Colombia ya no está al margen de esa conversación. Con una comunidad gamer cada vez más diversa, un ecosistema creativo en expansión y tasas de crecimiento que superan el promedio regional. ¿Cómo fortalecerlo?

Colombia hoy tiene las condiciones para consolidarse como protagonista en uno de los sectores digitales más prometedores de la próxima década: el gaming. Lo que antes era visto como un simple entretenimiento, hoy se perfila como un motor de talento, innovación y crecimiento económico. En América Latina, la industria generó más de USD 9.200 millones en 2024, con proyecciones de crecimiento sostenido del 9,3 % anual hasta 2030. Mientras que, a escala global, el mercado podría superar los USD 490.000 millones en 2033, duplicando lo registrado hace una década.

Colombia no es ajena a esta realidad. Según cifras del DANE, más del 60 % de la población interactúa con videojuegos. Lo más llamativo no es solo el volumen, sino la diversidad: en el segmento móvil, por ejemplo, más de la mitad de los jugadores son mujeres (52,2 %), según el estudio de Mobile Gaming Research en Colombia. Además, los rangos de edad más activos van de los 25 a los 44 años. Es decir, ya no hablamos de un fenómeno juvenil: es una práctica intergeneracional, donde convergen jugadores, creadores, streamers, y desarrolladores.

Estas cifras no solo revelan el impacto cultural y social del gaming, sino la urgencia de fortalecer su ecosistema con visión estratégica, tecnología adecuada y alianzas sostenidas. El crecimiento no es casual. Colombia ha venido construyendo una base sólida de talento: más de 262.000 profesionales formados en áreas como desarrollo de videojuegos, animación digital, diseño gráfico e ingeniería, según datos de ProColombia. Se trata de un capital humano capacitado, con habilidades directamente aplicables al ecosistema gamer. Hoy, lideran estudios independientes, crean propiedad intelectual, generan contenido innovador y abren nuevas rutas de empleo especializado en el país.

Con esta base, el talento colombiano empieza a ganar visibilidad en el escenario global. Sus ideas ya se presentan en espacios como la Game Developers Conference, una de las plataformas más influyentes de la industria. Allí, Colombia se perfila como un semillero de innovación con identidad propia. El país está listo para pasar del potencial a la acción.

Pero el talento, por sí solo, no basta. Para florecer, necesita entornos que lo impulsen y herramientas que lo acompañen. En el ecosistema gamer, el computador, los periféricos como los audífonos, teclados, monitores, y demás; siempre han sido esenciales, pero hoy cumplen un rol aún más protagónico: es el punto de partida para crear, competir, enseñar y emprender. Desde HP, lo entendemos con claridad: el rendimiento técnico no es un lujo, sino una base imprescindible para quienes hacen del juego una forma de expresión, crecimiento y trabajo.

Un ejemplo de esto es la nueva Omen Max 16, un equipo que representa un paso adelante en la forma como se piensa el hardware; no se trata solo de potencia, sino de inteligencia aplicada. Automatiza procesos, aprende del uso y se adapta, optimizando el rendimiento gráfico, la duración de la batería y el consumo de energía según el tipo de juego. Se trata de responder a las necesidades reales del jugador y de su día a día.

Porque hoy, más allá del hardware, el verdadero reto está en entender el gaming como parte integral del desarrollo digital del país. Para que esta industria siga avanzando, se necesita una visión integral que combine inversión, formación de talento e impulso a la infraestructura y la innovación. La transformación no depende de un solo actor, sino de una visión compartida entre gobierno, academia, empresas y comunidad gamer.

Con una industria que proyecta un crecimiento sostenido, y una base de usuarios cada vez más diversa, ahora es el momento para invertir, formar y crear alianzas. Ese crecimiento proyectado será solo una cifra más si no lo acompañamos de acciones decididas y visión de largo plazo.

Colombia ya no está al margen de esa conversación. Con una comunidad gamer cada vez más diversa, un ecosistema creativo en expansión y tasas de crecimiento que superan el promedio regional, el país tiene las condiciones para ser protagonista. Desde HP, creemos en ese potencial. No como una apuesta pasajera, sino como un compromiso estratégico con un ecosistema que está transformando la economía, la cultura y la educación. Y en ese camino, queremos ser aliados: no solo con tecnología, sino con visión, propósito y un compromiso real con el futuro digital del país.

Por: Sandra Hinestroza*
*La autora es Directora General de HP en Colombia.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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