Todos los Derechos reservados © 2004 - 2019, Forbes Colombia

Forbes Women

Acerca del acoso en el mundo de startups

En el marco del mes de la mujer, hablamos de los casos de acoso en el mundo de las startups. Un tema del que no se habla pero que está presente.

Publicado

on

Foto: Truora

La siguiente columna es difícil de escribir pero es un tema del que no se habla y se debería. En este mes de la mujer trataremos temas que conciernen al género de la manera más profesional y honesta que podemos. Todo feedback es bienvenido y favor enviarlo a [email protected].  

Hace una semana me enviaron un WhatsApp. Era de no creer. Un cofundador de una startup mexicana en serie A decidió usar su supuesta posición de poder para proponerle a una candidata: “¿cuánto por una noche? ¿3.000?” (unos 150 dólares). Aquí la imagen. 

Lea también: ¿Cómo tener una carrera excepcional en una startup?

Me enteré porque Nathan Lustig, inversionista de Magma Partners, lo compartió a la red de fundadores del portafolio de Magma. “Esto es exactamente lo que nunca permitiremos de nuestros fundadores”. Lo hizo tanto como una invitación a reflexionar como un recordatorio claro: si haces esto te hago echar. Y cuánto me alegró ver ese mensaje.  

Pensé por un momento. Vamos a ver qué pasa, ¿estaremos en Latinoamérica de los 80’s? ¿hemos llegado a un momento de progresividad donde esto es inaceptable? o seguimos en las mismas. Hasta le escribí a la mujer que hizo la acusación y le agradecí por compartir su historia. 

Viviendo en Silicon Valley antes y después del movimiento #MeToo, ha habido un punto de inflexión claro. La tolerancia a este tipo de comportamientos ha cambiado dramáticamente. En EE. UU , al cofundador que tenga este tipo de comportamiento lo despedirán esa misma semana después de una investigación corta. Para mi sorpresa pasó lo mismo en el caso de México,

Pareciera que el reinado del machismo pesado se está acabando en Latinoamérica y entramos a nueva era. 

Lea también: Diez consejos clave para las mujeres emprendedoras

Quisiera que eso fuera verdad pero no nos digamos mentiras. Esto no es el caso. Ni en Latinoamérica ni en Estados Unidos.

Es cierto que ahora hay muchas más investigaciones, más despidos por casos de acoso laboral, líneas de tips y entrenamientos de manejo de personas. Todos esos son avances claros, pero no creamos por un segundo que el comportamiento de industrias completas cambió de la noche a la mañana. O que el matrimonio entre startups y venture capital dejó de ser machista y depredador. Ojalá fuera así. 

Cifras contundentes, por más difíciles de creer para los hombres

Sé que le estoy escribiendo a dos grupos muy distintos. Los hombres, a quienes este tema nos incomoda y en general no creemos en las cifras reales, y las mujeres, que saben muy bien que sí lo son pero no suele hablarse del tema.

En 2016, la reconocida inversionista de Silicon Valley Tray Vasallo hizo una encuesta a más de 200 mujeres que llevaban 10 años o más trabajando en tecnología. Sus conclusiones son impresionantes:

  • 60 % reportaron un avance o proposición con connotación sexual no deseado.
  • 65 % de ellas mencionaron que por lo menos un avance fue hecho por un supervisor directo.
  • 39 % no reportaron el acoso, por miedo a que le haría daño a sus carreras.
  • De quienes reportaron, el 60 % no estuvieron satisfechas con el resultado.

Lea también: Mi hija quiere trabajar en un startup ¿Es una buena idea?

Estos números me parecieron inconcebibles para mí la primera vez que los escuché. Después de preguntarle directamente a varias compañeras sobre si las cifras sonaban razonables dejé de ponerlos en duda. Si eres como yo y no los crees, solo pregunta a una mujer que esté al lado tuyo. 

Un par de historias para explicar este punto

Una vez estaba hablando con un partner de un fondo pequeño en Silicon Valley y me explicó que había tratado de fondear mujeres. Pero que una se había asustado y le dijo un día: “ojalá esto no me quede grande”, un red flag que lo llevó a decidir de inmediato no darle capital porque “no tenía lo que se necesita”. Eso, sumado a que ella le mencionó que en algún momento quiere tener familia, y a sus 32 años seguro iba a pasar pronto.

