La autoridad de competencia sostiene que la unión traerá eficiencias y tarifas más bajas, pero solo si se cumplen los condicionamientos impuestos para preservar la competencia.
El regulador avaló la integración bajo estrictas condiciones para evitar riesgos a la competencia, mantener la independencia operativa de ambos operadores y proteger a los usuarios y a terceros como los OMV.
Los operadores aseguran que la unión de Tigo y Movistar podría dejar a Claro y al nuevo actor con hasta el 95% del mercado, poniendo en riesgo a los competidores más pequeños.
El regulador colombiano debe decidir antes de fin de mes si aprueba, rechaza o condiciona la unión entre Tigo y Movistar, en medio de advertencias sobre el riesgo de concentración y la posible afectación a la competencia en el mercado móvil.
El nuevo crédito busca refinanciar deuda y fortalecer la posición financiera de Tigo, mientras la compañía avanza en su expansión de red y Millicom espera aprobación para comprar las operaciones de Movistar en Colombia.
Según los principales gremios del sector de telecomunicaciones en Colombia, el crecimiento del tráfico y la falta de regulación a las grandes plataformas digitales ponen en riesgo la sostenibilidad del ecosistema de conectividad en el país.