En los últimos cinco años, ha adquirido 250.000 toneladas para su portafolio de productos de harina y pan. El próximo año espera incrementar sus compras anuales en 25%.

Uno de los sectores agrícolas que más se ha visto afectado en las últimas décadas es el de la producción de maíz.

Los cultivadores no han podido responder al incremento importante de la demanda local, razón por la cual, la mayor parte del producto que se procesa en las compañías de alimentos es importado. De hecho, Colombia es el principal importador de maíz de Suramérica y uno de los más importantes en volumen del mundo. El producto llega directamente de Estados Unidos, Argentina y Brasil.

Por eso sorprende el anuncio de que una compañía, que ha venido adquiriendo maíz producido en Colombia, tiene pensado incrementar la adquisición de este producto en el mercado local.

Se trata de la firma de origen venezolano Alimentos Polar, que cuenta en su portafolio con marcas reconocidas como las harinas Promasa y Pan, para la elaboración de alimentos como arepas.

Le puede interesar Todo lo que quiere saber sobre agricultura.

De acuerdo con el  gerente general de alimentos Polar en Colombia, José Antonio Pulido, la firma tiene un programa desde hace 12 años con pequeños y medianos productores para comprarles su producción local de maíz.

“Le apostamos al fortalecimiento del agro colombiano con la meta de lograr que en el mediano plazo todo el maíz y el arroz que utilizamos para nuestros productos sea cien por ciento nacional, dijo Pulido.

La compañía llama a esta iniciativa el Plan Maíz y consiste no solo la compra de las cosechas a los cultivadores sino también asegurar “toda la cadena de suministro, desde la compra de las cosechas, la asesoría técnica agrícola y las alianzas con proveedores de semillas e insumos agrícolas para ofrecer descuentos a los productores”, explicó la compañía.

Segú Pulido, “trabajamos de la mano con los campesinos en departamentos como: Córdoba, Meta, Tolima y Valle del Cauca beneficiando a 200 familias de manera directa y a más de 2.500 de manera indirecta”, Pulido.

Hasta el momento la compañía ha comprado más de 250.000 toneladas de maíz blanco, amarillo y arroz totalmente local y sin intermediarios. Este año, la compra de cereal superó 20% las expectativas y se espera que en 2023 aumenten las compras 25%.

Claramente, la producción agrícola de Colombia cuenta con un futuro próspero, más en un escenario con dólar por encima de los $4.800 como actualmente ocurre. Esta es una barrera natural de precio para los productos importados y por eso los granos colombianos se muestran más competitivos en materia de cotización.

No obstante, hay que trabajar mucho en productividad, porque en Colombia el rendimiento de las cosechas no va más allá de las 4 toneladas por hectárea, mientras que en países como Estados Unidos llega a 11 toneladas por hectárea.

Por esta razón, el Gobierno presentó el Plan de Ordenamiento Productivo del Maíz que busca aprovechar el potencial en términos de tierra, pues hoy Colombia tiene unas 300.000 hectáreas de maíz, pero hay una frontera agrícola por explorar en este producto que podría llegar hasta 16 millones de hectáreas.

Otras noticias que le pueden interesar

Agricultura digital en Colombia

Agrodata: inteligencia aritificial para los agricultores