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La carrera por convertirse en el próximo Silicon Valley

Muchas ciudades del mundo están en la carrera por convertirse en el próximo centro tecnológico del mundo. ¿Qué hace falta para que una ciudad en Colombia pueda quedarse con ese título?

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Foto: Reuters

Convertirse en el próximo Silicon Valley es una aspiración compartida por decenas de ciudades alrededor del mundo. Una búsqueda rápida en Google con las palabras “el próximo Silicon Valley” arroja más de 1.000.000 de resultados, que delatan artículos de análisis, programas de gobierno, maniobras de PR y estrategias de mercadeo en torno a esta idea.

Ciudades tan disímiles como Tel Aviv, Ciudad de México, Miami, Hong Kong, Toronto o Sao Paulo han dejado rastros en la red que las vinculan a este ambicioso ideal, así como también  ha sucedido con Bogotá y Medellín en el caso de Colombia.

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Juzgar la sustancia detrás de esas consignas es harina de otro costal, pero convertirse en un centro de innovación, por definición, sugiere que la premisa es tomar algunos elementos, adaptarlos a un nuevo entorno y hacer las cosas de forma distinta, en lugar de presentarse y correr el riesgo de convertirse en un simple acto de imitación. 

Transformar a Bogotá, a Medellín o a Colombia en algo similar a esta arrolladora referencia tecnológica a la que todos quieren parecerse es una avenida con demasiados carriles, por los que transitan retos enormes en temas de regulación, de conectividad, de empleo, de educación, de investigación y de inversión extranjera, por mencionar algunos de ellos. 

Cubrirlos todos, por supuesto, toma tiempo. Y sin embargo, si pudiera sugerir cuatro frentes puntuales que podrían impulsar la apuesta del país por convertirse, a su modo, en un centro atractivo para el desarrollo de compañías e iniciativas alrededor de la tecnología, acá pondría el enfoque:

1. Desarrollo en función del contexto

Esto significa promover y dirigir los esfuerzos de innovación allí donde nuestra realidad geográfica, económica y social más lo demanda.

Las empresas que trabajan en temas de  inclusión financiera para llegar a poblaciones desatendidas por el sector financiero; los proyectos de automatización y optimización en producción agrícola; y las soluciones inteligentes de micromovilidad y movilidad compartida, son tres ejemplos de campos de acción que pueden cambiar el juego. 

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2. Una cultura de adopción temprana

Una de las características que definen a un ecosistema de innovación es su capacidad de tomar riesgos donde otros prefieren no hacerlo. Y de alguna forma se trata de un riesgo compartido: una compañía se arriesga a un desarrollo, solo para que un usuario también se arriesgue a recibirlo. Por una parte, esto implica reconocer y apoyar a las compañías que dan un paso adelante.

Y por otra, significa darle herramientas de acceso a las personas y promover en ellas una actitud que cambie el apego a los modos tradicionales y la desconfianza a la nuevo, por la emoción de experimentar la tecnología en su vida diaria.

3. Construcción del talento local 

Este no es un secreto para nadie: la atracción, el desarrollo y la retención de talento es la piedra angular que permite crear un ambiente fértil para las ideas innovadoras. En el país ya existen experiencias exitosas de compañías que han despegado impulsadas por el talento colombiano, así como proyectos educativos en temas de tecnología.

El reto más grande, sin embargo, es crear las condiciones laborales y de vida que ayuden a evitar la fuga de esas personas y seduzcan a otros perfiles a venir al país.

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4. Impulso de una actitud colaborativa

Finalmente, uno de los atributos que comúnmente se destacan de un lugar como Silicon Valley es la postura colaborativa de las personas y las compañías que forman el ecosistema.

Propiciar un balance entre competir y colaborar permite que las compañías generen tracción, por ejemplo, en temas de legislación, de inversión, de desarrollo de producto y de transformación digital. La premisa es simple: mientras más compañías crezcan, más ojos voltearán a mirar. Y lograr eso, en definitiva, tal vez sea lo más cercano a ser el próximo Silicon Valley.

Contacto:
LinkedIn: Tarek El Sherif
*El autor es cofundador y CEO de Zinobe, fintech colombiana enfocada en impulsar la inclusión financiera en el país, ampliando el acceso a servicios financieros 100 % digitales.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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