La discusión pública se debería orientar a cómo aprovechar más el TLC.
El Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos cumplió 10 años y la ocasión sirvió para hacer balances buenos, regulares y malos. Desde el punto de vista empresarial la percepción generalizada es que ha sido de extraordinaria utilidad porque abrió ilimitadas posibilidades para los productos colombianos y, sobre todo, porque puso fin al molesto condicionamiento de que para recibir beneficios arancelarios teníamos que obtener primero una certificación sobre la política antidrogas.
El acuerdo estableció precios y plazos para que la industria nacional se acoplara a la realidad del libre comercio, lo cual sucedió en algunos casos y en otros no; el instrumento en sí mismo no es el responsable, sino más bien, como lo admite el nuevo gobierno, no estuvo acompañado de una acción determinante público-privada que mejorara la competitividad.
Y justo en el décimo aniversario del TLC con EE. UU. comienza un Gobierno que tiene más dudas que certezas sobre la eficacia y los alcances de las herramientas que proveen los acuerdos, y aunque el discurso en contra ha amainado en su intensidad –no es lo mismo ser candidato que jefe de Estado– es de esperar que se abra un diálogo –que es sano y necesario– para adaptar las necesidades de ambos países a sus realidades y al contexto internacional que vivimos.
Lea también: Inflación y adelanto de las compras ralentizarán el gasto navideño en EE. UU., detalla informe
Se habla de revisar y de renegociar: entre revisar y renegociar hay un abismo de diferencia, aunque el primero puede desembocar en el segundo, y para ambos casos el mismo tratado tiene los mecanismos para hacerlo. El ministro de Comercio, Germán Umaña, ha mencionado que la vía de la revisión será la que se seguirá con los TLC de EE. UU., México y la Unión Europea.
Por lo que se percibe de los primeros acercamientos de los delegados con funcionarios estadounidenses es de esperar que predomine el sentido común, el diálogo por los canales establecidos, lo cual tranquiliza, pues una acción unilateral abrupta supondría grandes pérdidas para el comercio, la inversión, la cooperación y para las propias relaciones que pasan por buen momento y pueden mejorar en todos los ámbitos.
Para lograr un mayor uso de los TLC debemos fortalecer el camino por recorrer en los temas de competitividad. Con el acuerdo podemos atraer cooperación en tecnologías, agilizar los procesos de homologación, mejorar los temas de acumulación, escasos abastos y normas de origen entre otras acciones para fortalecer las empresas, sus procesos productivos y aprovechar mejor las oportunidades tanto para llegar a Estados Unidos como para competir con otros mercados.
Lea también: Los Genios de la Transformación Digital 2022 en Colombia
La discusión pública se debería orientar a cómo aprovechar más el TLC. Un análisis de Amcham Colombia identificó que hay más de 108 productos de exportación con crecimientos superiores al 40% y con posibilidades de aumentar sustancialmente. También logramos tener una proveeduría competitiva que nos permite alcanzar procesos de transformación en el país y vender productos más económicos.
Dejemos a un lado la retórica y de achacar a los tratados todos los males y enfoquemos los esfuerzos en agilizar los procesos de homologación, obtener cooperación para tecnificar, para mejorar la productividad en las empresas, para constituir alianzas público-privadas; trabajemos en los obstáculos y en la competitividad de nuestras empresas para hacer frente al desafío y aprovechar las grandes oportunidades que nos ofrecen los TLC.
Por: María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham Colombia.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
#NuestraRevista | Este es un recuento de los artículos publicados en nuestra edición de la revista Forbes Colombia de octubre. Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese aquí para suscribirse.
