El gremio advirtió que, con costos de construcción al alza y mayoría de empresas pymes, un esquema similar a control de precios podría reducir la oferta y encarecer la vivienda y los arriendos.
La suspensión del programa es una mala noticia para la construcción que, por quinto trimestre consecutivo, registró una caída de -1,7% en el PIB de edificaciones en el tercer trimestre de este año.
Durante el último año, la ciudad mantuvo niveles de ventas estables gracias a la venta de vivienda No VIS, destinada a la inversión turística, que aumentó 24% frente a 2023.
Según Camacol, este año se han dejado de generar 79.000 puestos de trabajo al corte de agosto y se estima una pérdida de 200.000 empleos adicionales que se perderán por la situación que vive el sector.
Según Camacol, en 2025 el presupuesto para programas de vivienda se reduciría en un 39 %
a $2,66 billones y sólo se adjudicarían 20.500 de los 50.000 subsidios de Mi Casa Ya.