Solo el 28% de las empresas logra transformar su negocio realmente, demostrando que aún existe una barrera en pasar de utilizar la IA a aprovechar su potencial. ¿Cómo lograrlo?
Durante años, la conversación sobre inteligencia artificial (IA) se centró en un futuro que parecía lejano pero que hoy sabemos no es así. Esta conversación ya ha aterrizado en la realidad de nuestros negocios, y la pregunta ya no es qué es la IA, sino cómo la implementamos para generar un valor medible. La era de los pilotos experimentales está dando paso a una fase de ejecución estratégica, donde la IA se convierte en una herramienta confiable para resolver problemas, optimizar la productividad y abrir nuevas vías de crecimiento.
Según un estudio de la multinacional global EY, el 92% de los trabajadores en Colombia ya usa la IA para el desarrollo de tareas, e incluso un 34% la usa diariamente. Sin embargo, solo 28% de las empresas logra transformar su negocio realmente, demostrando que aún existe una barrera en pasar de utilizar la IA a aprovechar su potencial.
Este potencial de la IA se revela cuando se aplica a los desafíos más complejos. Tomemos el caso de la Amazonía, una región donde la falta de conectividad y la geografía imponen barreras inmensas al acceso a la salud. El proyecto de telemedicina liderado por Diagnext en apoyo de Intel, es un ejemplo claro de cómo la IA entra en acción. Gracias a la compresión de imágenes médicas y el procesamiento de datos en el Edge, un especialista puede analizar un diagnóstico desde cientos de kilómetros de distancia con una conexión mínima.
Esto no es ciencia ficción, es la aplicación de procesadores y algoritmos avanzados para llevar atención médica a donde antes era imposible. El resultado se mide en vidas salvadas y en la democratización del acceso a la salud.
Pero el impacto de la IA no se limita a escenarios lejanos, y su verdadero poder reside también en su capacidad para transformar nuestro día a día. La sobrecarga de información y las tareas administrativas repetitivas son un obstáculo silencioso para la innovación en cualquier organización. Herramientas como Zoom AI Companion, que opera sobre la nueva generación de computadores con IA de Intel (AI PCs), están redefiniendo la productividad. Al automatizar la transcripción y el resumen de reuniones o la redacción de correos, la IA libera el recurso más valioso de una empresa: el tiempo y la capacidad creativa de su gente. El trabajo ya no consiste en gestionar la información, sino en utilizarla para colaborar, crear y tomar decisiones estratégicas.
El camino práctico hacia la capitalización de la IA
Para que los líderes empresariales de Colombia y América Latina capitalicen esta oportunidad, el camino comienza con un cambio de mentalidad. La IA debe ser percibida no como un simple gasto en tecnología, sino como una inversión estratégica en la capacidad competitiva del negocio. El siguiente paso es identificar un problema real y medible (ya sea optimizar una cadena de suministro, mejorar la atención al cliente o acelerar un diagnóstico) para aprovechar la IA como una solución enfocada.
Y el ecosistema para lograrlo nunca ha sido más accesible. Las plataformas abiertas y el hardware optimizado, como los AI PCs que distribuyen de forma inteligente las cargas de trabajo entre el dispositivo y la nube, permiten a las empresas desarrollar e implementar soluciones de IA de manera segura y rentable. El objetivo ya no es construir costosos centros de datos, sino aprovechar herramientas que democratizan el acceso a la IA, permitiendo que la innovación florezca desde adentro.
Por ejemplo, existen plataformas diseñadas específicamente para el entorno empresarial que integran capacidades de IA directamente en el hardware y destacan por su retorno de la inversión, como Intel vPro®. De hecho, estudios demuestran que las organizaciones pueden alcanzar hasta un 213% de retorno de la inversión en tres años, reforzando la idea de que la tecnología adecuada, lejos de ser un costo, es un acelerador de la eficiencia y la rentabilidad del negocio.
La inteligencia artificial ha evolucionado de ser un concepto futurista para convertirse en una palanca real de productividad, y el desafío para los líderes de hoy no es predecir el impacto que esta tecnología va a traer, sino ver cómo aprovechar el impacto que actualmente está teniendo.
Por: Marcelo Bertolami*
*El autor es gerente General de ventas de tecnología para Intel Latam.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
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