¿Se alcanzará el 4.94% esperado para diciembre en esa misma encuesta? ¿Y el ritmo actual de los precios permitirá un recorte de tasas por parte del Banco de la República?

El pasado 5 de septiembre se publicó el dato de inflación, que sorprendió por segundo mes consecutivo al alza y volvió a ubicarse por encima del 5.0%.

En agosto, la variación anual fue de 5.10%, mientras que la mensual se situó en 0.19%, en línea con el promedio de la encuesta de expectativas económicas del Banco de la República, pero marcando un aumento frente al mes anterior. Sin embargo, este resultado abre varias preguntas: ¿se alcanzará el 4.94% esperado para diciembre en esa misma encuesta? ¿Y el ritmo actual de los precios permitirá un recorte de tasas por parte del Banco de la República?

Los grupos de gasto que más aportaron al aumento —y que explican cerca del 68% de la variación anual— fueron alimentos y bebidas no alcohólicas con 1.16 puntos porcentuales. Dentro de este rubro, las frutas frescas se encarecieron 20.60% frente al mismo mes del año pasado, el café subió 50% y la carne de res 6.19%. Este es el componente más volátil de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC), por lo que resulta clave entender qué factores lo impulsan. En este caso, fenómenos climáticos y logísticos, como el reciente paro arrocero, afectan directamente la oferta y, por tanto, los precios.

En un plano más estructural, alojamiento y servicios públicos aportaron 1.46 puntos porcentuales, con un crecimiento anual de 4.70%, principalmente por el aumento en los alquileres imputados y efectivos. Este incremento responde a dos factores: por un lado, la indexación que ajusta los arriendos con base en la inflación (5.20% del IPC de diciembre); y por otro, un mayor dinamismo en la demanda, especialmente en Bogotá y Medellín, donde las tasas anuales crecieron 5.70% y 5.59% respectivamente.

Gráfico 1: elaboración propia. Datos: Banco de la República.

Otro punto interesante proviene de los índices complementarios que calcula el DANE. El IPC sin alimentos registró una variación de 4.85%, apenas por debajo del 4.89% del mes anterior. Aunque sigue mostrando una leve desaceleración, esta reducción pierde fuerza. Este índice es seguido de cerca por analistas, inversionistas y bancos centrales, pues refleja la dinámica de los grupos menos volátiles y permite evaluar si el repunte inflacionario es coyuntural o de carácter estructural.

Con este panorama, la atención se centra en el Banco de la República y las tres reuniones de política monetaria que restan en 2025: septiembre, octubre y diciembre. Mi expectativa es que, en la próxima reunión del 30 de septiembre, el Emisor mantenga su tasa de interés en 9.25%, privilegiando la cautela ante una inflación que ha mostrado persistencia y encadenado dos meses de alzas, alejándose del rango meta.

Por: Gregorio Gandini*
*El autor es fundador de Gandini Análisis, plataforma donde crea contenido de análisis sobre mercados financieros y economía. También es el creador del podcast Gandini Análisis y se desempeña como profesor en diferentes universidades en temas asociados a finanzas y economía.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.

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