Bogotá se mantuvo como líder del Índice Departamental de Competitividad 2026, seguida por Antioquia, Valle del Cauca y Risaralda, mientras el informe evidencia rezagos persistentes en buena parte del país.

Bogotá D.C. conservó el liderazgo del Índice Departamental de Competitividad (IDC) 2026, al obtener una calificación de 7,96 sobre 10, seguida por Antioquia (6,90) y Valle del Cauca (6,43), en un ranking que continúa reflejando profundas diferencias entre las regiones del país y donde Risaralda desplazó a Santander del cuarto lugar.

El informe, elaborado por el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario, evalúa el desempeño de los 33 territorios del país a través de 13 pilares agrupados en cuatro grandes factores: condiciones habilitantes, capital humano, eficiencia de los mercados y ecosistema innovador. 

La edición de este año incorpora un recálculo metodológico que permite comparar de manera consistente los resultados frente a 2025.

Risaralda escaló una posición y alcanzó el cuarto lugar con un puntaje de 6,35, mientras Santander descendió al quinto puesto con 6,32. En el extremo opuesto continúan Chocó, Amazonas, Guainía, Vichada y Vaupés, territorios que siguen enfrentando los mayores desafíos estructurales en materia de competitividad.

Entre los movimientos más destacados del ranking sobresale Caquetá, que avanzó dos posiciones. También mejoraron Risaralda, Atlántico, Bolívar, Norte de Santander, Huila, Meta, Guainía y Vichada. En contraste, San Andrés y Vaupés retrocedieron dos puestos, mientras Arauca, Sucre, Casanare, Cundinamarca y Santander cedieron una posición.

Por pilares, Bogotá volvió a liderar el componente de instituciones con una calificación de 8,24, gracias a sus altos resultados en gobierno digital, contratación pública, autonomía fiscal, capacidad de ahorro y productividad judicial. Valle del Cauca y Cundinamarca completaron el podio, mientras Bolívar protagonizó uno de los mayores avances al escalar 11 posiciones por mejoras en gestión de regalías y gobierno digital.

En infraestructura, la capital también ocupó el primer lugar, seguida por Boyacá y Atlántico. Bogotá obtuvo puntajes cercanos al máximo en cobertura de acueducto, energía eléctrica y alcantarillado, mientras Atlántico sobresalió por su cobertura de gas natural y GLP y por el estado de su red vial.

Los resultados muestran un panorama distinto en sostenibilidad ambiental, donde Chocó lideró el país con 7,26 puntos, seguido por Cauca y La Guajira. El desempeño de Chocó estuvo impulsado por indicadores de eficiencia en el uso del agua y empleos verdes, mientras Córdoba registró el mayor salto al ascender 12 posiciones dentro del pilar.

En salud, Bogotá encabezó nuevamente la clasificación, seguida por San Andrés y Antioquia. La capital sobresalió por la disponibilidad de médicos generales y especialistas, mientras Caquetá registró el mayor avance al escalar 11 posiciones gracias a mejoras en mortalidad materna, mortalidad infantil y cobertura de vacunación.

El panorama en educación también evidenció diferencias regionales. Bogotá, Antioquia y otros departamentos del centro del país continúan concentrando los mejores resultados en educación básica, media y superior, mientras los territorios periféricos mantienen rezagos que limitan su capacidad para cerrar brechas de productividad y atraer inversión. 

En conjunto, el IDC 2026 confirma que, aunque varios departamentos muestran avances puntuales, las diferencias en instituciones, infraestructura y capital humano siguen siendo el principal desafío para lograr un desarrollo más equilibrado entre las regiones.

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