Vale aclarar, que yo y absolutamente todos los founders que conozco hemos tenido pensamientos claros de que “nos va a quedar grande”. Por otro lado, tener hijos y hacer un startup es absolutamente posible, lo hacen todo el tiempo. Asumir que porque la persona es mujer no va a trabajar igual de duro, es el pensamiento más machista y habla más de sus expectativas de papá que de lo que es posible. 

La historia de este fondo no es increíble. Todas mis amigas fundadoras están asintiendo con su cabeza mientras leen esto pensando: “si supieran”. Los inversionistas ‘despiertos’ piensan “desafortunadamente esto es así, pero están mejorando” y, mis inversionistas piensan “muy valiente gracias por traer el tema, ojalá antes que se acabe este artículo muestres como nosotros somos de los buenos”. Lo son, al final les cuento porqué. 

Una segunda historia en Latinoamérica

Esta semana estoy agarrado con un par de fundadores amigos, porque en dos días consecutivos se pasaron de lisos con mis comerciales. Uno diciéndole por LinkedIn algo como “¿vos si sos una mamasota no? ¿Cuándo hablamos?”. El otro invitándola a cenar y cervezas y cafés para alargar la firma de dos líneas del contrato. 

Lea también: En el emprendimiento es importante que las mujeres se crean el cuento

¿Les parece que estoy exagerando? Pues no. Cuando una mujer de tu equipo se incomoda con los comentarios de un cliente, o con las miradas de un usuario, no es porque sean convencidas o creídas, es porque esa película ya se la saben, ya que llevan años o décadas expuestas a esos comportamientos.

A ellas les toca decidir si tratan de pegarle al KPI y aguantarse los comentarios con una sonrisa o salir a buscar otros clientes para llegar al cierre de mes. Está mal tener que tomar esa decisión. 

Cuando llamé a los fundadores a reclamarles ambos estaban confundidos, arrepentidos, y un poco sorprendidos que yo estuviera armando tanto visaje por un piropo. Pues no, ni mamasita, ni reinita, ni mi cielo, ni nada de eso. Respeta y punto. 

Sé que nuestra reacción es fútil, esto no va a arreglar nada pero ayuda con el sentimiento de culpa. Porque mientras hacemos nuestra compañía nos da pánico tener un negocio en el cual se fomente la depredación. Contrato comerciales jóvenes y a veces los mandamos a la boca del lobo, si las acosan va a ser nuestra culpa. Un piropo no es lo mismo que les manden la mano, pero por ahí empieza. Lo mínimo que podemos hacer es mantener a raya a los founders que conocemos.

Todos y sobretodo todas, tenemos muchas historias. Pero el objetivo aquí no es el escándalo, ni ser controversial. Es alentador ver cómo el mundo está cambiando, y aunque es obvio que en Truora no tenemos la solución, ni pretendemos tenerla, hay varias cosas que hemos hecho para tratar de estar del lado correcto de la historia. 

Lea también: Lecciones contraintuitivas para ser una gran manager

En Truora tenemos tres reglas específicas para las mujeres que les contamos el día que entran: 

  • Para las comerciales: si un cliente se pasa de listo, manéjalo como quieras, pero si quieres, puedes mandarlo a la porra y no te vamos a decir nada, lo vetamos y ya.
  • Para todas: nuestras mujeres pueden quedar embarazadas el dia que quieran, con o sin pareja, y no tienen nada que esconder. Tendrán la licencia de ley y tres meses más, celebraremos la llegada de un bebé astruonauta

El último y más ácido es para el equipo en general.

  • Para todos: el día que una persona te acuse de cualquier maltrato o acoso, ese día arrancamos una investigación de inmediato que puede terminar en despido. Para evitar las relaciones de poderes, un jefe directo no puede salir con un reporte y hacer parte de la compañía. 

Contexto sobre este artículo

Entiendo que este es el artículo más ‘peligroso’ que he escrito, y que puede tener repercusiones bastante negativas para nuestro negocio. He querido escribir sobre este tema por años y no lo he hecho por pura cobardía, y porque no estoy seguro de qué impacto positivo pueda generar pero si veo claro el impacto negativo a nuestra compañía. 

Al discutirlo internamente, aunque todo el equipo estuvo dispuesto a publicarlo, muchas preocupaciones salieron a relucir: impacto en nuestro negocio, riesgo de ser tergiversado, de herir susceptibilidades. 

