El próximo reporte trimestral, previsto para el 27 de octubre, será la prueba de si este crecimiento es el inicio de una tendencia sostenida o un episodio puntual dentro de un año que, hasta julio, había sido volátil para una de las acciones más grandes del mundo.
Después de la publicación de resultados del pasado 29 de julio y hasta el 11 de agosto, la acción de Microsoft tuvo un marcado rally de 29%. Si bien los resultados superaron las expectativas del mercado, con ganancias por acción de US$4,74 frente a los US$4,24 esperados, la reacción fue considerablemente más fuerte que la observada en los trimestres anteriores.
En esos casos, aunque la compañía también presentaba resultados por encima de las expectativas, la acción era castigada por los mercados, llegando incluso a registrar una caída de 10% tras la publicación de enero. La pregunta obvia en este caso es: ¿qué cambió?
Como analizo habitualmente desde Gandini Análisis, responder esta pregunta requiere un ejercicio de contexto.
Empezando por los datos publicados, de acuerdo con Investing, las ganancias por acción se ubicaron en US$4,74 frente a los US$4,24 esperados, mientras que los ingresos alcanzaron US$90.010 millones, superando los US$87.610 millones previstos. Sin embargo, hay varios factores que permiten entender por qué esta publicación de resultados fue diferente y cómo estos cambiaron la percepción de los inversionistas.

Grafico. Elaboración propia con datos de Investing y apoyada en Chat GPT
El primero de estos factores viene de la mano del crecimiento de Azure, que superó lo esperado, con un crecimiento de 43% frente al 39% previsto. Además, los ingresos de esta unidad superaron por primera vez los US$100.000 millones y la compañía espera que continúe creciendo alrededor de 45% en el siguiente trimestre.
Azure es la plataforma de computación en la nube de Microsoft y se ha convertido en un componente central de su estrategia de inteligencia artificial. Permite a las empresas utilizar capacidad de procesamiento, almacenamiento y herramientas de IA sin tener que construir toda esa infraestructura, mientras Microsoft invierte en centros de datos, servidores, chips, redes y energía para ofrecerla.
Por eso, su crecimiento es especialmente relevante para los inversionistas: Azure conecta la fuerte inversión que Microsoft está haciendo en IA con la posibilidad de convertir esa demanda en ingresos y rentabilidad. Sus principales competidores en este segmento son Google Cloud y Amazon Web Services.
Por el lado de los gastos, otro factor que marca una diferencia frente a lo publicado en enero de este año es que no hubo una sorpresa negativa en la inversión en CAPEX o infraestructura para IA. Por el contrario, la compañía proyecta un gasto de US$175.000 millones, frente a los US$190.000 millones que había proyectado previamente.
Sin embargo, persiste un riesgo de concentración. Cerca de 45% de los US$625.000 millones en contratos que la compañía ya había firmado con sus clientes estaba vinculado a su relación con OpenAI, según cifras divulgadas por Microsoft en enero. Analistas de Deutsche Bank han señalado explícitamente este “riesgo de concentración” como un punto que debe mantenerse en el radar, especialmente ante el ascenso de modelos de código abierto que podrían reducir la dependencia del mercado de un solo proveedor.
Sin embargo, también hay que tener en cuenta el otro lado de la ecuación. El consenso de 53 analistas ubica el precio objetivo promedio a 12 meses en torno a US$570, lo que implicaría una rentabilidad potencial de alrededor de 15% desde los niveles actuales. Además, el propio ritmo de gasto en centros de datos, que es un insumo central para sostener el crecimiento de Azure, podría presionar los márgenes operativos hacia el cierre del año fiscal 2027, un riesgo que varios analistas ya han empezado a mencionar en sus notas.
El próximo reporte trimestral, previsto para el 27 de octubre, será la prueba de si este crecimiento es el inicio de una tendencia sostenida o un episodio puntual dentro de un año que, hasta julio, había sido volátil para una de las acciones más grandes del mundo. Lo que sí queda claro es que el mercado, al menos por ahora, decidió premiar la ejecución sobre la promesa de la IA.
Este análisis tiene fines informativos y no constituye una recomendación de inversión. Las decisiones sobre activos específicos deben tomarse con asesoría profesional independiente y considerando el perfil de riesgo de cada inversionista.
Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
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