar la data más de cerca.

Según un documento de trabajo del profesor del MIT Sloan, Pierre Azoulay, y el estudiante de doctorado Daniel Kim, la edad promedio de los emprendedores que iniciaron empresas y resultaron con un negocio exitoso y de gran escala es de 45 años. El equipo analizó los datos de los 2,7 millones de personas que fundaron negocios entre 2007-2014 y luego contrataron al menos a un empleado.

Junto con la edad promedio de los emprendedores, también aprendieron que aquellas nuevas empresas con el mayor crecimiento tenían una edad promedio de fundador de 45 años.

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Esto lo que significa técnicamente es que si tuviéramos dos ideas idénticas, una propuesta por una persona muy joven, otra propuesta por una persona de mediana edad y eso fuera la única información disponible para realizar una posible inversión, estaríamos mucho mejor apostando por una persona de mediana edad, estadísticamente hablando.

De hecho los datos son aún más impactantes pues como podemos ver en la gráfica, menos del 1 % de la muestra total de emprendedores tiene una edad promedio de 20 o menos años.

Esta es una gran lección tanto para fundadores como para inversionistas y fondos pues en este momento, algunas ideas que merecen financiación podrían no estar obteniendo atención alguna porque sus fundadores de 38 años están siendo etiquetados como descartados, producto de una noción errada.

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Ahora bien, esto no quiere decir que no haya algunos jóvenes que hayan creado “negocios muy sólidos y tremendamente exitosos, pero eso tampoco significa que no van a mejorar con la edad. Bill Gates y Jeff Bezos, por ejemplo, tuvieron más éxito a sus 50 años que a los 20, esto pues el crecimiento más acelerado en sus negocios ocurrió durante este momento.

Esto, en términos de inversión, significa que el mayor multiplicador para los accionistas en promedio tiene a los 45 años de un fundador, a diferencia del mito urbano inmortalizado por la prensa, pues en términos generales la historia del adolescente que construye una empresa de billones de dólares desde el sótano de sus papás, seguramente tendrá infinitamente más audiencia y atención que la del CEO de 45, quién ha forjado su éxito después de dos décadas de aprendizajes y probablemente varias quiebras.

Contacto:
LinkedIn: Santiago Aparicio
*El autor es cofundador de Fitpal, la plataforma que permite acceder a una oferta de más de 90.000 servicios deportivos (clases y gimnasios) en un solo lugar y por un costo fijo mensual.

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Actualidad

Las protestas sociales y su importancia para la supervivencia de la democracia

Garantizar las protestas pacíficas es una fuente necesaria para la supervivencia y la legitimación de los estados que se hacen llamar democráticos.

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Paro Nacional 2019 / Foto: Andrés Rodríguez
Foto: Andrés Rodríguez / Forbes Colombia

La economía política dominante en una buena parte del mundo ha sido subsumida por un modelo de economías neoliberales las cuales han terminado por promover la desigualdad, y por resaltar la fragilidad de las democracias, que hoy en día parecen cada vez más vulnerables en medio de estados con profundas crisis institucionales.

Desde hace algunos años entre las listas de los más vendidos se encuentran libros de ciencia política que cuestionan la democracia como régimen de gobierno, al ver como su funcionamiento produce corrupción, crisis de legitimidad y genera perdidas de confianza de los ciudadanos en las instituciones o los llevan a elegir gobiernos populistas con tendencias autoritarias que terminan por empeorar la situación o gobiernos altamente vulnerables a la corrupción lo cual suele empeorar las condiciones de toda la sociedad .

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Brennan (2017) en su libro, formidable y demoledor, ‘Contra la democracia’, usando una gran cantidad de evidencia empírica considerable, muestra como este sistema de gobierno fractura las sociedades, produce desconfianza y vuelve vulnerable a las mayorías poco educadas y las minorías educadas frente a las élites que se benefician de la desigualdad y pobreza que producen las economías neoliberales.

En esta coyuntura crítica surgen lideres personalistas que usan recursos retóricos para promover discursos cargados de emociones, que fomentan el odio, incentivan la violencia, rompen la solidaridad e incentivan tribalismos los cuales sostienen, producen y reproducen sistemas corruptos que incrementan aún más la inequidad.

