El reemplazo de gas local por importado elevó las facturas: suben entre 30% y 35% en Bogotá, Valle del Cauca, Caribe y Yopal; cerca de 5% en el Eje Cafetero y entre 0% y 5% en Llanos y Antioquia.

Colombia cerrará 2025 con una marca inédita: el 20% de la demanda nacional de gas natural se habrá cubierto con importaciones. De ese total, el 12% correspondió a generación eléctrica, mientras que el resto abasteció el consumo esencial —hogares, pequeños comercios, gas natural vehicular y el sistema nacional de transporte—, según datos de Naturgas.

La pérdida de autosuficiencia de gas nacional en firme, ocurrida en diciembre de 2024, marcó un punto de inflexión en la política energética. Por primera vez, el país tuvo que importar gas no solo para respaldar la generación térmica —como ocurre desde 2016— sino también para atender la demanda residencial, de la industria y vehícular, que hasta entonces dependían de la producción interna.

“Durante 45 años, el gas natural que cocinó nuestros alimentos, movilizó nuestros buses y taxis, y abasteció nuestras industrias fue 100% colombiano”, señaló Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas. “Ese privilegio, símbolo de soberanía energética y competitividad, lo hemos perdido”.

Murgas explicó que el vencimiento de contratos antiguos obligó a sustituir parte del suministro con gas importado, lo que ha causado incrementos entre 30% y 35% en Bogotá, Valle del Cauca, Costa Caribe y Yopal; mientras en el Eje Cafetero los ajustes son cercanos al 5% y en regiones como Llanos y Antioquia, entre 0% y 5%.

El fenómeno de El Niño, que redujo la generación hidroeléctrica al 65% en 2024, evidenció la creciente relevancia del gas en el sistema eléctrico: ese año, el 30% de la energía se generó con este combustible, una proporción que seguirá alta mientras no se consoliden nuevas fuentes locales.

Actualmente, el 75% de la matriz energética primaria de Colombia proviene del petróleo y el gas natural: 38% del primero y 24% del segundo, mientras el carbón aporta 13%. 

Este equilibrio ha permanecido estable durante los últimos 14 años y, según proyecciones globales, no disminuirá significativamente antes de 2050, en parte por la expansión de sectores intensivos en energía como los centros de datos de inteligencia artificial.

El país cuenta con 11,7 millones de usuarios residenciales de gas natural, equivalentes a cerca de 36 millones de colombianos. Los departamentos de Bolívar, Atlántico, Bogotá y Santander concentran el mayor consumo, impulsado por la industria, el transporte vehicular y las refinerías.

Murgas reiteró, en la presentación del Informe de Gas Natural, que depender de la importación expone al país a la volatilidad de precios internacionales y a riesgos de abastecimiento.

Según el informe, la oferta promedio de gas natural en los últimos cinco años se ubicó en 1.074 GBTUD, mostrando una tendencia descendente que ha incrementado la necesidad de recurrir a gas importado, el cual ha representado entre el 7% y el 19% de la oferta total reciente.

Las reservas probadas disminuyeron un 13% entre 2023 y 2024, mientras que los recursos contingentes crecieron hasta un 86% en algunas categorías, señalando un potencial que debe desarrollarse con urgencia para garantizar la autosuficiencia energética del país, según el gremio.

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