Esta semana se celebró la Conferencia Ministerial de Emergencia sobre Palestina en Bogotá, en donde más de 30 países se reunieron para discutir sobre potenciales maneras en las que pueden apoyar a la población de Gaza. ¿Qué nos dice sobre la geopolítica y el devenir de la sociedad humana?

Por muy difícil que sea hoy en día defender alguna acción del gobierno de Petro (ante su errática manera de expresarse y comportarse), es valioso resaltar el esfuerzo y liderazgo que ha tenido Colombia en el asunto del genocidio del gobierno Israelita a Palestina. Esta semana se celebró la Conferencia Ministerial de Emergencia sobre Palestina en Bogotá, en donde más de 30 países se reunieron para discutir sobre potenciales maneras en las que pueden apoyar a la población de Gaza. ¿Qué nos dice sobre la geopolítica y el devenir de la sociedad humana?

Mientras escribo esta columna, Israel bloquea y filtra el acceso a comida para la población de Gaza y pone en riesgo a su población de literalmente morir de hambre. Desde el 7 de Octubre de 2023, cuando sucedió la masacre de Hamás a los civiles Israelitas, según estadísticas de la ONU han muerto 59,219 palestinos y menos de 2,000 por parte de Israel; Sudáfrica ha acusado a Israel de estar perpetuando un genocidio en la Corte de Justicia Internacional y este conflicto ha generado un movimiento global de apoyo a Palestina y a la población de Gaza, ante las conductas del gobierno de Netanyahu. 

Diversos análisis muestran a la tensión palestina / Israel como la representación del imperio colonial/occidental mostrando su verdadera esencia: un gobierno que está dispuesto a borrar de la existencia a toda una civilización para mantener a flote sus intereses. También en redes sociales aparecen por ahí personas que no condenan directamente al gobierno de Israel, enfocándose más bien en enfatizar en el horror de Hamás y del terror al que tienen condenada a su población (usualmente estas personas de extrema derecha o con algún tipo de afinidad cultural a Israel). Vemos a través de todo el mundo un movimiento de personas que están exigiendo que se haga algo en referencia a la situación de Gaza.

Tengo treinta años y no tengo recuerdo de haber presenciado una movilización a tal escala en toda mi vida por una guerra de un país distinto al de uno.

En ocasiones pareciera que mientras los políticos siguen en sus juegos de mentiras, gran parte de la ciudadanía se está uniendo para exigir que un orden geopolítico en donde no sea posible un fenómeno como el genocidio de palestina. Aunque de maneras todavía erráticas y desorganizadas, nos acercamos a la realización de nuestra identidad humana colectiva. De hecho, en la opinión consultiva del 23 de Julio la Corte Internacional de Justicia pareciera que da a entender que las responsabilidades de los estados en términos de cambio climático son supranacionales y abre la puerta a litigios internacionales a los países que no asuman la responsabilidad de descarbonizar sus economías; una clara manifestación de la posibilidad de empezar a elaborar un ordenamiento jurídico en donde se reconozca nuestra humanidad compartida. 

Ahora bien, desde los movimientos políticos también hay una fuerte corriente a menospreciar el multilateralismo y todo lo que huela a un “control supranacional”, eso se ve claramente en líderes como Trump, Milei y Bukele. 

Cada vez es más evidente la desconexión que existe entre la diplomacia internacional y las actuales instituciones multilaterales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, ONU) con las necesidades de un mundo en donde los conflictos tienen efectos cada vez más internacionales. Es imprescindible que desde los movimientos ciudadanos estemos unidos bajo una misma voz para poder solicitar los profundos cambios que nuestro mundo hoy requiere, y el movimiento para la liberación de Palestina pareciera que puede sentar un precedente en lograr movilizar a las ciudadanías hacia estos sentidos de identidad planetaria. Todavía no son claros los mecanismos institucionales para lograr esto, ahora debemos desarrollarlos. 

Por: Daniel Gutiérrez Patino*
*El autor es fundador de Saving The Amazon.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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