Lea también: Aspectos que debe tener en cuenta para formar su equipo emprendedor

Perspectiva comercial

“Después del movimiento #MeToo, hubo una repercusión bien negativa. Muchos ejecutivos hombres evitaban hacerle mentoría a mujeres por miedo a ser acusados. Es absurdo y triste decirlo, pero si eso pasa, que tal que los potenciales clientes de la empresa lean esto y digan “uy no que complique hablar con esas comerciales de Truora”.  

¿Cuáles son nuestras estadísticas?

Le preguntamos a tres mujeres, ¿cuántas veces en el último año algún prospecto o cliente ha hecho algo que te hizo sentir incómoda? 

  • La primera dijo: “3 o 4 creería”.
  • La segunda: “7”.
  • La tercera: “Incómoda, incómoda, 0, que me pareció raro, 1, la que te mostré”.

Estos números son pequeños si comparamos con las más de 500 empresas con las que hemos estado en contacto en el último año, pero casi que garantiza que para el equipo comercial femenino no es cero. En contraste, nuestro grupo de hombres reportó cero incidentes.  

Al decir que el sector de startups y venture capital sufre de estos problemas, es posible que haya menos interés por invertir en nosotros y que seamos vistos como un equipo ‘jodido’. 

Dudo que sea el caso, y podemos darnos el lujo de hablar gracias a los fondos que están detrás de nosotros. Les cuento un poco de ellos: estoy 100 % seguro nos apoyan y son, como quien dice, ‘de los buenos’.

1. Por reputación, tanto Accel como Kaszek (nuestros leads) son de lo mejor del mundo, y  ellos mismos nos animan y felicitan por todos los esfuerzos que hacemos por fomentar diversidad en la compañía. 

2. Porque desde el día que iniciamos conversaciones de inversión, este fue uno de los primeros temas que tratamos y sus compromisos con avanzar el ecosistema fueron parte clave de porqué elegimos trabajar juntos. 

Contacto:
LinkedIn: Daniel Bilbao
Twitter: @ddbilbao
*El autor es fundador y CEO de la empresa Truora, que tiene como objetivo combatir el fraude en Latinoamérica. Trabajó en la banca de inversión en Wall Street, es consejero y miembro de juntas directivas de varias ‘startups’ y hace angel investing.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

Actualidad

Nueva ley permitirá que apellido de las madres vaya primero que el de los padres en Colombia

Padre y madre acordarán cuál va primero. Si no se ponen de acuerdo, se elegirá por sorteo.

Publicado

on

Foto: Registraduría.

La plenaria del Senado pasó esta semana en último debate, por 59 votos contra 2, la Ley Aluna, que permitirá que se cambie el orden de los apellidos de los recién nacidos.

El senador Gustavo Petro, de la Colombia Humana, ponente de la iniciativa, aseguró que este proyecto establece que el orden de los apellidos se determinará por el consenso entre el padre y la madre. Y si no se logra el acuerdo, el funcionario encargado del registro lo elegirá por sorteo.

“Este proyecto revierte la norma discriminatoria contra la mujer, que privilegiaba el apellido del padre. Esto representa un cambio en este tipo de costumbre y compaginará con el principio de no discriminación contra la mujer”, indicó el congresista ponente.

Países que han adoptado leyes en torno al cambio del orden de apellidos.

A su vez, la senadora Aída Avella, de la Unión Patriótica, apuntó que la iniciativa “es un reconocimiento a todo lo que se le ha negado a la mujer como sociedad. Este proyecto de ley es importante, además, porque la Corte Constitucional la está solicitando. Es un reconocimiento a lo que las mujeres le han aportado a este país”.

Siga la información de economía y negocios en Forbes Colombia

Por su parte, la representante María José Pizarro, de los Decentes, coautora, afirmó que “es un proyecto de ley de una profunda transformación cultural y simbólica, y un reconocimiento a la maternidad y a las labores de crianza y de cuidado” y explicó que se aplicará para hijos matrimoniales, extramatrimoniales, adoptivos, de unión marital de hecho, de parejas conformadas por el mismo sexo y para el caso de los hijos con paternidad o maternidad declarada por decisión judicial.

Y recordó que en 2019 la Corte Constitucional declaró inconstitucional la Ley 54 de 1989, que ordenaba que los hijos debían llevar primero el apellido del padre. El proyecto pasará a conciliación y luego a sanción presidencial.

