Entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre, mientras el índice DXY aumentaba un 1.21%, el tipo de cambio peso-dólar subió un 4.03%.

En el simposio anual de la Reserva Federal en Jackson Hole, Estados Unidos, Jorme Powell su presidente confirmó que era el momento de reducir las tasas de interés, lo cual contribuyó a la caída del dólar, como se observa en el índice DXY desde el 18 hasta el 26 de agosto. Sin embargo, tras ese periodo, hemos visto no un debilitamiento, sino un fortalecimiento de la divisa estadounidense, lo que ha impulsado el tipo de cambio del peso colombiano, llevándolo a tocar los 4.200 en la sesión del 3 de septiembre. Este movimiento se vio acompañado de un importante volumen de negociación y fue la primera sesión después del festivo del Día del Trabajo en Estados Unidos.

Gráfico: elaboración propia. Datos: Investing y Banrep.

Después del simposio, el dólar se ha visto afectado por un mayor nivel de aversión al riesgo, impulsado principalmente por dos factores: el aumento de la percepción del riesgo geopolítico global y el temor a una posible recesión en Estados Unidos. Estos temores podrían influir en la decisión de recorte de tasas que se discutirá en la reunión del 18 de septiembre. En este contexto, el pasado viernes 30 de agosto, la noticia que tuvo mayor impacto fue el aumento mensual del gasto en consumo, que creció un 0.5% en julio frente a un esperado 0.3%.

Este dato, en un entorno de crecientes tensiones en Medio Oriente con los ataques israelíes a Hezbolá y el contrataque ucraniano en Rusia, provocó un cambio en la tendencia del DXY que afectó negativamente al peso.

En consecuencia, el mercado está enfocado en la publicación del informe de nóminas no agrícolas del 6 de septiembre, que mide la variación en el empleo excluyendo el sector agrícola. Este informe, que se publica la primera semana de cada mes, sirve para evaluar la fortaleza del mercado laboral en Estados Unidos. Se espera que en agosto se añadan 166.000 puestos de trabajo, frente a los 114.000 de julio.

La mayor aversión al riesgo también se refleja en los mercados internacionales, donde las divisas emergentes se han visto más afectadas en comparación con el dólar global. Entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre, mientras el índice DXY aumentaba un 1.21%, el tipo de cambio peso-dólar subió un 4.03%. Es evidente que la volatilidad continuará, con un mercado marcado por el temor y una mayor percepción de riesgo, al menos hasta la reunión de la Reserva Federal a mediados de mes, lo cual seguirá impactando no solo al peso colombiano, sino también a otras monedas de la región.

Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia

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