Usualmente los sistemas de gobierno bajo estas condiciones terminan por generar procesos de regulación del poder y de solución de conflictos que permiten controlar la acción violenta, no obstante, los datos de Brennan muestran que esto no ha sido posible y cada vez son más las acciones de polarización y de violencia sistemática como estrategia de gestión social.

Una de las formas en que esta defectuosa democracia sobrevive está asociada a permitir que los diferentes grupos perciban que pueden expresar su inconformidad de múltiples formas por ejemplo permitiendo la libertad prensa o las protestas sociales. En este sentido garantizar las protestas pacíficas es por tanto una fuente necesaria para la supervivencia y la legitimación de los estados que se hacen llamar democráticos.

Tal es la importancia que, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos ha emitido numerosas sentencias donde recalca y prioriza la libertad de expresión y los derechos de los manifestantes sobre otros. Las crecientes y numerosas protestas en la región y la inexistencia de cambios en las condiciones sociopolíticas y socioeconómicas hacen que resulte relevante entender e investigar las características y distintas dimensiones de las protestas sociales.

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Desde la psicología, investigadores como Sabucedo y colaboradores, han investigado los motivos de las protestas. Estos han encontrado en primer lugar, que las emociones son un motivador principal de la movilización. Sentimientos de frustración, enojo e ira por las injusticias reales o percibidas, -que en general son atribuibles al estado o a grupos sociales con poder-, son una fuente que alimenta las protestas.

En segundo lugar, se ha encontrado que los manifestantes creen que pueden lograr cambiar las cosas con la protesta, es decir creen que es un método eficaz para lograr transformar el estado de cosas.

En tercer lugar, parece que una buena parte de los manifestantes se mueven por la identidad grupal es decir los individuos se mueven por que se sienten identificados con un grupo, por influencia de este. Por último, están los que no necesariamente están enojados, tampoco creen que puede lograrse algo con la protesta y además son poco influenciables por el grupo, pero están convencidos que es moralmente correcto expresar su inconformidad, es decir la obligación moral es la fuente.

Esto no quiere decir que sean mutuamente excluyentes, es probable que en las protestas se combinen todas estas fuentes, las emociones, la eficacia, la identidad grupal y la obligación moral. Es decir que en una manifestación puede haber individuos enojados que crean que es moralmente justificable la protesta y al mismo tiempo otros que crean que es posible lograr sus objetivos mientras hacen parte del grupo.

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La complejidad de las contingencias que mueven a cada individuo y a cada grupo son tan diversas que frecuentemente terminan por producir efectos acumulados que no necesariamente son predecibles, estas macroconductas son difíciles de controlar por cuanto cada individuo puede tener diversas contingencias, para moverse.

Por esta razón, es predecible que las protestas sociales multitudinarias en especial las que ocupan espacios públicos como las marchas puedan derivar en acciones violentas a pesar de los esfuerzos por orientarlas pacíficamente. Cuando lo logran, lo que debe hacer la sociedad es acogerlas y reforzarlas, más aún por que una parte de quienes marchan viven en condiciones de vulneración de derechos, no ven otra forma de buscar cambiar las condiciones en las que viven y los moviliza el enojo hacía las instituciones.

Es decir, las condiciones reales de desigualdad, de exclusión y de injusticia están en el trasfondo contingencial de todas estas condiciones psicológicas que mueven la protesta social.

En consecuencia, las decisiones de las elites que afectan las condiciones socioeconómicas y políticas de la vida de las sociedades son centrales para entender la emergencia y continuidad de las protestas. Las protestas y manifestaciones hacen parte del funcionamiento, del sostenimiento de este régimen imperfecto que llamamos democracia. 

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Los políticos que gobiernan nuestros países no deberían continuar ignorando las demandas estructurales o las condiciones psicopolíticas de las protestas de la población o dedicar sus declaraciones a asignar responsables individuales como si fueran mesías de la acción colectiva.

Pero igual buscar cambios de fondo implica procesos y transformaciones de largo plazo y como diría Piketti en su reciente libro Capital e ideología, transformar la ideología que sostiene una economía de la desigualdad; o como diría Brennan cambiar la democracia como sistema de gestión sociopolítica.