Seguir Leyendo

Forbes Women

Juntas directivas en Colombia: un paso más equitativas

El 2021 marcó un hito en la presencia de mujeres en puestos corporativos de poder. La participación femenina en juntas directivas del país alcanzó el 18,8 %. La meta es llegar al 30 % para 2023.

Publicado

on

Foto: Getty Images

En marzo pasado los esfuerzos de líderes empresarias colombianas por ganar más espacio en puestos de liderazgo corporativos dieron sus frutos y marcaron un hito. Por primera vez, la participación femenina en juntas directivas de las compañías del Colcap alcanzó el 19 %, pasó de 26 a 30 líderes, según reportó la Bolsa de Valores de Colombia (BVC).

En detalle, de las 20 compañías que componen el índice, dos lograron representación femenina mayor al 40 % en sus juntas directivas, siete entre el 20 % y 35 % y ocho entre el 10 % y 15 %. Promigas se quedó con el título de la que más participación femenina tiene (60 %), al incluir a tres mujeres y dos hombres en su junta, seguida de Grupo Argos, con 43 % y el Grupo Energía de Bogotá con 33 %.

Lea también: Forbes presenta las 50 mujeres poderosas de Colombia 2021

De igual forma, de los 819 puestos de juntas directivas que hay en las 130 empresas que cotizan en bolsa, este año las mujeres lograron quedarse con 154, elevando la presencia femenina en estos cargos al 18,8 %, según reveló un análisis del Centro de Estudios de Gobierno Corporativo (CEGC) del Cesa, que junto al Club del 30 % se quedan con el mérito de estos positivos resultados para el cierre de brechas de género en el país.

“Esos 154 puestos están en manos de 137 mujeres, lo que demuestra que hay más mujeres conquistando posiciones de liderazgo y no son las mismas de siempre repartiendo puestos en una y otra empresa”, explica María Andrea Trujillo, codirectora del CEGC.

Para la experta, el balance general “muestra un avance y mayor conciencia por parte de las empresas sobre la necesidad de tener mujeres en sus juntas, como un aspecto de diversidad que permite un mejor funcionamiento de los órganos de gobierno”.

Sin embargo, explica, el panorama sigue siendo retador ante la meta de alcanzar el 30 % de participación para 2023. Esto, debido a que apenas en 2020, 47 de esas 130 empresas no tenían ni una sola mujer dentro de sus juntas directivas y el 60 % tenían solo a una o dos, lo que resulta insuficiente. “Contar con solo una mujer, aunque es un avance, no basta, porque no permite alcanzar la masa crítica para identificar los beneficios de los espacios diversos”, menciona.

Un trabajo conjunto

Desde hace un año arrancó en el país el Club 30 %, una iniciativa con presencia en 16 países que tiene como objetivo lograr que las juntas directivas de las empresas tengan una tercera parte de representación de mujeres. En Inglaterra, en donde nació el Club, esa meta se alcanzó en 2018 y tomó 8 años.

Lea también: Una colombiana es la maestra del año en Estados Unidos

De primera mano, en el caso de Colombia el objetivo pareciera no ser difícil de lograr, teniendo en cuenta los beneficios que la participación femenina en posiciones de liderazgo puede generar para una compañía y la cantidad de empresarias colombianas de alto perfil –el Cesa ha identificado al menos 140-. Pero lo cierto es que de no ser por estos esfuerzos, el avance sería mucho más lento.

Para Irina Jaramillo Muskus, gerente general de Carulla y miembro del Club, “generar esas condiciones especiales para el apoyo a las mujeres es necesario pues de no hacerse, como la ONU ha dicho, tardaríamos un siglo en alcanzar la igualdad”.

Datos del Club del 30 % y el CEGC indican que las empresas que tienen más mujeres en juntas directivas tienen mayores niveles de innovación, presentan mejor desempeño financiero, encuentran financiación con mayor facilidad, son más transparentes y tienen mejor perdurabilidad. Un estudio de McKinsey ha apoyado estos hallazgos al encontrar que empresas con diversidad de género tienen 15 % más de probabilidad de tener rentabilidad económica superior que la media correspondiente al sector.

“Estamos seguras de que este aumento paulatino en la participación de mujeres en cargos directivos redundará en beneficios económicos en las empresas pues es indiscutible que las organizaciones exitosas son las verdaderamente orientadas al cliente y como es bien sabido las mujeres son quienes toman el 89 % de las decisiones de compra”, explica Jaramillo.

