Aunque en lo corrido de 2026 nuevos conflictos y movimientos de Estados Unidos han capturado la atención de los mercados, no hay que perder de vista que las tensiones comerciales con China siguen siendo un factor estructural.

Desde Gandini Análisis quiero compartirles mis principales conclusiones sobre la histórica reunión de Estado realizada entre el 13 y el 15 de mayo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping. Un encuentro que, como era de esperarse, generó una alta expectativa entre inversionistas, socios comerciales y aliados de ambos países.

Aunque en lo corrido de 2026 nuevos conflictos y movimientos de Estados Unidos han capturado la atención de los mercados, no hay que perder de vista que las tensiones comerciales con China siguen siendo un factor estructural de enorme relevancia, especialmente por su impacto de mediano y largo plazo sobre las cadenas globales de producción, tecnología y comercio.

Lo primero que vale la pena destacar es que la reunión fue mucho más tranquila de lo que muchos esperaban. Particularmente por el tono del presidente Trump, cuyas declaraciones suelen ser impredecibles y confrontacionales, pero que en esta ocasión mostraron un lenguaje mucho más cálido y cordial. Después de todo, la relación entre estas dos potencias también está profundamente influenciada por la personalidad de sus líderes.

A partir del tono y de las declaraciones de ambos mandatarios, pareciera consolidarse una cierta normalización de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China, así como la continuidad de la “tregua” pactada desde octubre del año pasado. En este contexto, la ausencia de señales de escalamiento ya es interpretada por el mercado como una noticia positiva. Además, la presencia de importantes ejecutivos del sector tecnológico estadounidense dentro de la comitiva refuerza la idea de que existe interés en preservar el actual statu quo económico.

Si bien no hubo anuncios concretos sobre tierras raras —minerales fundamentales para sectores como semiconductores, vehículos eléctricos y aeroespacial—, el mensaje implícito parece claro: a ninguno de los dos países le conviene interrumpir este flujo comercial. Esto se ha convertido en un elemento determinante para suavizar la relación económica entre China, principal productor, y Estados Unidos, principal consumidor.

Adicionalmente, hay dos elementos geopolíticos clave que marcaron la reunión: el coyuntural, la guerra en Irán, y el estructural, la situación de Taiwán.

En el caso de Irán, todo indica que ambos gobiernos comparten la visión de que el conflicto debe contenerse y eventualmente terminar. Si China —aliado económico estratégico del régimen iraní— decide involucrarse más activamente en eventuales negociaciones, esto podría facilitar una salida diplomática y reducir presiones sobre el mercado energético global.

Por el lado de Taiwán, el hecho de que Trump haya manifestado estar revisando un nuevo envío de armas a la isla puede interpretarse como una pequeña ganancia política para Xi. Sin embargo, esto no modifica de fondo la situación geopolítica de la región. Taiwán seguirá siendo una fuente estructural de tensión entre ambas potencias, especialmente por su papel central en la producción mundial de semiconductores.

En resumen, desde Gandini Análisis, la reunión deja dos ideas centrales: no existe una reconciliación estratégica entre Estados Unidos y China, pero sí un interés mutuo en evitar una ruptura económica desordenada. Y, hacia adelante, el petróleo, Taiwán y la tecnología seguirán siendo los principales focos de riesgo para la economía global.

Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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