Las tasas de los CDTs en Colombia han tenido una importante subida. Esta ha sido una gran noticia para los inversionistas, pero ¿qué hay detrás de esta tendencia?

A pesar de que las tasas de interés establecidas por el Banco de la República se han mantenido estables desde el mes de mayo, llama fuertemente la atención que desde hace varias semanas las tasas de los CDTs en Colombia han subido considerablemente. A nivel institucional, este festín de tasas altas lo están aprovechando los inversionistas a quienes varios de los bancos más grandes del país les están ofreciendo tasas que rondan el 16% para el plazo de un año, cuando en abril pagaban algo cercano al 13%. ¿Quién está detrás de este nuevo impulso a las tasas de captación?, y ¿por qué en un contexto de estabilidad en la tasa de intervención del Banrep, los bancos están dispuestos a pagar más que antes?

El indicador CFEN a cargo de la Superfinanciera, pareciese que es uno de los factores que mejor explica este comportamiento.

El CFEN (coeficiente de fondeo estable neto) es un indicador que, en el marco de las regulaciones internacionales, busca que los activos de los bancos se fondeen de manera adecuada en términos de plazo e instrumentos. Así, la norma que empezó a implementarse desde el 2020 pero que termina cumpliéndose plenamente en 2023, premia que las instituciones financieras fondeen sus actividades a través de instrumentos más estables (un bono o CDT lo es más que una cuenta de ahorros) y de mayor plazo (se favorecen los títulos de más de 6 meses). Bajo este escenario, los bancos con el objetivo de financiar la cartera que colocan han salido a captar recursos estables, y una de las consecuencias ha sido la presión sobre las tasas de los CDTs de mediano y largo plazo.

A finales de 2022 se observó dicha presión sobre los CDTs pero en aquel momento parte de la explicación de la subida radicaba en que el Banrep continuaba aumentando sus tasas. Sin embargo, dado que ya llevan tres meses estables, hoy ese argumento pierde relevancia, mientras que el factor CFEN pareciese explicar mejor a la coyuntura.

En medio de las necesidades de fondeo estable, el stock de CDTs que crecía anualmente en promedio $11 billones antes de la pandemia, en el 2022 creció en $61 Billones y tan solo en los primeros cuatro meses de 2023 ya acumula $55 Billones. Por otro lado, mientras las tasas de los TES han caído ante la expectativa de recorte de tasas por parte del Banrep, las de los CDTs ha subido por la necesidad que crea el CFEN. El diferencial entre las tasas de los TES a un año y un CDT AAA para el mismo plazo hoy se encuentra cerca de los 600 pbs, una cifra que en promedio desde 2015 no superaba los 150 pbs. Esto se ha acentuado en las últimas semanas, pues varios bancos han vuelto a captar recursos a toda costa debido al vencimiento importante de CDTs que se daría entre agosto y octubre (más de 20 billones) y tendrían la necesidad de reemplazar ese fondeo estable.

Así, mientras el Banrep ha optado por la estabilidad, es posible que las tasas en la economía sigan presionadas no solo por el rezago en la transmisión de la política monetaria sino por el factor CFEN, que afecta las tasas de captación y como efecto de segunda vuelta, las tasas de colocación. Le ha salido por tanto un competidor al Banrep en el manejo de la política monetaria. Habría que esperar que con los recortes de tasas del emisor esperados para más adelante, las tasas de los CDTs también corrijan, o que lo hagan en la medida que se acentúe la desaceleración económica y exista por tanto menor presión por captar recursos pues habría que fondear una menor cartera de los bancos. 

Por: David Cubides*
*El autor es economista de la Universidad de los Andes, con formación en el ITAM de México, Maestría de la Sorbona de París y estudios de Doctorado en Economía en la Universidad de Barcelona. Ha trabajado en el equipo de análisis económico de Citibank, como economista senior del Banco Popular, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo y como subgerente de estudios económicos de Itaú Colombia. Es profesor de cátedra de la Universidad de los Andes y actualmente se desempeña como el Director de Investigaciones Económicas de Alianza.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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