Los retos que quedan

Este año el CEGC incluyó dentro de su estudio sobre participación femenina en juntas directivas un ítem relacionado con las mujeres en puestos de suplencia en las juntas. Para su sorpresa, las mujeres participan como suplentes en 24,1 % de los casos, muy por encima del 18,8 % de presencia en juntas. Para María Andrea Trujillo este hallazgo deja ver “que las mujeres tienen más posibilidades de llegar a puestos de suplencia que a puestos de directiva principal”.

Lea también: Vicepresidenta propone crear un índice de libertad económica de las mujeres

En la misma línea, el otro reto que desde el Cesa se ha identificado es el de las gigantes brechas salariales entre hombres y mujeres. De acuerdo con un análisis de la Organización Internacional del Trabajo y el Dane, en promedio esta brecha es del 17 %, pero se incrementa en la medida en que se analizan cargos de más alto nivel.

“Cuando nos referimos al 1 % de los ejecutivos con mayor compensación, las mujeres ganan 50 % menos que los hombres”, menciona Trujillo. Desde su análisis, estas brechas están sostenidas en arraigos culturales como considerar al hombre proveedor del hogar y asociar el dinero con la masculinidad. “Investigaciones demuestran que a los hombres con hijos les pagan más solo por el hecho de tener personas de las cuales son responsables económicamente. A las mujeres con hijos, en cambio, les pagan menos”, dice.

Para las dos expertas si bien los retos que rodean a las mujeres en materia laboral no cambiaron con la pandemia, sí se agudizaron como consecuencia de las falencias que ya existían. El 70 % de trabajadores de salud son mujeres lo que genera mayor exposición al virus, la proporción de mujeres es mucho mayor en las industrias más afectadas como hotelería, manufactura y sectores recreativos y son ellas quienes hacen casi tres veces más trabajo doméstico y de cuidados no remunerado que los hombres, lo cual dificulta su participación laboral.

“Se estima que vamos a cerrar el 2021 con 118 mujeres de 24 y 34 años en situación de extrema pobreza por cada 100 hombres en el mismo rango de edades en pobreza extrema en todo el mundo”, explica la directiva de Carulla. Pero resultados como los obtenidos en las juntas directivas en nuestro país, agrega María Andrea Trujillo, demuestran que la tendencia se puede cambiar.

“Lo importante es garantizar que los cambios no son temporales y que obedecen a estrategias claras por parte de las empresas, a apuestas de largo plazo para contribuir a un problema social, a una deuda con el género femenino que no da más espera. Nos preocupa la fragilidad de los avances, y conformarnos con lo poco que se ha logrado”, puntualiza.

Seguir Leyendo

Forbes Women

Forbes presenta las 50 mujeres poderosas de Colombia 2021

Forbes Colombia hace un homenaje al trabajo que desde diversos sectores este centenar de mujeres llevan a cabo para cerrar las brechas de género y construir sociedad.

Publicado

on

Foto: Diana Rey Melo / Forbes Colombia

En su edición de mayo la revista Forbes Colombia presenta a las 50 mujeres poderosas del país, un listado mundialmente reconocido que ha hecho Forbes en 60 países y que tiene como fin resaltar a mujeres en diferentes ámbitos de la sociedad. En la portada están: Ángela María Orózco, ministra de Transporte, Mónica Contreras, presidenta de la Transportadora de Gas Internacional (TGI) y Yulieth Porras, gerente de Enerpereira.

Junto a ellas, en el listado se muestran a medio centenar de colombianas que se destacan en los sectores empresariales, artísticos, deportivos, académicos y políticos del país. Muchas de ellas están ocupando cargos en los que tradicionalmente habían estado hombres.

Lea también: Juntas directivas en Colombia: un paso más equitativas

Esta selección la hizo el equipo editorial de Forbes, con asesoría de expertos en diferentes áreas, usando la misma metodología usada por casa matriz de Forbes en Estados Unidos. Se evaluaron distintos criterios de selección. El poder duro: los recursos que administran y gestionan (PIB, ingresos, activos bajo su administración o patrimonio neto); impacto (número de colaboradores, población) y esferas de influencia. De igual manera, el poder dinámico (audiencias, comunidades e influencia creativa). Además, se analiza el poder blando, es decir lo que están haciendo con su influencia en cada uno de los sectores: negocios, medios, tecnología, finanzas, filantropía, política y arte. Para esta edición, los análisis de estas variables finalizaron el 15 de abril de 2021.

