El gremio cafetero resaltó que la cosecha nacional alcanzó los 22 billones de pesos y que el café sigue siendo el principal motor no minero, con presencia en más de 120 países.
En el marco del Día Internacional del Café, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) reveló una cifra histórica para el sector: las exportaciones del grano colombiano superaron los 5.400 millones de dólares en los últimos doce meses, un récord que reafirma el papel estratégico de este producto en la economía nacional.
El gerente de la FNC, Germán Bahamón, destacó desde el Huila —el mayor departamento productor del país— que el valor de la cosecha en los 610 municipios cafeteros ascendió a 22 billones de pesos en el último año, consolidándose como el sector no minero que más aporta a la economía colombiana.
El país cuenta hoy con más de 4.000 millones de árboles sembrados, lo que le permite mantener su posición como tercer productor mundial, solo por detrás de Brasil y Vietnam. Esta fuerza productiva está respaldada por una institucionalidad fuerte: la FNC garantiza a los caficultores la compra de su café al precio mínimo diario publicado, una seguridad que no existe en otros gremios agrícolas del mundo.

Además, los productores se benefician de la investigación científica aplicada en Cenicafé, que ha permitido que el 88% de los cafetales sean resistentes a la roya, generando ahorros cercanos a 1,1 billones de pesos en tratamientos fitosanitarios.
Los caficultores también han impulsado proyectos de desarrollo regional: más de 34.500 millones de pesos en inversión para infraestructura vial y obras comunitarias en diferentes zonas cafeteras.
En materia de comercio internacional, Estados Unidos sigue siendo el principal comprador del café colombiano, con el 38% de las exportaciones, seguido por Alemania y Canadá (8%), Bélgica (7%) y Japón (5%). En total, más de 120 países reconocen al Café de Colombia como sinónimo de calidad y confianza.
Bahamón subrayó que, en casi 100 años de historia, la Federación ha construido una relación sólida con el mundo, donde cada taza de café colombiano representa esperanza, unión y orgullo nacional.
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