La reducción en precios se vio impulsada por la contracción del sector de minas y canteras. Sin embargo, habrá que hacerle seguimiento al dólar. ¿Por qué?
El Dane publicó el Índice de Precios al Producto (IPP) para julio, donde llama poderosamente la atención que las tres tasas calculadas muestran contracción, con una mensual de -0,74%, año corrido de -6,38% y anual -6,55%. En este contexto, el efecto de cambio más espectacular viene en la anual que para julio de 2022 era de 32,99% y año corrido que en el mismo momento era de 22,09%. Vale la pena recordar que este índice es un indicador económico que presenta la variación promedio de precios de una canasta de bienes representativa de la producción nacional y las importaciones, buscando precisamente capturar el comportamiento asociado a los costos de la producción en Colombia.
Si bien en el gráfico puede verse la tendencia decreciente que ha tenido desde marzo de 2022, también es importante notar la relación que tiene con el comportamiento de la inflación que en junio marcó 12,13%. Si bien existe un rezago entre las dos series, la fuerte caída del IPP desde crecimientos superiores al 30% a niveles de contracción, es una buena noticia para el comportamiento de la inflación ya que esto señala una eventual reducción en las tasas de este indicador ante costos que cada vez van perdiendo más impulso.

Esta reducción en precios se vio impulsada por la contracción en el sector de explotación de minas y canteras, donde la extracción de carbón presentó una reducción de 51,18% en términos anuales y el petróleo y gas natural de 33,63%. Así mismo, otro factor interesante de observar con este indicador es que el subíndice de bienes importados mostró contracciones en sus tasas anuales para agricultura con -7,19%, minas y canteras con -6.48% e industrias manufactureras -6,48%. Lo cual coincide con el periodo de fortalecimiento del peso en este año, lo que sin duda ha mostrado un impacto en el costo de insumos de producción especialmente para sectores que deben importarlos como el de hidrocarburos.
De otro lado, una de las principales variaciones positivas al índice proviene de las subclases de gasolina para automotores con un crecimiento anual de 50,84% y gasolina motor-mezclada con etanol con 55,39%, lo cual no es ninguna sorpresa debido a los ajustes mensuales sobre el galón de gasolina derivado de la necesidad de cubrir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
Finalmente, este es un resultado que tiene connotaciones positivas, especialmente con su relación con el Índice de Precios al Consumidor que se publica este martes 8 de agosto, ya que ha mostrado una importante corrección en su tendencia lo que impactará eventualmente a la inflación. A la luz de este dato la postura del Banco de la República en su pasada reunión de mantener su tasa inalterada en 13,25% y a la espera de más información, podría dar el tiempo justo para que esta reducción en los precios al productor empuje a la baja los del consumidor. Sin embargo, dos factores ha tener en cuenta son los aumentos de precios de la gasolina y el comportamiento del dólar que como se mostró anteriormente tiene una fuerte influencia en el IPP, por lo que habrá que seguirlos muy de cerca, en especial el dólar no tanto en los picos que hemos visto esta semana sino en su tendencia en el tiempo.
Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
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