La alianza Misión La Guajira cierra su fase de ejecución con plantas de agua, sistemas solares, conectividad gratuita y nuevos proyectos productivos para las comunidades indígenas.
Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente de la junta directiva de Grupo Aval, encabezó este viernes la entrega de las obras e iniciativas de Misión La Guajira, un proyecto que está llevando agua apta para consumo humano, energía comunitaria y conectividad gratuita a miles de habitantes en uno de los territorios más rezagados del país.
Son comunidades en territorio desértico que habitan en medio de la sequía y la pobreza extrema.
El proyecto beneficia a más de 25.000 personas, 3.600 familias y más de 80 comunidades Wayuu, con un alcance total de más de 180 comunidades incluyendo procesos de identificación y reciclaje.
La iniciativa filantrópica es liderada por Grupo Aval y Promigas con el apoyo de Claro, Grupo Prisa, la Gobernación de La Guajira, Unicef y otras entidades.
Sarmiento dijo que los resultados fueron posibles gracias al trabajo directo con las comunidades. “Dijimos que aquí lo que falta es que se trabaje en común y que haya reciprocidad en la relación. Nosotros pondremos, pero solo cuando sepamos qué es lo que se requiere poner”.

Explicó que el proyecto se construyó con “1.500 horas de reuniones, casi 200 viajes entre Bogotá y La Guajira y un equipo de 12 personas lideradas por María Camila Muñoz”. Añadió que “este proyecto no es simplemente infraestructura, es confianza, cultura, diálogo y presencia territorial”.
El componente de agua incluyó 28 plantas potabilizadoras de ósmosis inversa, 40 pozos rehabilitados y ocho pozos nuevos, beneficiando a 73 comunidades con un estándar de 20 litros diarios por persona, superior al recomendado por la OMS. Sarmiento compartió testimonios de líderes que señalaron que “nunca tuvieron días de 24 horas de agua potable en la comunidad” y destacó que “los niños ya no toman agua salada y no se van a enfermar”. Dijo que el impacto en el desarrollo infantil “no se puede enfatizar lo suficiente”.
La energía comunitaria se materializó con 81 sistemas solares equipados con paneles, baterías, iluminación y puntos de carga. “La energía no es solo para darle potencia a las plantas potabilizadoras, sino para darle luz y tomacorrientes a las comunidades”, dijo Sarmiento. Explicó que la electrificación permite estudiar de noche, conservar alimentos y medicamentos, mejorar la seguridad y habilitar infraestructura para conectividad.

La conectividad fue implementada en alianza con Claro Colombia, que instaló internet gratuito en 76 comunidades Wayuu.
“Claro tiene la idea de invitar a las comunidades a conocer el mundo sin tener que salir de La Guajira”, dijo Sarmiento. “Eso es viajar por el mundo sin salir de La Guajira”.
Rodrigo de Gusmao, presidente de Claro Colombia, expresó a Forbes que buscan hacer posible una Colombia mejor a través de la conectividad.
“Conectamos 76 comunidades con internet gratuito y estamos entregando la plataforma Aprende con Claro con más de 1.000 contenidos educativos. Lo que queremos es transformar la vida de las comunidades de La Guajira”, complementó de Gusmao.
Para asegurar sostenibilidad, el proyecto formó 28 comités de agua, de los cuales 21 ya están operando; más de 200 líderes comunitarios asumieron roles de gobernanza y 54 fontaneros comunitarios fueron capacitados. Sarmiento dijo que “las comunidades se están responsabilizando de la obra y eso es reciprocidad”.

La misión también incluyó jornadas de identificación en alianza con la Registraduría Nacional que beneficiaron a 2.800 personas Wayuu en Uribia y Manaure. En economía circular, cuatro jornadas de reciclaje con apoyo de la Fundación Baylor permitieron recolectar 11.200 kilos de residuos, impactar a 113 comunidades y entregar 10.000 productos básicos a cambio del material recuperado.
La sostenibilidad económica se reforzó con proyectos productivos enfocados en artesanías Wayuu. En alianza con La Tienda de la Empatía, 500 artesanas participaron en formación y comercialización, 300 ya venden sus productos bajo estándares de comercio justo y 200 más están en proceso de capacitación. “El valor de estas artesanías no es de 15.000 pesos, es llevar al mundo la cultura colombiana y la cultura Wayuu”, afirmó Sarmiento. La iniciativa se ampliará a 1.500 artesanas y cuenta con un nuevo centro de operaciones en Riohacha junto con la Casa del Artesano liderada por la Gobernación. Otro proyecto, desarrollado con la Fundación Alpina, implementará galpones con 200 gallinas en 30 comunidades, con una producción estimada de 4.000 a 5.000 huevos mensuales y parte de los ingresos destinada al mantenimiento de las plantas de agua y sistemas solares.

Según los resultados consolidados, 98 comunidades cuentan con soluciones de agua o energía instaladas por la misión; 80 tienen agua y energía simultáneamente y 60 ya disponen de agua, energía y conectividad. De ellas, 55 fueron graduadas exclusivamente con soluciones implementadas por Misión La Guajira. En total, más de 180 comunidades fueron alcanzadas por alguna de las iniciativas sociales, productivas o de infraestructura.
“Fuimos consiguiendo aliados y han sido cruciales para nuestra obra”, dijo Sarmiento, mencionando a Grupo Prisa, La W, la Gobernación de La Guajira, Claro Colombia, la Registraduría Nacional, La Tienda de la Empatía, UNICEF y World Bicycle Relief. Al cierre afirmó que “tuvimos la idea, la ejecutamos y la llamamos Misión La Guajira. Es una misión cumplida y vamos a trabajar en darle sostenibilidad”.
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