Ambas salidas parecen radicales y complejas, por esto en el corto y mediano plazo es nuestro deber hacer de la protesta social un escenario que hace parte de nuestra cotidianidad el cual debemos proteger para no dar espacio a la emergencia de salidas violentas como las que hemos vivido en el pasado y seguimos viviendo en nuestro continente.

Contacto:
LinkedIn: Wilson López López*, Alejandra López Aguilar** 
* Wilson López López es profesor titular Universidad Javeriana. Líder del grupo de investigación lazos sociales y culturas de paz.

**Alejandra López Aguilar es graduanda de Ciencias Políticas Universidad Javeriana. Correspondencia a: [email protected]

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Red Forbes

A los bots en Colombia les falta una pieza

Los bots han ganado rerreno en sectores como el de salud, hotelero, entre otros. El sector financiero es un eslabón con potencial que falta desarrollar.

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En 1983, Isaac Asimov, ícono de la literatura de ciencia ficción y autor de las tres leyes de la robótica, escribió un artículo para el periódico Toronto Star en el que compartía su visión de cómo sería el mundo en 2019.

Entre sus predicciones, que más de 35 años después sorprenden por su precisión, Asimov aseguraba que el computador sería piedra angular de la sociedad y que a través de la robótica los trabajos repetitivos serían automatizados.

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En ese sentido, además de los robots que ya han ganado terreno en las líneas de producción industriales, han aparecido los bots, programas diseñados a partir de reglas y algoritmos para ejecutar tareas de forma automática.

En el sector salud, por ejemplo, los bots pueden hacer primeros diagnósticos generales antes de remitir a los pacientes al especialista correcto; en temas jurídicos, pueden ofrecer asistencia legal investigando jurisprudencia para casos específicos; y en el sector hotelero se han convertido en conserjes, capaces de dar información sobre la ciudad, atender solicitudes de los huéspedes y realizar reservas para actividades.

Ahora bien, aunque pueden encontrarse ejemplos en múltiples industrias, el sector financiero es uno de los espacios donde los bots han tenido mayor impacto. Impulsados por la ola de compañías fintech en el mundo, estos robots sin cuerpo administran portafolios de inversión para personas sin experiencia como inversionistas; asesoran la gestión de patrimonio sin cobrar una fortuna; evitan fraudes alertando sobre movimientos bancarios; responden de inmediato preguntas sobre productos y servicios; y realizan planeación financiera en minutos de forma simple, por mencionar solo algunas aplicaciones.

Sin embargo, para que estos bots puedan consolidarse como la nueva norma y logren efectivamente entregar una mejor experiencia de usuario, hace falta una pieza indispensable: que esos usuarios confíen en ellos.

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Dar ese paso, en el caso de las fintech y de otras entidades que prestan servicios financieros, implica desplegar sus bots de forma responsable. Eso significa que las compañías deben asegurarse de construir bots con interacciones sencillas, que garanticen un proceso seguro, que cumplan con lo que prometen y que sean capaces de entregar soluciones de forma eficiente, efectiva y amigable.

En cuanto a los usuarios, confiarle su dinero y su información a un bot puede parecer una decisión inquietante y riesgosa. Por una parte, la desconfianza es inherente a lo nuevo. Y por otra, se trata de un sentimiento alimentado por las narrativas apocalípticas de Hollywood, que han fijado en el imaginario colectivo la idea de que las máquinas y los robots son una amenaza.

Si esa visión es real o no es algo que solo podremos comprobar en las próximas décadas. Mientras tanto, los usuarios deben entender que los bots están potenciando el acceso a servicios financieros y están acá para hacerles la vida más fácil. Hoy los sitios web y las aplicaciones están reemplazando a las oficinas, así como los bots están reemplazando a los asesores humanos, más propensos al error y más lentos en el proceso.

El futuro, que tan acertadamente predijo Asimov, ya está en Colombia. Y para ser parte de él los usuarios deben estar más dispuestos a autogestionar sus procesos, adoptar nuevas tecnologías y confiar en ellas. Después de todo, los bots llegaron para quedarse. Y en poco tiempo, una interacción a la vez, van a convertirse en el mejor amigo de los usuarios.

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LinkedIn: Tarek El Sherif
*El autor es cofundador y CEO de Zinobe, fintech colombiana enfocada en impulsar la inclusión financiera en el país, ampliando el acceso a servicios financieros 100 % digitales.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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