Dicho volumen complementa la capacidad del sector del acero en el país permitiéndole cubrir en un 100% la cantidad de material que se requiere para llevar a cabo obras de infraestructura como el Metro de Bogotá, las vías 4G y 5G, así como los proyectos de vivienda.
La producción mundial de acero bruto se redujo a 143,3 millones de toneladas en noviembre frente al año anterior, pero los niveles chinos cayeron un 22%, a 69,3 millones de toneladas.
Pekín se ha comprometido a llevar sus emisiones de dióxido de carbono a un pico antes de 2030 y a la neutralidad para 2060, estableciendo una ardua tarea para el sector ferroso.
La pandemia y la recuperación económica trastocaron por completo el comportamiento de la oferta y la demanda a nivel mundial, sobre todo en el caso de tres grupos de bienes esenciales para el comercio global que, actualmente, tienen al planeta en vilo.
Para la ministra de Comercio, María Ximena Lombana, el país puede crecer por encima de 7% y en medio de ese panorama, el reto está en impulsar el empleo y a las industrias nacionales.
Camacol sostiene que reducir los aranceles seguiría dinamizando el sector constructor. Sin embargo, la Andi responde que se pondría en riesgo la industria nacional del acero, que emplea a más de 45.000 colombianos.