Bitcoin dejó de ser un experimento teórico. Pasó de ser un método de pago a convertirse en un instrumento de inversión y de reserva de valor: el verdadero oro digital.

Bitcoin ha superado las expectativas de propios y extraños, consolidándose como uno de los activos más valiosos del mundo. En medio de las recientes tensiones geopolíticas, ha brillado por su capacidad para sobreponerse y mantener su impermeabilidad ante las decisiones monetarias de los bancos centrales y más aún ante la devaluación. Ese pulso en el mercado bursátil nos está dando certezas sobre el poder de la industria cripto, logrando que Bitcoin haya pasado de ser un activo de culto a un verdadero fenómeno financiero.

No en vano, el gobierno del presidente Trump ha mostrado una apertura inédita que ha fortalecido el sector cripto y en particular a bitcoin: después de una temporada bajista, superó, nuevamente, la barrera de los 100 mil dólares que lo consagró como el oro digital en el exigente ecosistema inversionista, y alcanzó un nuevo máximo histórico. Esto no es casualidad, considerando que ya ha superado a Google y Amazon en capitalización de mercado, y está en la carrera por superar a Microsoft o Nvidia.

La volatilidad de las criptomonedas, antes vista con otros ojos, ha despertado un interés particular no solo por parte de inversionistas de riesgo, sino de analistas que están encontrando patrones de mercado entre las sacudidas en las bolsas de valores -producto del panorama político y social en el mundo- y el precio de bitcoin. Como apuntan algunos expertos y entusiastas, estamos entrando en una era en la que la adopción de los activos digitales no es una opción sino una regla, especialmente en economías emergentes como Latinoamérica.

Bitcoin dejó de ser un experimento teórico. Pasó de ser un método de pago a convertirse en un instrumento de inversión y de reserva de valor: el verdadero oro digital. El ímpetu de la comunidad cripto, sumado al respaldo institucional que ha recibido la industria, ha sido clave para que su naturaleza descentralizada, considerada un desafío para el sistema tradicional financiero, hoy represente una de sus mayores ventajas para ser adoptado por muchas entidades financieras.

Como tantas innovaciones que han transformado la historia moderna, Bitcoin abre las puertas a nuevas formas de generar valor y construir un futuro financiero. Y hoy está impulsando una transición hacia un periodo de mayor digitalización e inclusión financiera.

Por: Juanita Rodríguez Kattah*

*La autora es Country Manager de Bitso en Colombia

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#NuestraRevista Este es un artículo de nuestra edición de la revista Forbes Colombia de julio.  Si desea recibir esta información de primera mano en nuestra revista física, ingrese a https://forbesdigital.publica.la/library para suscribirse.

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