En 2024, Colombia registró un déficit comercial superior a US$13.500 millones con China, mientras que sus exportaciones hacia Estados Unidos sumaron US$14.336 millones, lo que representó el 28,9 % del total.
Este jueves 15 de mayo se cumple el aniversario 13 del TLC suscrito por Colombia con Estados Unidos, el principal socio comercial del país con una participación del 30%, en una coyuntura desafiante en las relaciones bilaterales y con el Gobierno colombiano estrechando lazos con China, lo que no es bien visto en Washington.
Según un balance de Analdex, del lado colombiano han sido ganadores los bienes no minero energéticos, especialmente los de agro.
“A manera de balance del TLC, del lado colombiano, aunque los bienes minero energéticos han perdido terreno, vemos que los no minero energéticos han tenido un desempeño importante, con sectores ganadores por el lado de agro y manufacturas”, explicó Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex.
Entre los renglones ganadores se encuestas las exportaciones de los demás azúcares de caña o de remolacha, hierbas aromáticas, limón Tahití, filetes de tilapia, uchuva, aguacate Hass, puertas y ventanas, transformadores de dieléctrico líquido, y tarjetas inteligentes.
De acuerdo con Javier Díaz, “creemos que, con la mayoría de países, no se van a quitar del todo el 10% de aranceles y van a hacer algunos grupos de productos específicos los que queden exceptuados. Eso esperamos que suceda con Colombia, aunque nos han dicho que el país no ha presentado una propuesta formal de negociación hasta el momento. El TLC actualmente sufre esta guerra comercial, porque el argumento de seguridad nacional se ha impuesto por encima de todo”.
El dirigente gremial complementó que “debemos trabajar en solucionar todos los irritantes que hay actualmente, para no caer en un tema arancelario aún peor. Habrá que estar atentos al tema de la posible pérdida de certificación en la lucha contra el narcotráfico, al igual que la intención de adhesión de Colombia a la iniciativa de China de La Franja y la Ruta. Creemos que no es el mejor momento para realizar esto”.
El presidente Gustavo Petro se encuentra de visita oficial en China, donde anunció la intención de Colombia de adherir a la Franja y la Ruta de China para convertirse en puente tecnológico entre América, Asia y Europa.
“Vamos a firmar la adhesión a la Ruta de la Seda. Tanto América Latina como Colombia somos libres, soberanos, independientes, y las relaciones que establecemos con cualquier pueblo del mundo deben darse en condiciones de libertad e igualdad”, dijo Petro, quien actualmente ejerce también la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
La canciller Laura Sarabia ha dicho que Colombia busca “ampliar nuestras opciones a otras partes del mundo” más allá de Estados Unidos.
Esta intención ha sido criticada por gremios como Amcham Colombia, la Andi y Analdex, quienes le han pedido al mandatario que considere sus implicaciones para las relaciones con Estados Unidos y que la relación con el gigante asiático es desbalanceada y le genera al país un déficit en la balanza comercial.
En 2024, Colombia registró un déficit comercial superior a US$13.500 millones con China, mientras que sus exportaciones hacia Estados Unidos crecieron 15% en el primer semestre del año. Sectores como el agro muestran un crecimiento de 40% hacia EE.UU., con presencia marginal en el mercado chino.
Según el Dane, el año pasado las importaciones desde China sumaron US$ 15.936 millones con un crecimiento del 17,5% frente a los US$ 13.566 millones de 2023. Por su parte, las exportaciones colombianas fueron de US$ 2.377 millones.
Mientras tanto, en 2024 las exportaciones colombianas a Estados Unidos alcanzaron los US$14.336 millones, lo que representó el 28,9 % del total. Por su parte, las importaciones ascendieron a US$ 16.464 millones con un crecimiento del 2,9% frente a los US$ 15.997 millones de 2023.
A raíz del anuncio, la presidenta de la Cámara Colombo Americana, AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, formuló al presidente, Gustavo Petro, una serie de preguntas en relación con la intención de Colombia.
A través de un mensaje en X, Lacouture preguntó al Jefe del Estado si el texto que se piensa suscribir con China es público y cuáles serían las obligaciones que Colombia tendría con China en esta decisión “¿Se firma una carta de intención o Colombia ya protocoliza su adhesión a la Ruta de la Seda? ¿Qué obligaciones adquiere Colombia con esta firma? ¿Qué obligaciones adquiere la China para con Colombia? ¿Se consagran en el documento a suscribir algunas medidas para corregir la inequitativa balanza comercial que tenemos con ese país? ¿Qué fecha se tiene para la entrada en vigor de este mecanismo? ¿Es público el texto que se va a suscribir?”.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, escribió en su cuenta de la red X: “Colombia quiere hacer esto en este momento? ¿A cambio de qué? ¿Qué justificación tiene desde el punto de vista de la estrategia internacional de estos días? ¿Cómo afecta la relación con nuestros aliados comerciales que nos compran la mayoría de nuestras exportaciones? Ojalá se tengan estos aspectos al momento de discutir o considerar el tema”.
El acercamiento de Colombia a China ha sido criticado por el embajador (e) de Estados Unidos en el país, John McNamara, que en la última Asamblea de Amcham, dijo que la administración Trump ha tomado nota, pues se trata de un “país comunista y no democrático”.
“Tiene implicaciones a largo plazo, ya que afecta el bienestar y la seguridad regional”, agregó y dijo que, aunque respetan la soberanía de Colombia, ese tipo de decisiones deterioran el clima de las relaciones binacionales.
Las importaciones desde Estados Unidos
Al analizar la canasta de importación de bienes estadounidenses, se puede evidenciar que los 15 principales productos representan aproximadamente la mitad del valor de las compras externas colombianas, según Analdex.
En dicha matriz resaltan productos como derivados del petróleo, maíz y bienes de alto valor agregado como aviones o medicamentos. Lo anterior demuestra que Estados Unidos es un socio comercial fundamental, no solamente en lo concerniente a la importación de bienes de consumo, sino también de bienes de capital y materias primas, que son cruciales para la producción nacional.
Productos como el maíz duro amarillo y los derivados de la soya (como tortas y residuos sólidos del aceite de soya), representan insumos clave para la industria alimentaria y pecuaria de Colombia. El maíz duro amarillo, con un crecimiento del 44,2% en sus importaciones desde EE. UU. durante 2024, alcanza una participación del 8% dentro del total importado desde ese país, consolidándose como uno de los principales productos en la relación bilateral.
Según el gremio, su relevancia radica en que estos productos son fundamentales para la producción de alimentos concentrados, destinados a la nutrición de animales (aves, porcinos y bovinos), que, a su vez, impactan directamente el costo de productos básicos como carne, huevos y leche.
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