En 2026 el sector tendrá que seguir avanzando hacia un modelo más flexible, más tecnológico y, sobre todo, más consciente de su papel como actor financiero clave frente a los grandes retos globales.

En un mundo donde la incertidumbre se ha convertido en la nueva constante, las aseguradoras han asumido un principio esencial: no se trata de resistir el cambio, sino de adaptarse y evolucionar a su ritmo.

El Global Insurance Report 2025 de BlackRock muestra cómo el sector avanza hacia un modelo más flexible, más tecnológico y, sobre todo, más consciente de su papel como actor financiero clave frente a los grandes retos globales.

Según el reporte, la inflación, que sigue siendo el principal riesgo macroeconómico para el 63% de los entrevistados, ya no paraliza las decisiones de inversión; las redefine. Mientras el apetito de riesgo se mantiene bajo, la búsqueda de eficiencia impulsa a las aseguradoras a replantear cómo, dónde y con quién invertir. En América Latina, esta cautela es aún más marcada: el 70% de las aseguradoras busca mantener su perfil de riesgo y un 23% reducirlo, reflejando la presión de ciclos económicos pronunciados y volatilidad cambiaria.

El auge de los activos privados abre oportunidades clave: más del 30% de los entrevistados a nivel global planea aumentar su exposición a instrumentos como crédito privado, infraestructura o estrategias multi-alternativas. En América Latina, donde el 63% planea mantener y el 28% aumentar su asignación a estos activos, la inversión en deuda de infraestructura es vista como la más atractiva en cuanto a oportunidades de inversión. Esta clase de activo combina atributos atractivos como la estabilidad histórica de ingresos atados a la inflación, con la resiliencia de servicios esenciales que subyacen la actividad económica y la seguridad de contar con activos reales y protecciones contractuales como respaldo de las inversiones.

La otra gran transformación es tecnológica y se evidencia en dos claras necesidades: en primer lugar, el 73% de las compañías entrevistadas planea invertir en soluciones de inteligencia artificial para optimizar la selección de inversiones, la suscripción de riesgos y la gestión de datos. Y en segundo lugar un 70% de las aseguradoras espera hacer inversiones en el próximo año en plataformas tecnológicas que les ayuden en su gestión de riesgos y de portafolios, lo cual encuentran particularmente relevante en la medida en que sus activos privados crecen como proporción del total de sus activos y necesitan tecnología que les permita tener una visión holística de su portafolio 

Más allá de los datos y porcentajes, lo que emerge es una realidad estratégica: la capacidad de adaptación se ha convertido en el verdadero diferenciador. En un entorno donde la volatilidad es la norma, las aseguradoras que integran tecnología, alianzas y conocimiento interno no solo gestionan riesgos, sino que transforman la incertidumbre en oportunidad.

La oportunidad no está en predecir el futuro, sino en diseñar estructuras capaces de adaptarse a cualquier escenario. Las aseguradoras han comprendido que la estabilidad no se construye resistiendo el cambio, sino abrazándolo con inteligencia y visión.

Puede consultar el reporte completo aquí.

Por: Diego Mora*
*El autor es country Manager de BlackRock para Colombia, Perú y Centroamérica.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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