Consulte aquí la lista completa y los perfiles de las 50 poderosas

El listado va acompañado de una radiografía de la situación de la equidad de la mujer en cargos de poder, especialmente en las juntas directivas de las grandes empresas. Este es el preludio para el gran foro sobre las mujeres poderosas que presenta Forbes,VTEX y Servientrega el próximo 26 y 27 de mayo.

Las 50 poderosas

Seguir Leyendo

Forbes Women

“Con liderazgo incluyente se recupera la confianza”: Ángela María Orozco

En manos de Ángela María Orozco está, en gran parte, la reactivación del sector de infraestructura, relevante para la recuperación del país en plena pandemia. Hoy tiene en marcha 27 proyectos 4G, nuevas licitaciones de 5G y una agenda multimodal que apuesta por revolucionar la competitividad del país. ¿Su clave? “Trabajar con ingenieros de botas y no de oficina”.

Publicado

on

Foto: Diana Rey Melo / Forbes Colombia

“Hemos logrado construir con la gente y siempre hablando con ellos, escuchando los problemas y aportando soluciones con un equipo de trabajo impresionante. Ese ha sido, de lejos, el gran activo: el que todos hemos podido sacar los proyectos adelante”.

Las palabras son de Ángela María Orozco Gómez, quien en los últimos tres años se ha convertido en una pieza clave en el desarrollo de la infraestructura de Colombia. Llegó al Ministerio de Transporte como un encargo especial del presidente Iván Duque y desde allí ha gestionado todo un proceso de recuperación de confianza tras el duro impacto del fantasma de Odebrecht en el país.

Lea también: Juntas directivas en Colombia: un paso más equitativas

Con un amplio bagaje en la administración pública, la barranquillera, abogada de la Universidad Javeriana, especialista en derecho económico y magíster en Jurisprudencia Comparada de la Universidad de Texas, Estados Unidos, pasó del comercio internacional a construir una agenda para la reactivación vial de un país. Antes de fungir como jefe de esta cartera, estuvo en el Ministerio de Comercio Exterior, fue presidenta de Proexport, asesora económica en varias entidades y presidenta de la Asociación Colombiana de Productores de Grasas y Aceites Comestibles (Asograsas), su último reto.

Así, en medio de un complejo panorama para las 29 vías de Cuarta Generación y un rezago de inversiones en carreteras terciarias, llegó al despacho del Ministerio de Transporte con un fiel objetivo: concluir, concluir y concluir. “¿Qué fue lo más complejo? Encontrar un sector un poco paralizado, estigmatizado y con la parálisis de muchos proyectos“, recuerda Orozco en diálogo con Forbes. “El reto fue encontrar un ministerio con el presupuesto comprometido y sin recursos para hacer nuevas obras. El objetivo era concluir y concluir, y recuperar la confianza de los ciudadanos”.

Ocupar la dirección de unas las carteras claves del país no ha sido fácil. Al llegar al cargo, se encontró con una entidad desfinanciada, tan sólo seis proyectos de 4G andando y un puñado de problemas desde todos los frentes: tanto jurídicos como ambientales. Hoy, tras “un trabajo en el territorio y con la gente”, tal y como cuenta, ha logrado poner en marcha 27 proyectos de 4G, el túnel principal de la Línea, los pagos a proveedores de la Ruta del Sol III y el ambicioso programa de las Concesiones del Bicentenario, una iniciativa que contempla hasta $21.3 billones de inversión, con ocho proyectos carreteros, cuatro aeroportuarios, dos de río y uno de tren. ¿Su clave? “Un liderazgo incluyente, de construir país desde las regiones”, dice.

A su cargo están un poco más de $70 billones, entre los proyectos 4G, 5G y carreteras terciarias. Cuenta que lo más importante ha sido trabajar con “ingenieros de botas y no de oficina”. Asimismo, construir con todos los actores un techo fiscal, que permita poner en marcha las obras pendientes y consolidar las nuevas. Aunque advierte que se han presentado dificultades y anécdotas que incluso son difíciles de olvidar, destaca que se han priorizado las deudas que tiene Colombia en materia de conectividad.

