La gran pregunta de esta semana es si la Junta optará por un nuevo aumento de tasas y mantendrá una postura alineada con las expectativas del mercado. Se trata de una reunión especialmente relevante por el contexto económico y político que enfrenta el país.
Este viernes 31 de julio, el Banco de la República celebrará su reunión de política monetaria correspondiente a julio, en la que decidirá el nivel de la tasa de interés de intervención. De acuerdo con la Encuesta Mensual de Expectativas, realizada por el propio Banco entre el 8 y el 10 de julio, el consenso del mercado anticipa un aumento adicional de 50 puntos básicos, que llevaría la tasa hasta 12,50%.
Sin embargo, la misma encuesta también muestra que la inflación habría continuado moderándose. Las expectativas apuntan a una variación mensual del IPC de 0,31% en julio, equivalente a una inflación anual de 6,18%, lo que confirmaría una desaceleración frente a la dinámica observada durante los primeros meses del año.
Los incrementos recientes de la tasa de política monetaria han sido particularmente agresivos. En marzo y abril, la Junta realizó dos aumentos consecutivos de 100 puntos básicos, llevando la tasa al 11%, mientras que en junio decidió un nuevo incremento de 100 puntos básicos, hasta el 12% vigente. Estas decisiones respondieron al repunte de la inflación registrado desde marzo, impulsado tanto por factores internos, como el incremento del 23% del salario mínimo, como por factores externos, entre ellos el fuerte aumento del precio internacional del petróleo. Aunque este último ha favorecido el ingreso de divisas al país, también ha incrementado los costos de producción y transporte, generando presiones adicionales sobre los precios.

Grafico 1. Elaboración propia. Datos Banco de la República
La gran pregunta de esta semana es si la Junta optará por un nuevo aumento de tasas y mantendrá una postura alineada con las expectativas del mercado. Se trata de una reunión especialmente relevante por el contexto económico y político que enfrenta el país. Colombia atraviesa un cambio de gobierno hacia una administración de orientación más favorable al mercado, que ha manifestado su intención de mantener una política económica ortodoxa y de respetar plenamente la independencia del Banco de la República. Al mismo tiempo, el peso colombiano se ha apreciado con fuerza, llevando la tasa de cambio a niveles inferiores a $3.200 por dólar, mínimos no observados desde 2019.
Este último factor merece especial atención por su estrecha relación con la inflación. Colombia mantiene una balanza comercial deficitaria que, según cifras del DANE, acumuló hasta mayo de 2026 un saldo negativo de US$6.061 millones. A ello se suma un déficit en cuenta corriente de US$1.500 millones durante el primer trimestre del año.
En una economía con estas características, la apreciación del peso reduce el costo en pesos de los bienes y servicios importados. En consecuencia, disminuyen las presiones sobre los costos de producción de las empresas y se moderan los incentivos para trasladar aumentos de precios a los consumidores. En otras palabras, una tasa de cambio más baja contribuye a contener la inflación, especialmente en una economía que depende significativamente de insumos y bienes importados.
No obstante, la discusión no gira únicamente alrededor del nivel alcanzado por la tasa de cambio, sino también de la velocidad con la que se ha producido su apreciación. La verdadera incógnita es si estos niveles, históricamente bajos, serán suficientemente persistentes para que sus efectos en los precios se reflejen plenamente en la economía. Más allá de si la Junta decide aumentar la tasa en 25, 50 o incluso mantenerla estable, el verdadero cambio en esta reunión será la evaluación sobre el papel que está desempeñando la apreciación del peso como mecanismo de contención de la inflación. Si el Banco considera que este fenómeno es persistente, podría estar acercándose el final del actual ciclo de endurecimiento monetario.
Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
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