La aceleración en el uso de inteligencia artificial está generando una realidad dual: la brecha entre las empresas líderes en IA y aquellas que se están quedando atrás se amplía con rapidez.
La revolución de la Inteligencia Artificial Generativa (GenAI), impulsada por la irrupción masiva de herramientas como ChatGPT, representa una disrupción tecnológica tan profunda como lo fue en su momento la llegada de internet o la adopción de la tecnología móvil. Lo que diferencia a esta nueva ola es su velocidad de adopción sin precedentes. Esta aceleración, sin embargo, está generando una realidad dual: la brecha entre las empresas líderes en IA y aquellas que se están quedando atrás se amplía con rapidez.
Una reciente encuesta global de Boston Consulting Group (BCG), realizada a 1,250 ejecutivos, muestra que las organizaciones se encuentran en un punto de inflexión. Actualmente, solo el 5% de las empresas logran generar valor sustancial con IA, mientras que el 60% aún carece de las capacidades necesarias para escalar su uso de manera efectiva.
Las recompensas para ese grupo líder son notables. Estas compañías anticipan duplicar el incremento de sus ingresos y alcanzar un 40% más de reducción de costos en las áreas donde aplican IA. Además, superan a sus pares con un crecimiento de ingresos 1.7 veces mayor y un retorno total al accionista (TSR) 3.6 veces más alto en un período de tres años.
Uno de los motores clave detrás de esta creciente brecha es la aparición de los Agentes IA, sistemas autónomos capaces de razonar, actuar y resolver problemas complejos. Se estima que el valor generado por estos agentes se duplicará, pasando del 17% del valor total de la IA en 2025 al 29% en 2028.
Para capturar este valor en expansión, las organizaciones deben replantear su enfoque. El 70% del valor potencial de la IA se concentra en funciones centrales del negocio, como I+D, innovación, marketing digital, ventas, manufactura, cadena de suministro y fijación de precios, lo que evidencia que la IA no es exclusivamente un asunto de tecnología. De hecho, el área de TI representa solo el 13% del valor generado por la IA. Esto convierte a la inteligencia artificial en un imperativo estratégico.
Las empresas líderes están yendo más allá de la automatización: están rediseñando sus modelos operativos y reimaginando sus flujos de trabajo. Para el 95% de las organizaciones que aún no han alcanzado la madurez necesaria, BCG ha identificado cinco estrategias clave para acelerar la transformación:
- Liderar desde la alta dirección con una visión clara.
- Reinventar el negocio, priorizando proyectos por su potencial de valor.
- Adoptar un modelo operativo centrado en la IA.
- Desarrollar talento especializado y fomentar alianzas estratégicas.
- Construir una base tecnológica y de datos robusta.
La brecha tecnológica se expande semana a semana. Cerrarla no se trata solo de invertir en IA, sino de emprender una transformación profunda de estructuras, procesos y cultura organizacional. Para las empresas de nuestra región,que enfrentan este desafío a la par del resto del mundo, el momento de actuar con determinación es ahora. De lo contrario, la ola de transformación digital podría dejarlas irremediablemente atrás.
Por: Julián Herman*
*El autor es managing director y socio de Boston Consulting Group (BCG).
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Colombia.
Lea también: Estoicismo para los emprendedores en 2026