“La idea siempre ha sido problemas comunes, soluciones comunes”, dice Osorio, quien espera entregar 18 proyectos 4G en su gestión, bajo un liderazgo femenino que ha ido más allá del escritorio, con proyectos en marcha, que le inyectan a la economía alrededor de $630.000 millones mensuales. “Es claro que la infraestructura tiene que alejarse de toda la discusión y enfocarse en la capacidad técnica para seguir avanzando”, concluye.

Vea aquí el listado completo de las 50 mujeres poderosas 2021

Seguir Leyendo

Forbes Women

“Sabemos que hay espacio para todas”: Mónica Contreras

Mónica Contreras, presidente de TGI, no solo lidera una
de las empresas más grandes del país, sino que hace parte de juntas directivas de grandes organizaciones. Además, es una de las mujeres líderes para lograr cerrar la brecha en la equidad de género en los gobiernos corporativos
y en la sociedad.

Publicado

on

Foto: Diana Rey Melo / Forbes Colombia

No solo tiene a su cargo la compañía que transporta el 54 % del gas natural que se mueve en territorio colombiano o se sienta en las juntas directivas de empresas como Postobón, sino que en los últimos años se ha vuelto un referente de liderazgo y de equidad de género, tras su paso por la presidencia de Pepsico y su activa participación en iniciativas como el Club del 30 % y Women in Connection.

“Ganar con la equidad de género, buscando crear una sociedad más diversa e incluyente, es algo que me inspira en mi condición de mujer y líder”, le dijo Contreras a Forbes. “Creo firmemente que mujeres que apoyamos a otras mujeres, sabemos que hay espacio para todas; y que la sociedad, las compañías y las personas triunfamos si día a día logramos cerrar las brechas que hasta la fecha existen”.

Lea también: Juntas directivas en Colombia: un paso más equitativas

Esa habilidad para pasar del sector de alimentos al de transporte de gas le ha puesto en el camino desafíos de innovación, con impacto social y que contribuye a la reactivación económica.

“Requiere que todos sus actores trabajemos de forma coordinada, no importa el segmento que representemos, en busca de un solo objetivo para hacer de Colombia y de los países donde cada uno opera, un mundo más sostenible y sustentable que impacta positivamente al desarrollo de sus economías”, asegura la presidente de TGI.

“Venir de un sector diferente, me ha permitido aportar desde una perspectiva desprovista de sesgos, colocando al país, al negocio y al usuario final, siempre en el centro de las decisiones; buscando crear ventaja competitiva dentro del segmento en el que TGI se desempeña. Igualmente, ha significado la oportunidad de liderar de forma cercana, participativa e incluyente, valorando la diversidad y gestionando la prosperidad colectiva y el desarrollo sostenible; factores comunes que han sido parte de mi inspiración a lo largo de mi carrera”.

Contreras considera que Colombia es uno de los países en América Latina donde la mujer ha alcanzado un rol importante, más no suficiente, porque aún existen oportunidades sobre las cuales se debe seguir trabajando para mostrar que hay mujeres capaces y facultadas para desempeñarse en diferentes roles para los que históricamente no han sido tenidas en cuenta.

“Uno de ellos es su participación en las juntas directivas y los C-level de las organizaciones, donde llegar a mínimos de participación femenina del 30 % ha demostrado contribuir a desempeños superiores, alcanzar resultados sostenibles e incorporar altos estándares para ser más competitivos”, apunta.

Lea también: “Con liderazgo incluyente se recupera la confianza”: Ángela María Orozco

Ella celebra que TGI y varias compañías haya incorporado recientemente a más mujeres a sus juntas directivas, no solo porque los estudios han demostrado el valor que esto trae para las empresas como un buen negocio, sino que además han sido las mismas mujeres encargadas de demostrar con resultados lo que su aporte permite al crecimiento, sostenibilidad, rentabilidad y buena reputación empresarial.

“Invito a quienes aún no lo han hecho, para reconfigurar estos equipos de dirección, no como una cuota establecida, sino como la posibilidad de engranar piezas activas en el que es uno de los principales órganos de decisión y acción de nuestra sociedad”, dice y agrega, “esta es, una buena forma de afrontar la reactivación que el país necesita para recuperar un camino hacia la prosperidad colectiva”.

Vea aquí el listado completo de las 50 mujeres poderosas 2021

Seguir Leyendo
Publicidad
Publicidad

Destacado