Aunque Colombia muestra una adopción acelerada de inteligencia artificial, líderes de Google Cloud y Kyndryl señalan que la falta de talento especializado y la ausencia de claridad en algunas compañías de retornos de inversión frenan su implementación a gran escala.
Google Cloud, que compite globalmente con Amazon Web Services, Microsoft Azure y Oracle Cloud, está buscando ganar más mercado en Colombia en alianza con Kyndryl, la compañía de servicios tecnológicos escindida de IBM.
En una entrevista conjunta con Forbes, Juan Pablo Consuegra, country manager de Google Colombia y César Fradique, CTO de Kyndryl para Colombia y Ecuador, señalaron que, aunque la inteligencia artificial se está integrando a gran velocidad en las estrategias corporativas, los verdaderos frenos para su adopción efectiva no son técnicos, sino humanos y estratégicos.
“La adopción, el interés y la adopción de inteligencia artificial en Colombia está sorprendentemente más rápida que otros países de América Latina”, aseguró Juan Pablo Consuegra, country manager de Google Cloud, citando cifras del World Future Skills Index, indicó que entre 2018 y 2024 la adopción de soluciones de IA en Colombia creció cerca de 650%, comparado con un 400% en Brasil y 300% en México.
Ese avance, sin embargo, no se ha traducido en una transformación estructural del ecosistema. “Yo tengo mis teorías de por qué eso se ha demorado un poco más en Colombia que en el resto de los países. Aquí tenemos tecnologías muy legadas… la situación particular, de perspectivas económicas y como de incertidumbre hace que los clientes digan: ‘esperemos un poquito, estoy funcionando bien, tengo esto depreciado, voy a aguantar esto un poquito más mientras tanto’”, señaló Consuegra.
En su estimación, entre el 10% y el 15% de las empresas en el país están realmente operando en entornos de nube.
Para César Fradique, Chief Technology Officer de Kyndryl Colombia y Ecuador, hay una razón más profunda detrás del rezago: la percepción de la inteligencia artificial ha cambiado, pero no del todo.
“Si tú te fijas de dos o tres años atrás, cuando hablar de inteligencia artificial de alguna manera era distopía… hoy las compañías tienen la capacidad de interpretar que es un tema de supervivencia, que es un tema de competitividad”, dijo. “Y parte de estar listos es pasar por un proceso de modernización, en el cual en la mayoría de los casos tiene que ver con involucrar igualmente recursos de nube”.
La alianza entre ambas compañías busca justamente acelerar esa transición.
“Kyndryl está profundamente interesado en aprovechar todas las tecnologías, ese liderazgo que tiene Google no solamente en el frente de cloud, sino de inteligencia artificial, para conseguir que a través de los servicios que nosotros prestamos, consigamos convertir en habilitante para resolver los problemas técnicos de nuestros clientes”, explicó Fradique.
El objetivo, dijeron, no es mover todo a la nube por default, sino construir casos de negocio personalizados.

“No hay un caso igual para todos”, afirmó Consuegra. “¿Qué sí es igual para todos y en particular en Colombia hoy? Es que no creo que haya ninguna compañía que vaya a tener un proceso de migración a la nube sin un caso de negocios positivo”.
Esa estrategia, sumada a la flexibilidad tecnológica, permite plantear arquitecturas híbridas o graduales según la necesidad del cliente.
“La conversación es: el cliente dice, ‘bueno, ¿yo qué hago con mi centro de datos?’ Camine y le ayudamos a que ese centro de datos no sea un centro de datos obsoleto”, señaló Consuegra. “El impacto de la nube no se da cuando tú solamente subes las cosas tal como las tienes. Tú tienes que hacer un proceso de modernización”.
Fradique, por su parte, destacó que “hay ambientes que intrínsecamente van a mantener su naturaleza híbrida por muchos años… nuestra misión es poder encontrar las arquitecturas y las soluciones que son operativa, funcional y económicamente más acertadas para que la compañía pueda utilizar realmente tecnología como un habilitador de su propio negocio”.
La barrera más visible, según ambos, es la escasez de talento y la capacidad limitada de ejecución tecnológica dentro de las organizaciones.
“Tú te sientas con una compañía cualquiera, te muestra un mapa de proyectos de tecnología hasta el 2028… ¿y cómo van a hacer eso? No está tan claro porque tienen gente que a duras penas les aguanta tener la operación que tienen hoy”, dijo Consuegra.
Google lanzó recientemente 10.000 becas de formación junto con Colnodo y desarrolla rutas de certificación a la medida de cada cliente.
“Vamos con Kyndryl a la compañía y decimos, ¿cómo construimos un currículum en particular?… porque hay que darle manos, pero manos preparadas”, agregó.
También es crítica la necesidad de adaptar la cultura organizacional a un ciclo tecnológico más rápido.
“Yo no me puedo demorar, ya no puedo tener proyectos de 2 años, de 3 años. Yo tengo que tener proyectos de sprints de semanas, cuatro semanas, cinco semanas, seis semanas”, enfatizó Consuegra. “Entre otras cosas, porque la que utilicé hoy, si no la utilizo hoy, dentro de tres o cuatro meses me va a tocar volver a aprender porque viene una nueva”.
El Readiness Report 2025 de Kyndryl respalda esta visión: aunque el 95% de las organizaciones ya usan IA en múltiples áreas, el 71% de los líderes admite que su gente no está preparada y el 45% de los CEO reconoce resistencia interna a la adopción.
Para Fradique, “las compañías todavía no logran entender cómo sacar su mejor provecho. Y es a través de compañías experimentadas… que puedan encontrarle utilidad a esos recursos”.
Ambos coincidieron en que el éxito de estos proyectos depende de un enfoque de cocreación, donde cliente, proveedor e integrador trabajen desde el inicio con transparencia. “En la mayoría de los casos ha sido exitoso [cuando] ha habido esa forma de consenso conjunto”, dijo Fradique. “Ninguno es dominante… estamos en un proceso continuo de creación”.
Sobre los resultados concretos, aunque por acuerdos de confidencialidad no revelan nombres, los casos de uso ya muestran impacto.
“Cómo la inteligencia artificial toma un proceso que se demoraba seis meses y lo convierte en procesos que se resuelven en 47 horas”, ejemplificó Consuegra. “Resolución de problemas legales en compañías corporativas que tienen un ejército de 25, 30 paralegales… hoy esos procesos se demoran dos, tres días máximo”. También destacó casos en mercadeo: “Producción para una campaña publicitaria… pasas de un mes y medio con inversiones muy altas a tener esas mismas piezas producidas en un día”.
Con un un crecimiento del 19% interanual en ingresos en el segundo trimestre, Google Cloud se ha convertido en uno de los motores de Alphabet. La apuesta por Colombia, según sus voceros, será clave si las empresas logran conectar la tecnología con una visión de negocio clara.
“Es un proceso que tiene que ser una capacidad de la organización para tener la tecnología como una ventaja competitiva”, concluyó Consuegra. “Y yo pienso que eso, en Colombia… es lo que nos va a permitir generar un impacto positivo”.
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